¿Quién está ganando la guerra de Irán?

A tres meses del comienzo de la guerra con Irán, el presidente Donald Trump no ha conseguido ninguno de los grandes objetivos que prometió. Es más, no sería raro que la brutal dictadura teocrática de Teherán termine fortalecida.Cuando empezó la guerra, el 28 de febrero, Trump expresó que el conflicto sería “una excursión de corto plazo” que destruiría “totalmente” el arsenal de misiles de Irán y que garantizaría que Teherán “nunca obtendrá un arma nuclear”.Asimismo, Trump expresó que con la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, se había logrado “un cambio total de régimen” en Teherán, y que el antiguo gobierno había sido “diezmado, destruido”.
Lamentablemente, nada de eso ha pasado. Lo más seguro es que veamos un final inconcluso, con una retirada de Estados Unidos que Trump seguramente intentará vender como una gran victoria, aunque pocos se lo crean.No hay duda de que Estados Unidos e Israel han dado un durísimo golpe al Ejército iraní, y que los ayatolás necesitarán años para recuperarse.
Tampoco hay dudas de que la economía de Irán quedó en ruinas. Pero ya hemos visto esta película antes, y si algo hemos aprendido es que al Gobierno de Irán le importa un comino el sufrimiento de su pueblo.El régimen iraní asesinó entre 5.000 y 20.000 opositores pacíficos en las protestas de enero, según la Relatoría Especial de las Naciones Unidas, y se mantiene en el poder a fuerza del terror.Ian Bremmer, presidente de la consultora de riesgo político Eurasia Group y uno de los analistas más conocidos de Estados Unidos, me expresó en una entrevista, hace unos días, que teme que Irán saldrá de esta guerra más fuerte que antes.
A diferencia de lo que pasaba antes, ahora Irán demostró que es capaz de cortar el tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del petróleo mundial. Eso le da un enorme poder geopolítico, me expresó Bremmer.“Quizás dentro de uno, dos o tres años, el régimen empiece a tambalearse y a desmoronarse, pero no parece que eso vaya a ocurrir”, me indicó.
Bremmer me expresó que la decisión de Trump de meterse en esta guerra fue “un autogol”, entre otras cosas porque lo hizo sin buscar aliados en Europa y el mundo árabe, y sin prever que Irán podría cerrar el estrecho.Para colmo, luego de atacar sin consultar a los europeos, Trump anunció que retiraría tropas de Europa y, poco después, les exigió ayuda para bloquear a Irán. Todo eso fue de una torpeza diplomática monumental.
Viniendo luego de las amenazas de Trump de anexar países aliados como Canadá y Groenlandia e imponer tarifas unilaterales a todo el mundo, esta guerra ha dejado a Estados Unidos más aislado que nunca en la historia reciente.Para ser honesto, no me pareció mal en su momento atacar al régimen de Irán, sobre todo después de la masacre de opositores en enero. Irán y sus brazos terroristas, como Hezbolá y Hamás, han asesinado a miles de inocentes.
Permitirles tener una bomba nuclear sería una amenaza para el mundo.–Glosado y editado–© Distribuido por Tribune Content Agency, LLC
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.