Brasil no tuvo el debut esperado en el Mundial 2026. Marruecos fue muy superior en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, pero un golazo de Vinícius evitó la derrota.

Poco después del pitido final, precisamente el extremo del Real Madrid se quejó públicamente del estado del césped."Por causa del calor, el césped acaba secándose muy rápido y el juego se traba mucho, no conseguimos tener ritmo de juego y eso nos dificulta porque queremos jugar y mover la pelota de un lado para otro", declaró el atacante del Real Madrid en zona mixta."Vamos a tener que adaptarnos porque va a ser así toda la competición. Todo el mundo va a tener el mismo campo para jugar", se resignó.Vinícius también achacó el empate frente al combinado africano a la propia "presión del debut" y al gol inicial de Marruecos, que trastocó todos los planes de la selección dirigida por Carlo Ancelotti.Asimismo, confesó que, pese al gran gol que transformó al filo del descanso por medio de un fuerte disparo al palo largo de Bono, no estuvo en su mejor nivel."Creo que puedo mejorar y ayudar más a Brasil en ataque.

Conseguí ayudar en defensa, donde todo el mundo hizo un trabajo impecable. Tenemos que mejorar y evolucionar.

Vamos a necesitar jugar mejor", advirtió.No obstante, también indicó como un punto positivo la capacidad de reacción de la Canarinha, que igualó el tanto de Saibara apenas once minutos después."Después controlamos más el partido. El míster cambió de lado a Raphinha, abrimos el campo y conseguimos adaptarnos mejor.

Esto es una Copa del Mundo, no hay partido fácil", insistió.Sobre la reacción de Raphinha, extremo del FC Barcelona, con el pitido final, momento en el que se derrumbó sobre el césped, Vini cree que fue una mezcla de cansancio y rabia. "No estamos felices con el resultado", aseveró.En la segunda jornada, el próximo día 19, Brasil se enfrentará a Haití, en Filadelfia, mientras que Marruecos tendrá una prueba de fuego más ante Escocia, en Boston.