El presentador de “La Red” habla sobre los desafíos de la paternidad adolescente, su experiencia como papá homosexual y la felicidad de también ser abuelo y bisabuelo. Así es la familia que el vallecaucano nunca imaginó tener.Durante décadas, el nombre de Carlos Giraldo ha estado asociado al mundo del entretenimiento, el teatro y la televisión en Colombia.

Pero detrás de su faceta como presentador, hay una historia personal que pocos conocen a fondo: la de un hombre que se convirtió en padre siendo un adolescente. Hoy, a los 63 años, disfruta de una hija, tres nietos y dos bisnietos. “Fue un reto muy grande ser padre a los 14 años.

Por fortuna, conté con una familia que me apoyó totalmente, que desde un comienzo me tendió la mano porque estaba claro que yo no estaba en ese momento para criar a alguien. No sabía hacer nada distinto a jugar y estudiar.

Hubo mucho susto en un comienzo”, recordó el presentador.La situación fue más sorprendente porque cuando Carlos y su familia se enteraron de la noticia, Miriam, la madre de su hija, ya tenía siete meses de embarazo. “Fue abrumador. Yo quedé absolutamente sin palabras.

Hubo un caos en mi casa. Mi mamá se puso muy triste, fue la más afectada.

Mi papá, en cambio, casi hizo fiesta porque los papás saben quién es uno desde que nace; estaba claro que ellos presentían que yo era un niño gay, entonces para mi papá fue lo máximo que yo embarazara una niña, pero para mi mamá fue casi una tragedia. Los dos tenían la razón de una u otra forma.

Creo que cuando una persona es padre a tan temprana edad lo que más necesita es el acompañamiento de sus familias. Uno a esa edad es irresponsable.

Uno no dimensiona que eso que está sucediendo va a marcar tu vida para siempre. De eso te vas dando cuenta en la manera en que vas creciendo y te vas formando.

Si bien obviamente me asusté mucho, me generó un estado de relajación, como que quedé anestesiado cuando me di cuenta que había unos padres que tomaron la decisión de hacerse cargo de la niña. Yo no le podía ofrecer absolutamente nada”.

Descubre las principales noticias del entretenimiento en Colombia y el mundo dando clic aquí Carlos Giraldo y su familiaCortesía del artistaLos primeros cinco años su hija Olga Lucía los pasó junto a su mamá y su abuela materna. Consciente de que no contaba con la madurez ni los recursos necesarios para criar a una hija, Carlos encontró en sus padres el apoyo que tanto necesitaba. “Fue algo que sucedió porque sí, una vaina muy natural que se dio.

Mi papá tomó la decisión de que sería parte de ese sostenimiento mientras yo crecía porque era un niño”.Aunque se convirtió en padre muy joven, Giraldo siente que realmente empezó a asumir ese papel mucho más tarde. “Ella me veía a mí y no sabía yo quién era porque la diferencia de edad era muy corta y parecía que fuéramos hermanos, aunque estaba claro que era el papá. A los 8 años la mamá se la lleva a vivir a Venezuela donde vive hasta los 12.

Realmente empiezo a asumir el rol de padre cuando ella regresa a Colombia a los 12 años siendo ya una niña adolescente. A partir de ese momento, cuando yo ya tenía 27, empiezo a ser el papá oficial”.

Un papá distinto y una hija que lo entendió Giraldo cree que haber enfrentado situaciones de discriminación debido a su orientación sexual le ha dado la oportunidad de inculcar valores de respeto y tolerancia en las nuevas generaciones de su familia. Para él, este tema nunca fue un asunto que necesitara ser abordado con largas charlas o grandes revelaciones en casa. “Los hijos casi nunca nos cuestionamos sobre qué son nuestros papás.

Los hijos vemos a los papás como la voz de mando, como quienes ven por nosotros, los que velan por nuestra seguridad. Tengo claro que mi hija no se hizo muchas preguntas cuando empezamos ya a tener un contacto y que ella ya era una adolescente.

De hecho, yo sentía que ella se ponía más celosa conmigo cuando me veía con amigas mujeres a cuando me veía con amigos hombres. Lo que siento que fue pasando con mi hija fue que se fue dando cuenta de una manera muy natural, porque yo nunca he ocultado absolutamente nada en mi vida.

Creo que ella desde muy pequeña se fue dando cuenta que su papá era distinto. Nosotros empezamos a hablar de eso ya cuando era una mujer de más de 30 años.

A veces siento que la gente se crea muchas preguntas en su cabeza con respeto a los gays que son papá o mamá. Para nuestros hijos somos sus papás y punto.

Lo importante es ser un muy buen padre y yo sí he sido un muy buen padre. Este es el momento en que sigo siendo su padre en todos los aspectos de su vida”.

Carlos Giraldo y su familiaCortesía del artistaLejos de los prejuicios que muchas personas podrían tener, Carlos Giraldo asegura que su orientación sexual nunca ha representado una barrera para desempeñarse como papá: “No ha sido ningún obstáculo ni ningún reto particular el hecho que yo sea homosexual dentro de la familia. Mis nietos me han visto desde chiquiticos en televisión porque llevo 28 años y para ellos soy el “abue”.

A ellos no les importa. Para mi hija soy su papá y para mis nietos el abuelo, y yo siempre he estado ahí.

Siento que como toda la vida hemos vivido rechazo, formamos gente que no hace eso. Mis hijos son cero racistas, cero discriminadores.

Eso no existe en mi familia gracias a lo que yo les he enseñado porque no es fácil ser distinto en este mundo. Eso no se ve en todas las familias, nosotros somos un caso particular, si bien somos una familia disfuncional.

Y lo tengo claro, dentro de esa disfuncionalidad hay una educación y una generación de respeto, de valores”. Queremos tener una comunicación más directa con ustedes, por eso pensamos en crear un boletín que puedan recibir en sus correos electrónicos con contenido exclusivo, entrevistas, reseñas y toda la información actualizada sobre cine, farándula, música y más.

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