SANTA FE.— Un escenario de extrema tensión y conmoción sacudió los planes de la Selección de Irán en las últimas horas. En la antesala de lo que debería ser una fiesta absoluta por el inicio de la Copa del Mundo , e l búnker de la delegación asiática en Tijuana, México, se convirtió en el epicentro de un fuerte operativo policial luego de el hallazgo de un cadáver con evidentes signos de violencia justo frente al complejo donde se hospeda el plantel.

El dramático episodio obligó a los futbolistas y al cuerpo técnico a interrumpir su concentración y abandonar temporalmente las instalaciones mientras los peritos forenses y las fuerzas de seguridad locales retiraban los restos y daban inicio a las tareas investigativas preliminares. El hallazgo que alteró la tranquilidad Los primeros reportes indican que la calma de la zona se vio interrumpida de golpe debido a un fuerte olor que alertó a las autoridades policiales apostadas en el perímetro de seguridad del predio.

Al realizar una inspección minuciosa sobre la vereda opuesta al complejo, los efectivos detectaron un cuerpo en avanzado estado de desperfectos biológicos y de descomposición. El cadáver se encontraba en el interior de una camioneta con matrícula de Estados Unidos.

Según confirmaron fuentes policiales abocadas al caso, la víctima presentaba heridas consistentes con un hecho criminal violento, lo que motivó el inmediato acordonamiento de las calles linderas y modificó de forma drástica la planificación de la jornada para el conjunto persa. Una logística marcada por la geopolítica La decisión de Irán de concentrar en Tijuana no fue casual, sino el resultado de un ajedrez político que se trasladó directamente al ámbito deportivo.

Debido a las sostenidas tensiones diplomáticas que la nación mantiene con los Estados Unidos , la federación de ese país optó por establecer su base operativa en territorio mexicano para evitar las sedes norteamericanas. Esta determinación, pensada inicialmente para resguardar la tranquilidad de la plantilla, sumó una complejidad logística inédita para la competencia: el equipo deberá trasladarse en avión hacia cada una de las sedes de sus partidos en la fase de grupos y emprender el regreso inmediatamente después del pitazo final, afrontando un desgaste físico mayor en comparación con sus rivales.

El calendario deportivo sigue en marcha A pesar del sacudón anímico y del inesperado movimiento de la concentración por el despliegue policial, desde el entorno de la delegación intentaron llevar calma respecto de la preparación estrictamente futbolística, asegurando que los jugadores retomarán sus rutinas preventivas para afrontar el estreno. Irán forma parte del Grupo G de la cita ecuménica junto a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.

De no mediar mayores inconvenientes institucionales o de seguridad, el debut del conjunto asiático está programado para este lunes 15 de junio a las 22:00 (hora de Argentina), en un contexto donde los flashes, lamentablemente, ya no solo apuntan a lo que sucede dentro de la cancha.