Un billón de dólares. Un uno con 12 ceros.

Elon Musk superó esta barrera, antes inimaginable, para convertirse en el primer billonario (trillonario, para el cifrado utilizado en EEUU) de la historia, gracias al valor recién creado y en constante aumento de SpaceX, la empresa de cohetes, internet satelital e inteligencia artificial que controla. Si bien Musk superó técnicamente la barrera del billón de dólares el jueves, cuando SpaceX completó su exitosa salida a bolsa, el vertiginoso primer día de cotización de la compañía el viernes lo consagró definitivamente entre las personas más ricas del mundo. “El ascenso de Elon Musk a una fortuna de 1 billón de dólares representa un hito que antes se consideraba inimaginable, y pone de manifiesto la rapidez con la que se puede generar riqueza en un mundo cada vez más interconectado y basado en la tecnología”, declaró Matt Durot, editor adjunto de la sección de Riqueza de Forbes.

SpaceX y los millones para Elon Musk Incluso antes de esta semana, Musk ya era la persona más rica del mundo, según las listas de Bloomberg y Forbes. También podría recibir un paquete salarial de un billón de dólares si alcanza ciertos hitos en el fabricante de automóviles Tesla.

No obstante, de forma inimaginable, sus acciones en SpaceX por sí solas valen ahora más de 860.000 millones de dólares, casi tres veces el patrimonio neto del cofundador de Google, Larry Page, la segunda persona más rica del mundo, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Las acciones de Musk en SpaceX valen más de un billón de dólares, incluyendo las que podría obtener en el futuro, vinculadas a logros como el lanzamiento de centros de datos informáticos al espacio y la creación de un asentamiento humano en Marte.

Sumando la participación del magnate sudafricano en una parte importante de las acciones de Tesla, sus acciones en dos empresas cotizadas suman más de 1,1 billones de dólares. Esto representa una cifra superior al valor total de las acciones de casi todas las empresas del mundo, salvo una docena, según datos de S&P Global Market Intelligence.

Los multimillonarios no tan ricos Musk ahora tiene una fortuna mayor que la suma de las siguientes cuatro personas más ricas del mundo: los fundadores de Google, Page y Sergey Brin; Jeff Bezos, fundador y presidente ejecutivo de Amazon, quien también es dueño de The Washington Post; y Larry Ellison, fundador del gigante del software empresarial Oracle. Lo que quizás resulta aún más incomprensible que la fortuna de Musk, que supera el billón de dólares, es cómo la consiguió.

SpaceX tiene ingresos insignificantes en comparación con otros gigantes tecnológicos, posee una empresa de IA de tamaño mediano y está perdiendo dinero a raudales. Según informes de prensa, los banqueros de inversión de la compañía han pronosticado grandes pérdidas a largo plazo.

Tesla vende una fracción de los automóviles que venden otros fabricantes, pero los inversores la consideran mucho más valiosa. La mayor parte de la remuneración de Musk por parte de sus empresas no proviene de un salario tradicional.

En cambio, se le paga mediante paquetes de acciones vinculados a objetivos ambiciosos, como la entrega de un millón de robots humanoides en Tesla, que pueden superar con creces lo que ganan ejecutivos similares. Una compra por la moda Aswath Damodaran se hizo eco de la opinión de los múltiples seguidores de Musk, quienes están impresionados por su trayectoria en la puesta en marcha de conceptos futuristas en el espacio y la Tierra, y en la consecución de algunos de ellos.

No obstante, a diferencia de los fieles seguidores de Musk, este profesor de finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York no comprende cómo SpaceX pudo alcanzar un valor de 1,8 billones de dólares, que era el valor de la compañía en su salida a bolsa. El viernes, SpaceX valía aún más, superando los 2,2 billones de dólares.

Luego de analizar en detalle las finanzas de SpaceX, Damodaran estimó que la compañía tiene un valor aproximado de 1,3 billones de dólares, un 40% menos que su valor en la salida a bolsa. Al hablar de la salida a bolsa de SpaceX, que hizo a Musk aún más rico, Damodaran la comparó con una casa en un barrio muy codiciado: el precio casi no importa porque el deseo de poseerla supera con creces el dinero. \"Los 1,8 billones de dólares son, francamente, inventados\", expresó. \"Nadie se fija realmente en las cifras.

Quizás digan que sí, pero mienten\", remarcó.