Un informe de la ONG Human Rights Soccer Alliance, detalla que 17 casos de personas vinculadas al mundo del fútbol fueron detenidas. De ellas, tres fueron deportadas, entre ellas el jugador Emerson Colindres, quien fue detenido el día de su graduación de la escuela secundaria en Ohio y deportado a Honduras, de donde había salido con sus padres a la edad de 8 años.