La goleada de Estados Unidos a Paraguay por 4 a 1 en el debut de ambas selecciones en el Mundial dejó sensaciones opuestas en los entrenadores argentinos. Mientras Mauricio Pochettino se mostró exultante por el rendimiento de su equipo y habló de una actuación difícil de encontrar en el fútbol actual, Gustavo Alfaro reconoció la superioridad del rival y calificó como justa la caída.El seleccionado estadounidense ofreció una producción soñada.

Con intensidad, presión y una gran eficacia ofensiva, dominó el partido en todo momento y dejó una imagen que ilusiona a los hinchas locales en la Copa del Mundo que organiza con Canadá y México.