Hace unos días, durante una reunión con empresarios, me hicieron una pregunta directa y muy inteligente: ¿Por qué Nuevo León habría de abrirle la puerta a Morena?La pregunta merece una respuesta seria. Sobre todo porque estamos entrando a una etapa distinta de la vida pública nacional.

Ya no estamos discutiendo el arranque de la Cuarta Transformación. Estamos hablando de su consolidación, es decir, del segundo piso de la Transformación que impulsa la presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.Y para responder conviene hacer algo muy norteño: analizar los hechos antes que los prejuicios.

Max Weber sostenía que la responsabilidad cívica consiste en observar la realidad tal como es y no como uno quisiera que fuera. Vale la pena aplicar ese criterio.

Empecemos. Si uno revisa el Plan México y el Plan Nacional de Desarrollo (PND) encuentra una agenda de gobierno muy cercana a muchas de las prioridades históricas de Nuevo León: industrialización, ***nearshoring***, infraestructura, innovación tecnológica, desarrollo de talento, seguridad, digitalización gubernamental y atracción de inversión.No estamos hablando de una agenda que vea a la empresa como un problema.

Estamos hablando de una agenda que entiende que el crecimiento económico es condición indispensable para el bienestar. Así, la primera razón puntual para analizar con seriedad esta nueva etapa de la Transformación en el nivel estatal es precisamente la simplificación administrativa.

El PND plantea que la digitalización y la simplificación de trámites son herramientas centrales para elevar la productividad, combatir la corrupción y la extorsión institucional que tanto daño le está haciendo a Nuevo León.Y esto ya tiene una aplicación concreta en nuestro estado. La experiencia de la 4T Norteña en Escobedo permitió reducir 75% los requisitos administrativos y 50% los tiempos de respuesta a los inversionistas mediante digitalización y simplificación de procesos.

Se creó un permiso a la confianza único a nivel internacional que permite que empresarios y emprendedores puedan iniciar sus obras en sólo cinco días, y ahora ese espíritu de digitalización y agilidad ya generó el primer reglamento ambiental digital de México. Pero lo verdaderamente importante fue el impacto económico de esas acciones: más de 5 mil millones de dólares en inversión y más de 20 mil empleos generados defendiendo los principios de la segunda etapa de la Cuarta Transformación.

La segunda razón para abrir la puerta a la Transformación es la seguridad. Porque no existe desarrollo económico sostenible cuando las familias viven con miedo o cuando las empresas operan bajo incertidumbre.

El PND plantea una estrategia nacional basada en inteligencia, investigación, fortalecimiento policial y coordinación institucional.La experiencia local de la 4T Norteña aplicando esa estrategia nacional permitió reducciones de 72.3% en feminicidio en grado de tentativa; 44.1% en robo a negocio; 37.2% en homicidio doloso y 35.7% en robo a casa habitación, asimismo de una inversión garantizada de 3 mil millones de pesos en seguridad y la consolidación de la única Policía municipal de Nuevo León con Triple Certificación Internacional CALEA.En otro orden, una de las apuestas más inteligentes del Plan México consiste en reconocer que la competencia económica del siglo XXI depende cada vez más del talento, la tecnología y la innovación. Y ahí Nuevo León posee una ventaja extraordinaria.

La UANL, el Tecnológico de Monterrey, la UDEM, la U-ERRE y otros centros educativos constituyen uno de los ecosistemas de conocimiento más importantes de América Latina. Y la 4T Norteña siguiendo el PND a la letra en el nivel local estableció convenios de colaboración y becas a perpetuidad con esas fábricas de talento.

Hay que decirlo: el segundo piso de la Transformación busca fortalecer precisamente esa articulación entre universidades, industria y Gobierno. Pocas regiones del país están mejor posicionadas para aprovechar esa oportunidad.

Finalmente existe un elemento que merece especial atención. El segundo piso de la Transformación incluye algo que forma parte de la mejor tradición histórica de Nuevo León: que crecimiento económico y responsabilidad social no son enemigos.

Existe una coincidencia notable entre el concepto de Crecimiento con Justicia impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la tradición del Capitalismo Social de Nuevo León. Ambos parten de una idea sencilla: una economía fuerte genera prosperidad, pero una sociedad fuerte permite que esa prosperidad perdure.Por eso creo que la discusión sobre Morena debería parecerse menos a una batalla de percepciones y más a una evaluación objetiva de lo que efectivamente está haciendo y logrando la Presidenta de la República en esta nueva etapa.Si hacemos ese ejercicio con honestidad intelectual, encontraremos razones profundamente pragmáticas para abrirle paso al segundo piso de la Transformación.

Razones que hablan el idioma que mejor entiende Nuevo León: el de los resultados y la prosperidad.