MERCEDES.— El Gran Premio de Catalunya no es un trazado cualquiera en la Fórmula 1 . Por su combinación de curvas rápidas, sectores técnicos y exigencia sobre los neumáticos, históricamente funciona como una referencia precisa para medir el rendimiento de los autos.

Y allí McLaren mostró una cara muy diferente a la de las últimas carreras, donde había sufrido demasiado. Después de dos fines de semana complicados, con el abandono de Norris en los dos Grandes Premios anteriores y apenas un quinto puesto de Oscar Piastri en Mónaco como único resultado fuerte, el equipo necesitaba señales positivas.

Y las encontró en una pista más convencional, con altas temperaturas y una degradación que obliga a cuidar los neumáticos, uno de los puntos fuertes tradicionales de McLaren. De todos modos, en el equipo prefieren no adelantarse.

Fue apenas viernes, con cargas de combustible desconocidas, mapas de motor diferentes y una pista que fue mejorando con el paso de las vueltas. Aun así, tanto Norris como Piastri terminaron más cómodos con el auto, algo que no venía ocurriendo con tanta claridad.

Mercedes, no obstante, sigue siendo una referencia. Russell mostró ritmo desde el comienzo y cerró el día como el mejor representante de las Flechas Plateadas.

La comparación con Kimi Antonelli no fue del todo directa, ya que el líder del campeonato cedió su auto en la primera práctica al reserva Fred Vesti y recién pudo trabajar en la segunda sesión. Asimismo, encontró tráfico en su vuelta con neumático blando, por lo que su tiempo no reflejó todo su potencial.

En ritmo de clasificación, la pelea entre McLaren y Mercedes parece muy ajustada. Pero en tandas largas, el panorama favorece al equipo alemán, especialmente por lo mostrado por Russell.

Esa puede ser una de las claves del fin de semana si la carrera del domingo deriva en varias paradas por la degradación. Ferrari y Red Bull sin certezas Ferrari, por su parte, no apareció en lo más alto de los tiempos, aunque tampoco puede ser descartada.

La Scuderia llegó a Barcelona con el paquete de mejoras más importante del fin de semana, por lo que buena parte del viernes estuvo destinada a comparar piezas, analizar datos y entender la correlación entre pista y fábrica. Charles Leclerc se mostró más sólido y terminó cuarto, a poco más de tres décimas de Norris, después de recuperar confianza con cambios en los frenos.

Lewis Hamilton, en cambio, no quedó conforme: habló de muy poco grip y de una sesión difícil para encontrar ritmo, especialmente porque también tuvo solo una práctica completa. Red Bull fue la gran incógnita del día.

Max Verstappen no ocultó su fastidio por radio y luego admitió que perdía tiempo en curvas rápidas, medias y lentas. En otras palabras, en casi todo el circuito.

El neerlandés tampoco se sintió cómodo con ninguno de los tres compuestos y fue contundente al decir que, por ahora, no se ve peleando por la primera fila. De todas maneras, Red Bull suele reconstruirse de viernes a sábado.

Ya lo hizo en Mónaco y no sería extraño que encuentre un mejor equilibrio durante la noche. Por eso, aunque el viernes dejó a McLaren arriba, a Mercedes fuerte y a Ferrari todavía en la conversación, la verdadera medida llegará en la clasificación.

Dudas para Alpine Por el equipo Alpine , Franco Colapinto y Pierre Gasly tuvieron un viernes complicado en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya. El equipo celebró el podio recuperado en Mónaco, pero rápidamente volvió a enfrentarse con los problemas de rendimiento del A526.

Alpine pasó en pocas horas de la alegría al diagnóstico más incómodo. El equipo de Enstone inició el viernes con una noticia importante: Pierre Gasly recuperó el tercer puesto del Gran Premio de Mónaco luego del Derecho de Revisión presentado ante la FIA.

No obstante, la celebración duró poco. Apenas los autos salieron a pista en Barcelona, la realidad volvió a golpear.

El A526 no encontró equilibrio en el Circuit de Barcelona-Catalunya y tanto Franco Colapinto como Gasly terminaron el día lejos de las posiciones de referencia. En la segunda práctica, el argentino fue 15° con un tiempo de 1m17s051, apenas por delante de su compañero, que quedó 16° con 1m17s260.

Más allá de los números, lo que más preocupó dentro del box fueron las sensaciones. Colapinto habló de un auto complicado, con muy poco grip, mucho deslizamiento y una degradación elevada de los neumáticos.

También reconoció sentirse algo desconectado del coche, en condiciones muy distintas a las que Alpine había encontrado durante el shakedown de enero en el mismo circuito. Gasly tampoco quedó conforme.

Luego de agradecer el trabajo del equipo para recuperar el podio de Mónaco, el francés admitió que la jornada de práctica fue difícil y que Alpine tiene mucho por mejorar antes de la clasificación. Steve Nielsen, director deportivo de la escudería, fue todavía más contundente. “La realidad te golpea directamente en la cara”, resumió al explicar el contraste entre la alegría por el resultado recuperado en Mónaco y las dificu