SAN JUAN.— desplace al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien quedó muy complicado después de que reconociera que ocultó ahorros en negro de sus declaraciones juradas. No obstante, el expresidente no piensa aportar los votos de su partido para impulsar los pedidos de interpelación y poner en marcha la moción de censura en el Congreso. “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, expresó Pro en un mensaje publicado en la red social “X”.

El expresidente prefiere tomar distancia de la ofensiva que puso en marcha la oposición en el Senado y en la Cámara de Diputados para debilitar al ministro coordinador de Milei. Pese a que considera que Adorni debería ser desplazado, no quiere plegarse a una jugada que considera tendría como único beneficiario al kirchnerismo. “No sirve de nada; no nos vamos a prestar al circo de los K”, remarcan cerca de Macri.

En el entorno del exmandatario afirman que el mecanismo previsto en la Constitución Nacional para remover al jefe de Gabinete es “muy extremo”; y que aún resta esperar que la Justicia avance con la investigación por enriquecimiento ilícito. “Aún no tiene un procesamiento”, afirman fuentes de Pro. En rigor, los macristas conjeturan que Adorni quedó al borde del precipicio después de su última aparición pública y, a pesar de que Milei intenta sostenerlo, estiman que el funcionario saldrá de su cargo más temprano que tarde.

Incómodos, esperan que la renuncia se concrete antes del 23 de junio, cuando los diputados de Unión por la Patria (UP), la Coalición Cívica (CC), el Frente de Izquierda (FIT) y una porción de Provincias Unidas, entre otros, intentarán avanzar con la interpelación de Adorni y, eventualmente, con una moción de censura. Habrá contactos con el resto de los espacios que conforman el interbloque Fuerza del Cambio -UCR, MID, Adelante Buenos Aires y Por Santa Cruz- para consensuar posiciones, pero argumentan que por ahora será un debate meramente especulativo. “No podemos definir nada, porque Adorni no va a llegar al 23″, pronostican en la bancada del macrismo.

En el bloque del radicalismo, que conduce Pamela Verasay, cercana al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, también se mueven con cautela. “No nos vamos a dejar presionar por el kirchnerismo, que mucho de corrupción no pueden hablar, ni por los que solo buscan un rédito político ante una situación que está en manos de la justicia”, avisan. Ante la consulta sobre si piensa o no dar quorum el próximo 23 de junio, Karina Banfi (Adelante Buenos Aires) respondió: “¿Llega Adorni?“.

En Pro creen que los opositores están lejos de llegar a los 129 votos requeridos para lograr el quorum. Y, en caso de que lo logren, como el proyecto no tiene dictamen, solo se votaría el emplazamiento a la comisión, donde el oficialismo tiene mayoría. “No va a prosperar y no tiene sentido; la decisión es de Milei, no lo vamos a voltear nosotros.

No somos golpistas”, grafican en la cúspide de Pro. En definitiva, evalúan que LLA tiene los apoyos necesarios para frenar la embestida opositora en Diputados.

El reparto de fuerzas es distinto en el Senado, donde diez legisladores del kirchnerismo presentaron un proyecto de resolución para interpelar a Adorni e iniciar el mecanismo de remoción. Allí Pro tiene tres senadores, pero tampoco se sumará a la maniobra.

Es que los macristas se jactan de haber logrado apurar la concurrencia del jefe de Gabinete para brindar su informe de gestión a través de la nota que presentó Martín Goerling, jefe del bloque macrista. “Adorni ya va ir al Senado y ahí va a estar el show. Y eso puede ocurrir antes de que avance la interpelación en Diputados”, estiman en Pro.

Macri reunió ayer a la mesa de conducción de Pro y activó una estrategia para poner a Adorni contra las cuerdas, sin recurrir a una medida extrema, como la moción de censura. Pese a la resistencia de un sector de la cúpula partidaria -sobre todo, los gobernadores- a confrontar con la Casa Rosada, consiguió el aval para un duro pronunciamiento, en el que calificó de “falta grave” el giro discursivo de Adorni.

Pusieron el foco en que el jefe de Gabinete cambió antenoche la versión que había dado durante su informe de gestión en Diputados del 29 de abril pasado, cuando afirmó que tenía todo su patrimonio declarado y precisó incluso que “sin ocultación alguna”. En LN+, Adorni aseveró que había ganado US$300.000 con inversiones cripto y que, luego de el fallecimiento de su padre, encontró dinero en su casa.

Fue antes de que presentara su declaración jurada de bienes ante la Oficina Anticorrupción. “Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, remarcó la fuerza de Macri.

Asimismo, los altos mandos de Pro pidieron “estar a la altura” en momentos en que la sociedad está haciendo un esfuerzo para sostener “el cambio”. Quienes rodean a Macri están satisfechos con ese posicionamiento.

Salieron a diferenciarse después de que la jefa de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, volviera a criticar a Adorni y dijera que cometió una “omisión ética”. Está claro que Macri y Bullrich le hablan al mismo votante: los seguidores del extinto Juntos por el Cambio que acompañaron al Presidente en el balotaje de 2023.

Es un segmento de la sociedad que, según los encuestadores, respalda el rumbo económico, pero tiene reparos con el modo de ejercer el poder de Milei o las sospechas de corrupción.