Las colas de emigrantes ante la Oficina de Gestión del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, colapsada esta primavera por extranjeros en situación irregular que necesitaban el certificado de la tarjeta de transportes regional para demostrar su arraigo y acogerse a la regularización promovida por el gobierno de España, difícilmente volverán a producirse. La Comunidad de Madrid, que preside Isabel Díaz Ayuso, ha decidido que a partir del lunes ese título solo se pueda obtener con el correspondiente empadronamiento en un municipio de la región, o de un grupo seleccionado de Castilla-La Mancha y Castilla y León.

La medida, recogida este viernes en el boletín oficial autonómico, llega en medio de la polémica abierta por la “prioridad nacional” que impulsa Vox, y no solo deja en fuera de juego a muchos extranjeros en situación irregular. También afecta a estudiantes originarios de otras provincias o países, que tendrán que hacer el trámite administrativo, y a trabajadores que viven en otras regiones y trabajan en Madrid.

La Administración calcula que los usuarios no residentes son unos 200.000 (3,4% del total). El empadronamiento no era obligatorio hasta ahora, y también se exigirá para los duplicados, y previsiblemente para las renovaciones, que se producen diez años después de la emisión.Seguir leyendo