El drástico cambio de estilo de Taylor Swift: se apunta al vestido 'efecto piernas infinitas' de Givenchy

Taylor Swift ha vuelto a dar una lección de estilo, esta vez en Nueva York. En la última gala del Salón de la Fama de los Compositores, la cantante se llevó todas las miradas al dejar a un lado la estética que suele lucir tanto en sus conciertos como en su día a día o sus apariciones públicas.
Para la ocasión eligió un diseño de Givenchy que estiliza por completo su silueta, con un detalle que no pasó desapercido. La cantante sumó este jueves un nuevo hito a su carrera al ingresar al Salón de la Fama de los Compositores, en una ceremonia celebrada en el hotel Marriott Marquis de Manhattan que puso el foco en algunos de los temas más representativos de su catálogo, como All Too Well (10 Minute Version) (Taylor's Version), Blank Space, Anti-Hero, Love Story y The Last Great American Dynasty.
Con 36 años, se convierte en la segunda persona más joven en formar parte de esta institución, solo por detrás de Stevie Wonder, que recibió el honor a los 32, y su nombre pasa a compartir listado con artistas como Bob Dylan, Mariah Carey, Pharrell Williams y Paul Simon.El galardón llega veinte años después de que debutara con Tim McGraw en 2006, y luego de doce álbumes de estudio que culminan, por ahora, en The Life of a Showgirl, publicado en 2025. Más allá de su éxito comercial, Swift ha sido reconocida también por su faceta como compositora, con Speak Now —su tercer disco— como ejemplo más claro: un álbum cuyas letras escribió ella en su totalidad entre los 18 y los 20 años.Taylor Swift rompe con todo en la música y la modaPara celebrar esta distinción, Taylor Swift ha apostado por un look que se sale de la norma.
La cantante llegó a la ceremonia con un diseño de Givenchy, y el detalle que más ha llamado la atención ha sido una abertura en la falda que acaparó todas las miradas. Una elección que demuestra que, incluso en una noche dedicada a su faceta como compositora, la artista no ha querido renunciar a dejar también su huella en el terreno de la moda.La pieza elegida es un vestido largo de Givenchy hecho en especial para ella y basado en la colección primavera-verano 2026.
Es de corte palabra de honor, en raso negro, que se convierte en lienzo de un bordado floral multicolor: rosas, flores silvestres y mariposas en tonos rojos, rosas, dorados y azules trepan por el corpiño y se extienden de forma asimétrica hacia la falda, rompiendo con contraste la base oscura del vestido, aportando un aire de jardín casi pictórico.El gran protagonismo, no obstante, se lo lleva la falda: una abertura lateral que llega prácticamente hasta la cadera y que deja la pierna al descubierto en toda su extensión, generando ese 'efecto de piernas infinitas' tan buscado en los grandes diseños. El drapeado asimétrico que cae a un lado refuerza ese juego de líneas verticales, alargando aún más la silueta y dando al conjunto un movimiento que contrasta con la rigidez del raso negro.Para completar el estilismo, Swift apostó por unas sandalias de tacón en negro, con detalles bordados a juego con el vestido en la zona de la plataforma, asimismo de pendientes dorados y un maquillaje de labios rojos que reforzaba el contraste con el negro del vestido.
Un conjunto que demuestra que la Alta Costura puede convivir con un punto romántico y floral sin perder fuerza ni sofisticación.Entre el bordado floral, la abertura imposible y el porte con el que lo ha llevado, Taylor Swift ha vuelto a dejar claro que su gala más solemne también puede ser su pasarela particular. Una noche para celebrar las canciones, sí, pero también para recordar por qué cada aparición suya se convierte automáticamente en noticia de moda.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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