"Que nos le dejen, lo vamos a matar", gritaban los vecinos y familiares de David Salazar mientras esperaban la llegada de su presunto asesino en Badajoz. Juanfran, el panadero que, supuestamente, acabó con la vida del joven, regresó al lugar de los hechos para llevar a cabo una reconstrucción del crimen y la zona se convirtió en un auténtico campo de batalla.La tensión estalló entre los vecinos a los familiares de David, rotos por el dolor.

El joven, de 33 años, desapareció el pasado domingo cuando bajó a comprar el pan y ya nunca más volvió a salir del establecimiento. Luego de la confesión de Juanfran, los vecinos, rabiosos, esperaban que acudiera junto a los agentes al lugar del crimen.Allí se encontraba un equipo de En boca de todos encabezado por la reportera Ana Gómez, que fue testigo de la tensión del momento y de cómo, realmente enfadados con el presunto asesino, los vecinos comenzaron a arrojarle todo lo que encontraban en el suelo: piedras, botellas de agua, envases...Ante esto, la Policía tuvo que intervenir para asegurar la seguridad del detenido, pero en medio de esta batalla campal se encontraba la reportera, que, en un momento dado, recibió un fuerte impacto en la pierna: "Yo no pude ver lo que me había dado, pero el cámara sí vio que se trataba de una piedra".Por su parte, Fernando Cumbres, abogado de la familia de David Salazar ha explicado que los familiares del fallecido se han desmarcado completamente de esta situación porque no están a favor de la violencia.

Asimismo, el letrado ha señalado que desde el primer momento sospecharon de Juanfran y sabían que había quedado con David en la panadería.