Revolución Diamantina, la obra ganadora de tres Grammy y un Grammy Latino de Gabriela Ortiz con dramaturgia de Cristina Rivera Garza, inspirada en protestas de mujeres contra la violencia de género, tendrá su premier en el Palacio de Bellas Artes, el sábado 4 de julio, a las 19:00 horas, con una función más el domingo 5, a las 17:00 horas, en una producción mexicana, casi totalmente femenina.“Es una gran obra maestra del siglo XXI, un hito, quizás la obra musical más significativa de toda la historia de la música de México, simplemente por sus dimensiones, pero sobre todo por abordar temas tan tremendamente cruciales y relevantes y de tanta trascendencia en este momento”, dice Marisa Canales, directora de Urtex Digital Classics y del Festival Urtex. “La música de Gabriela Ortiz es un triunfo de la formación, del ingenio y de la creación”, comenta, y añade que la obra será grabada en video y días después en un álbum por Urtex.La concepción escénica es de Claudia Lavista; coreografías de la también directora de Danza UNAM, de Lola Lince y de Melva Olivas; dirección artística de Cecilia Lugo, con 12 bailarinas del Ceprodac, y con la colombiana Lina González-Granados frente a Orquesta Urtex y un coro de 12 voces femeninas.“El coro estará en los palcos, la orquesta, en el foso. Así que todo el escenario será para la coreografía.

La concepción escénica la está haciendo Claudia Lavista junto con Aurelio Palomino, con quien lleva muchos años de trabajar; él está haciendo toda la concepción de la escenografía y de la iluminación. Claudia Lavista quiere que sea una gran sorpresa visualmente”, subraya la directora de Urtex.Canales cuenta que fue suya la iniciativa de traer la composición de Ortiz, después de que su esposo y socio Benjamín Juárez Echenique asistió al estreno mundial y le expresó que era una obra maestra absoluta; más adelante ella la escuchó con la Sinfónica de Boston, dirigida por Giancarlo Guerrero.“Me di cuenta de que se trataba de una obra extraordinaria, que era importantísimo traer a México.

Hablé con Gaby Ortiz, para decirle que quería presentarla en México y que queríamos hacer el ballet, con coreografía, no solamente la música, porque las dos ocasiones en las que pudimos escucharla solamente fue la música y sólo hasta muchos meses después hicieron la coreografía en Los Ángeles. “Desde el principio decidimos que queríamos hacer en México el estreno con coreografía. Hablé con Gaby.

Y nos dimos a la tarea de conseguir los fondos, los apoyos. Y una vez teniéndolos, convocamos a Claudia Lavista para que hiciera la coreografía.

Y ella decidió contratar a Lola Lince y a Melva Olivas para que junto con ella hicieran la coreografía”, rememora la directora de Urtex Digital Classics.Después llevó el tema a la directora de Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), Alejandra de la Paz, que ofreció el Palacio de Bellas Artes para la premier mexicana y también el cuerpo de bailarinas del Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodac), que dirige Cecilia Lugo. “Ya con ese equipo de lujísimo llevamos casi un año preparando el estreno”, agregó emocionada. La directora de Urtex Digital Classics y del Festival Urtex, Marisa Canales, invitó a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la secretaria de Cultura Claudia Curiel al estreno en México del ballet Revolución Diamantina. “Ya les hicimos la invitación tanto a la presidenta como a la secretaria.

La propia presidenta Sheinbaum fue bailarina, estudió ballet de chica, yo quisiera pensar que es algo que le va a interesar. No me atrevería a decir sí va a ir o no, porque se trata de un tema muy delicado que a lo mejor políticamente a ella no le conviene.

Ojalá vaya, me encantaría, sería un honor para nosotros”, dice Canales.La historia de la piezaGabriela Ortiz (1964) estrenó el jueves 16 de noviembre de 2023 Revolución Diamantina, su primer ballet, inspirado en las protestas feministas en México contra la violencia hacia la mujer, con la Filarmónica de Los Ángeles, bajo la batuta de Gustavo Dudamel, en el Walt Disney Concert Hall.“Quería un ballet que pudiera tener un contenido político, sobre un tema tan fuerte como los feminicidios, un ballet que tuviera esa fuerza contestataria y política, inspirada en las protestas y marchas feministas en México desde 2019”, expresó la compositora a MILENIO en entrevista entonces sobre la premier de Revolución Diamantina, ballet en seis actos, para gran orquesta y coro femenino.La grabación de la pieza de Ortiz con la LA Phil tuvo cinco nominaciones a los Grammys 2025 y ganó tres por Mejor interpretación orquestal, Mejor composición clásica contemporánea y Mejor compendio clásico (también estaba nominada en Ingeniería de Álbum clásico y Productor del año clásico). En noviembre pasado, Revolución Diamantina se llevó una estatuilla más, ahora en los Grammy Latinos, en la categoría de Mejor obra de composición clásica contemporánea.

Y en febrero de 2026, Ortiz se convirtió en la máxima ganadora de Grammys en toda la historia del reconocimiento, con seis, al sumar otros tres por su álbum Yanga, grabado también con la LA Phil, por Mejor compendio clásico, Mejor composición clásica contemporánea por la obra Dzonot y por Mejor interpretación coral.Ortiz inspiró el ballet con tres momentos: la marcha del 16 de agosto de 2019 con la consigna #NoMeCuidanMeViolan luego de las violaciones de dos adolescentes perpetrada por policías capitalinos; la marcha del 8 de marzo de 2022, cuando aun policías mujeres capitalinas se unieron a la protesta, cuando la actual presidenta Claudia Sheinbaum era jefa de Gobierno de Ciudad de México (2018-2024); y el movimiento del grupo de Las Tesis, que surgió en Chile en 2019 contra los feminicidios. La compositora explicó entonces a MILENIO que el nombre de Revolución Diamantina surgió porque en la primera marcha se dio en México por la falta de respuestas de las autoridades de gobierno luego de el asesinato de una joven; las mujeres salieron a protestar por todas partes de manera muy radical, pintaron el Ángel de la Independencia, lanzaron diamantina en todos los sitios, pintaron la ciudad, prendieron fuego en la calle de Florencia e hicieron desmanes en el metrobús de Insurgentes. “Tú entiendes ese enojo.

Si yo me pongo en la posición de una madre a la cual le desaparecen a su hija –toco madera–, me vuelvo loca. Y, si nadie me hace caso, rompo vidrios, me vuelvo loca.

Entiendo el enojo de todas estas chicas, esa desesperación ante esta impunidad e inseguridad, no puedes salir a la calle, y el Estado no se responsabiliza de nada”, expresó la compositora formada dentro de la izquierda.A casi tres años de su estreno y con tres Grammys y un Grammy Latino, Revolución Diamantina llega a la ciudad que la inspiró con las protestas feministas durante el gobierno capitalino de Sheinbaum.—¿Cómo se integran las coreografías a la música de Ortiz y a la dramaturgia de Rivera Garza?Con base en el libreto y con base en las descripciones de la música que Gaby ha hecho tanto a mí como a Lavista se crea esta coreografía totalmente original, en donde se narran historias que van mucho más allá de la anécdota que le dio origen, una anécdota callejera totalmente, de una manifestación, de una protesta de mujeres ante el Ángel de la Independencia, ante la Columna de la Independencia. Se van a tratar temas tan profundos como los derechos de las mujeres, como la violencia contra las mujeres, como las mujeres reclamando su lugar de ciudadanas de primera clase también y no solamente ciudadanas de segunda clase a quienes no se les escucha y a quienes no se les defiende.

Se trata precisamente de recrear todas estas ideas tan profundas a través de la música y del movimiento. —En su discurso del 10 de mayo pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró: “Se acabó la violencia contra las mujeres”. ¡Ay Dios mío!

No es posible que haya dicho eso. De verdad, no lo puedo creer.

Perdón, pero me causa un desasosiego enorme que la presidenta de este país, y siendo mujer, sea capaz de decir eso. De verdad, no lo puedo creer. —Después de su premier mundial y la grabación con Dudamel y la LA Phil que dieron tres Grammys y un Grammy Latino a Revolución Diamantina, ¿qué representa que llegue esta obra a Palacio de Bellas Artes en su estreno en México, en producción casi exclusivamente femenina?Es hacerle justicia a una obra verdaderamente magistral, una gran obra maestra del siglo XXI, quizás la más significativa de toda la historia de la música de México, simplemente por sus dimensiones.

No es que le quiera quitar mérito a compositores del pasado, pero no existe en la historia de la música mexicana ninguna que tenga estas dimensiones: un ballet escrito en la más estricta tradición de los ballets rusos, siguiendo esa tradición tan importante, pero, sobre todo, con temas tan tremendamente cruciales y relevantes y de tanta trascendencia. Es darle el lugar apropiado en la sala grande del Palacio de Bellas Artes, que es el mayor privilegio de los escenarios para la música y la danza en nuestro país.—Como músico, productora y directora de Urtex, ¿cómo describe Revolución Diamantina?La música es increíblemente poderosa.

Estamos ante una Gabriela Ortiz que ya está en plena madurez, en su momento más fecundo, más estable, más sereno, en donde ya ha encontrado un equilibrio, en donde ya se conoce a sí misma, ya sabe cómo expresar lo que quiere expresar a través de las herramientas que conoce a la perfección y con grandísima maestría. Encontramos todas esas influencias que a lo largo de su carrera se han venido viendo, integrando a su lenguaje, estamos hablando desde Stravinski hasta la música popular mexicana y latinoamericana, ya que sus padres fueron fundadores de Los Folkloristas.

Hay muchísimos ritmos que propelen la música hacia adelante. —¿Y emocionalmente?Hay momentos de gran profundidad y de gran tristeza y de gran intensidad, de gran violencia desde el punto de vista sonoro, que representan la violencia, que la historia de la lucha de las mujeres está llena de esos momentos. Hoy en día la música de Gabriela Ortiz es perfectamente reconocible, tiene un lenguaje que ya está muy claramente definido, que no obstante no es estático; es un lenguaje que está todo el tiempo evolucionando, pero que ya tiene ciertas características que lo vuelven inconfundible.

La música de Gabriela Ortiz es un triunfo de la formación, del ingenio y de la creación”.—Ante esa música, ¿qué aporta la coreografía?La coreografía no se queda atrás. El trabajo que están haciendo estas tres generaciones de coreógrafas, Lola Lince, Claudia Lavista y Melva Olivas, con tres visiones, tres puntos de vista, pero totalmente femeninos, es increíble.

La coreografía es muy, muy fuerte. Hay momentos realmente conmovedores, estremecedores, en los que se hace un nudo en la garganta.

Cuando vayamos al estreno de esta obra magnífica, recorreremos toda una gama de sentimientos y de emociones que no nos dejarán impávidos, que nos van a dejar esos recuerdos y nos van a acompañar por mucho tiempo. Va a crearse un hito, un antes y un después de Revolución Diamantina en la historia de la música mexicana. —La LA Phil ya grabó Revolución Diamantina con Dudamel, obviamente, por eso ganó los Grammys.

Urtex tendrá su propia grabación de las presentaciones en Bellas Artes?Nosotros vamos a hacer una grabación de estudio terminando la función. No solamente vamos a filmar ambas funciones para hacer un video del concierto completo, del ballet completo, que eventualmente se comercializará.

En lunes 6 y el martes 7 de julio vamos a hacer la grabación de estudio con Lina González-Granados en la batuta para tener una nueva versión de Revolución Diamantina desde el punto de vista de una directora de orquesta mujer. —Participa la Orquesta Urtex, ¿qué requiere instrumentalmente Revolución Diamantina?Una orquesta enorme, de 60 músicos, más o menos, con muchísima percusión, con muchos alientos de metal, sonidos de trompetas, de metales. Y, por supuesto, el uso de las percusiones, que siempre ha sido icónico en las obras de Ortiz, es claro que su relación con un percusionista de la talla de Ricardo Gallardo, su primer esposo, le dejó un aprendizaje de cómo se manejan las percusiones.

Y eso es algo de lo que Gabriela siempre hace uso en sus obras y lo hace de una manera absolutamente genial.—El ballet es para gran orquesta y coro de siete voces. ¿Cómo será en Bellas Artes?Hay un coro de mujeres, 12 voces femeninas que van a cantar.

No habrá un texto definido para que sea como un coro que canta un texto, sino que van a ser efectos sonoros que van a recordar los momentos que en la marcha las mujeres gritaban, las consignas. Se escuchará a las mujeres, a esas voces femeninas, cantando consignas de lucha, de protesta, consignas de aliento a las mujeres.

El coro se armó con voces con las que hemos trabajado en los últimos años, algunas de ellas son solistas, otras coristas, pero todas han colaborador con nosotros tanto en Urtex como en el Festival Urtex.—La producción es casi por completo de mexicanas. ¿Qué hay de la maestra González-Granados, que es colombiana?

Por supuesto, no es queja, es sólo curiosidad, ella es extraordinaria. Realmente es algo que discutimos muy de cerca con Gaby.

Lina tiene una historia muy de cerca con Gaby. Y no solamente fue alumna de dirección de Benjamín, mi esposo, sino que tenemos una relación de amistad, de cariño.

Pero Gaby y ella tienen una relación profesional también muy larga, en donde también Lina ha dirigido mucha música de Gaby, y Gaby siempre ha estado encantada con el resultado. Entonces, cuando le propusimos que buscase a una directora mujer, se nos sucedió Lina al mismo tiempo, tanto a Benjamín, como a mí, como a Gaby, y decidimos que era la mejor opción.—La secretaria de Cultura Claudia Curiel suele acudir a estrenos y obras en Bellas Artes.

La presidenta Sheinbaum me parece que nunca ha ido en sus cargos de gobierno. ¿Hay intención de invitarla al estreno de Revolución Diamantina, que se hizo inspirada en un tema tan delicado?Ya les hicimos la invitación tanto a la presidenta como a la secretaria.

Y ni qué decir que también a Alejandra de la Paz, directora de Bellas Artes. La propia presidenta Sheinbaum fue bailarina, estudió ballet de chica, yo quisiera pensar que es algo le va a interesar.

Simplemente no me atrevería a decir que sí va a ir o no, porque se trata de un tema muy delicado que a lo mejor políticamente a ella no le conviene, pero eso no lo sabría yo ni puedo asegurar. Ojalá que vaya, me encantaría que vaya, sería un honor para nosotros que fuera, pero creo que eso lo sabremos hasta llegado el momento del estreno.

PCL