El liderazgo femenino continúa ganando terreno en las empresas panameñas, pero aún enfrenta barreras para acceder a los máximos espacios de decisión dentro del sector empresarial. En Panamá, las mujeres representan el 55% de la fuerza laboral y también el 55% de los comités ejecutivos.

No obstante, su participación cae al 37% en las juntas directivas, lo que demuestra que es en estos espacios donde persisten importantes brechas de género, ya que más de la mitad de las empresas aún no alcanza la paridad. La baja presencia femenina en las juntas directivas es relevante porque estos órganos son los responsables de definir la estrategia y supervisar las decisiones de más alto nivel dentro de las empresas.

Esta información surge de la Iniciativa de Paridad de Género de Panamá (IPG) y forma parte del primer estudio nacional sobre liderazgo femenino en empresas privadas que lleva por nombre “Encuesta sobre igualdad y liderazgo a empresas”. La organización sostiene que la investigación se llevó a cabo con base en una encuesta aplicada a 111 empresas medianas y grandes.

Aunque el panorama parece alentador y refleja avances en materia de representación femenina, el estudio también revela que una de cada cuatro empresas encuestadas reporta menos del 30% de participación femenina en sus juntas directivas, porcentaje que coincide con el mínimo establecido por la Ley 56 de 2017 para determinados organismos. También podría leer: Panamá avanza con mujeres en el sector marítimo, pero altamar sigue siendo territorio masculino En el artículo 2 de esta ley se establece que: “En las instituciones del gobierno central, descentralizadas, empresas públicas, intermediarios financieros y aquellas reguladas por estos, que tengan en su estructura organizacional una junta directiva, un consejo de administración u organismos similares, se designará, como mínimo, un 30% de mujeres en la totalidad de sus cargos”.

Siguiendo esta misma línea, aunque se han registrado avances en materia de igualdad de género mediante programas de capacitación, pocas empresas destinan recursos específicos para implementar medidas de mayor impacto, como políticas de inclusión, flexibilidad laboral o apoyo financiero. De hecho, solo el 15% de las empresas cuenta con recursos destinados a este tipo de iniciativas y cerca de un tercio de las encuestadas no utiliza indicadores para medir avances en materia de género y liderazgo femenino.

Este punto resulta particularmente revelador, ya que evidencia la diferencia entre contar con una política declarada y realizar inversiones concretas para ponerla en práctica. De acuerdo con Nayibe Farah, directora de la IPG, este estudio marca un hito al establecer por primera vez una línea base sobre el liderazgo femenino en el sector empresarial.

Asimismo, indicó que “la evidencia es clave para orientar acciones concretas y fortalecer el compromiso con una mayor equidad en la toma de decisiones”. También podría leer: Mujeres en la cima: de la cuota al convencimiento Por su parte, Monique de Saint Malo Eleta, vicepresidenta ejecutiva de Stratego, expresó que el estudio constituye una herramienta estratégica para el sector empresarial, ya que permite identificar avances y oportunidades concretas para fortalecer políticas que impulsen una mayor participación de las mujeres en los espacios de liderazgo y toma de decisiones.

En cuanto a las empresas encuestadas, el 38% pertenece al sector financiero, el 35% al sector servicios, el 11% al sector comercial, el 7% al industrial, el 6% corresponde a entidades estatales y el 1% a organizaciones no gubernamentales (ONG). Asimismo, el 19% reportó una facturación anual de entre un millón y 2.5 millones de dólares, mientras que el 81% registró ingresos superiores a los 2.5 millones de dólares.