El gobierno de José Antonio Kast, a través del ministro de Agricultura, Jaime Campos, prepara un proyecto de ley de fomento para la industria forestal, dirigido, en particular, a los sectores medianos y pequeños.Jaime Campos expresó que esta ley es el sueño número uno del gobierno para la industria. “Chile necesita de una nueva ley de fomento forestal. Es inconcebible que, con toda la tradición que nuestro país tiene en esta materia, hoy día no contemos con un instrumento eficiente sobre una actividad que, bien sabemos, es absolutamente complementaria con la actividad agrícola”, comentó este miércoles la autoridad en un seminario de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA).“De acuerdo con las informaciones que me han entregado, antes de unos 60 días más le vamos a dar a conocer al Presidente de la República una propuesta concreta sobre el particular.

Adecuado a la realidad del siglo XXI, porque ya no se trata simplemente de reeditar lo que fue el Decreto de Ley 701 de su época. Las posibilidades que tenemos con esta actividad obviamente son enormes”, agregó, aludiendo a la reforma de 1974 que estimuló las plantaciones forestales en el país.Conocedores del proceso dicen que los medianos y pequeños forestales -aserraderos independientes, plantas de remanufactura y pequeños aserraderos, entre otros- están desprotegidos y que su negocio no es, por el momento, rentable.

Precisamente, la nueva ley busca aumentar la cantidad de pymes forestales.Campos, después de su discurso, no quiso dar detalles acerca del contenido del proyecto. “Cuando la tengamos se la vamos a dar a conocer al Parlamento primero”, respondió a Pulso. Sugerencias del sectorNo obstante, hay sugerencias que el sector forestal, la parte interesada en impulsar este proyecto, le ha hecho llegar al gobierno. “Cualquier mecanismo de fomento debe contar con la aceptación explícita de los pequeños y medianos propietarios de terrenos forestales, serán ellos quienes deberán hacer uso de los incentivos, por lo que no se puede instalar un mecanismo sin la participación de ellos en el debate técniconormativo”, dice un documento que Futuro Madera, que reúne a los grandes gremios forestales del país, le entregó a Campos, en su visita a la comuna de Yumbel.

El texto, llamado “Hacia una nueva política de fomento forestal para reimpulsar al sector”, contiene diferentes sugerenciasreactivar a la mediana y pequeña industria. Las propuestas están englobadas en tres ideas principales: aspectos legales e institucionales; financiamiento y competitividad para las pymes; y tracción de demanda y política habitacional.En el primer punto, los gremios plantean la necesidad de una ventanilla única para pymes y pequeños propietarios, un financiamiento permanente y no concursable que tenga límites de monto, hectáreas y plazos definidos.

Justamente, advierten que el mecanismo de concurso no es una buena herramienta para contrarrestar el “desabastecimiento” que han enfrentado las pymes madereras. En el segundo grupo de propuestas, Futuro Madera plantea la necesidad de un financiamiento desde Corfo en que se impulsen las capacidades logísticas de las empresas locales de servicios forestales como los viveros, contratistas de plantación, poda y raleo.

El “fondo de reaseguro” es otra de las ideas, cuyo rol es crear un sistema de reaseguro para eventos extremos, esto considerando las dificultades de ciertos sectores forestales para contratar coberturas. “Constituye el principal cuello de botella que paraliza las plantaciones, la implementación de esta cobertura de riesgo se convertiría en un mecanismo capaz de devolver la confianza al inversionista privado”, explica la propuesta. El presidente de Corma, Rodrigo O’Ryan, profundiza en esto y destaca y promueve la medida en particular, pues afirma que el contexto mundial en materia forestal es diferente a la realidad chilena.El dirigente gremial dice que los demás países enfrentan incendios provocados por razones naturales: rayos, sequías extremas, vientos.

En cambio, en Chile “la intencionalidad es el factor dominante” y con ello, “el riesgo chileno no es diversificable ni proyectable, que son las dos condiciones mínimas para que una aseguradora privada pueda operar con racionalidad comercial”, apunta. “El reaseguro estatal no es solo una herramienta de apoyo financiero, sino una corrección de una falla de mercado específica del contexto chileno, generada por un fenómeno -la violencia e intencionalidad de los incendios- que ningún actor privado puede gestionar solo”, alude O’Ryan. Adicionalmente, la organización propone que el Estado financie plantaciones productivas para fomentar la forestación y reforestación de medianos y pequeños propietarios de tierra. “Este instrumento debiera reconocer la rentabilidad social positiva que generan las plantaciones, a través de beneficios ambientales, económicos y territoriales, así como la naturaleza de largo plazo de estas inversiones, cuyos retornos pueden materializarse en períodos de 12 o incluso 24 años, dependiendo de la especie”, se lee en el documento.

Compromiso con la demandaEl tercer plan de propuestas está relacionado con impulsar el sector mediante compromisos de compra de madera para infraestructura pública y planes de vivienda del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu). La propuesta dice que si se establecen cuotas obligatorias de madera aserrada de pymes en la infraestructura y planes de vivienda, el Estado compromete un comprador institucional para los medianos y pequeños dueños de bosques que decidirían en el futuro plantar bajo el alero de la nueva ley de fomento.

Asimismo, sugieren incrementar la industrialización de la construcción de viviendas en madera, estableciendo metas de producción con tal de que se planifiquen plantaciones alineadas con la demanda habitacional.