Durante los primeros 89 días de gobierno de José Antonio Kast, el expresidente Gabriel Boric siguió con atención cada decisión que el Mandatario tomó. Lo hizo en silencio.

Eso hasta el día 90, cuando perdió la paciencia.A través de su cuenta de X, el frenteamplista cuestionó los embargos a los deudores del crédito con aval del Estado (CAE) que ha realizado la Tesorería General de la República, con el respaldo del gobierno de Kast. “Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas”, escribió el expresidente la noche del martes. Y agregó: “Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares”.Los 90 días que tardó Boric en criticar a Kast obligan a revisar la historia reciente.

La Tercera revisó cuándo, en años recientes, sucedió la primera ofensiva desde un expresidente hacia su sucesor. A continuación, un repaso.

Piñera versus Boric La primera vez que el expresidente Sebastián Piñera criticó públicamente al gobierno de Boric fue el 14 de septiembre de 2022, a seis meses del cambio de mando y a días del plebiscito constitucional de ese año, en que se impuso la opción “Rechazo”. En entrevista con Mega, Piñera cuestionó: “El gobierno los últimos seis meses se dedicó demasiado a la Convención Constitucional, a la campaña por el Plebiscito, y en mi opinión descuidó las preocupaciones de la gente".“El gobierno debería alejarse del proceso constitucional y concentrarse en gobernar”, agregó.

Al día siguiente, el entonces presidente Boric le respondió. “Es legítimo que el expresidente Piñera tenga una visión crítica de nuestro gobierno, tal como tengo una visión muy crítica de lo que fue el suyo (...). Yo lamento que un expresidente se esconda durante todos los meses de campaña y dé su visión respecto a la opción del plebiscito después de terminado”.

Bachelet versus Piñera IIA diferencia de lo ocurrido entre Piñera y Boric, Michelle Bachelet se caracterizó por su silencio luego de dejar La Moneda 2018. No podía ser de otra forma, debido a que rápidamente asumió como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, un cargo que le exigía prescindir de la contingencia política.

De todas formas, la exmandataria hizo espacio a cuestionamientos. La primera crítica fue el 11 de diciembre de 2018, luego de que el segundo gobierno de Piñera decidiera restarse de firmar el Pacto Mundial para la Migración de la ONU (conocido como el Pacto de Marrakech).

"Yo lo lamento, pero es una decisión del gobierno actual, y yo no puedo menos que señalar que espero que algún día Chile se sume al pacto global, que creo que puede ser muy positivo", expresó desde Madrid en esa ocasión. Piñera versus Bachelet IIA fines de junio 2014, antes de iniciar una gira por Europa, Piñera se refirió a las reformas que pretendía empujar Bachelet a través de una columna de opinión publicada en El Mercurio.

El expresidente remarcó que estas tenían “en su génesis y ADN una concepción ideológica del tipo de sociedad que los sectores de izquierda, dominantes en el actual gobierno, parecen querer imponer”.Asimismo, indicó que esa ideología tiene una “tendencia insaciable hacia un Estado más poderoso y discrecional, invadiendo todos los ámbitos del quehacer humano, al costo de reducir y limitar la libertad y las oportunidades de las personas”.“Estamos en democracia y respetamos todas las opiniones. Pero si vamos a debatir respecto de valores, hagámoslo en serio.

El giro del gobierno de la presidenta Bachelet es un giro ciudadano”, le respondió el entonces vocero de gobierno Álvaro Elizalde. En esa ocasión, el exmandatario también cuestionó la reforma educacional que preparaba Bachelet, la que, en su opinión, restringía “la libertad de las familias para elegir la educación de sus hijos, prohibiendo a los padres contribuir con recursos propios para mejorar su calidad, limitando la autonomía de los establecimientos educacionales”.Bachelet versus Piñera IAl terminar su primer periodo en 2010, Bachelet asumió como directora de ONU Mujeres en Nueva York.

Por esa razón, mantuvo silencio sobre la política interna chilena durante casi tres años. No obstante, luego de renunciar a su cargo internacional y regresar a Chile, con miras en su próxima candidatura presidencial, Bachelet endureció el tono contra el gobierno de Piñera.

Luego de la cuenta pública de Piñera, en mayo de 2013, a la que Bachelet no asistió, la exmandataria cuestionó que parte importante de la instancia marcara contrastes con su anterior administración.“Es complejo a veces. Hay una cierta tentación de creer que el país inició el año 2010 y no que los países se construyen paso a paso”, expresó.“Hubo ausencia de propuestas y pronunciamientos en algunos asuntos fundamentales que preocupan a los chilenos, como la educación pública, la defensa de los consumidores, las pensiones, las reformas laborales, energía, entre otros”, agregó.

También puso en entredicho el anuncio de Piñera sobre el bono por tercer hijo. “No es la manera de resolver los problemas demográficos”, afirmó.Lagos versus Bachelet IA diferencia de los casos anteriores, las diferencias entre Ricardo Lagos y su sucesora, al ser ambos del mismo sector, se marcaron de forma sutil y paulatina. Y por un motivo principal: el Transantiago (hoy Red).

El sistema de transporte capitalino se diseñó y licitó en el gobierno de Lagos, pero se puso en marcha en febrero de 2007, bajo el mandato de Bachelet. ¿El resultado?

Un colapso total durante sus primeros meses. A fines 2007, Lagos envió una carta a la comisión investigadora del Transantiago de la Cámara de Diputados.

En ella aseveró que su responsabilidad llegaba hasta marzo de 2006, cuando “las medidas estaban tomadas y las obras en etapa de estudio, ingeniería o ejecución, según fuera el caso, con financiamiento adecuado”.Cuando entregó esa misiva, Lagos argumentó que el diseño de Transantiago “obligaba a tener un conjunto de cosas listas”. y eso, a su juicio, no le correspondía a su administración.Frei versus Lagos La primera vez que el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle marcó una distancia pública y criticó aspectos de la administración de Lagos fue en el contexto del debate legislativo por el aumento del IVA y la agenda de reactivación económica.Lagos buscaba aprobar un incremento transitorio del IVA para financiar planes sociales y de infraestructura. El senador Frei Ruiz-Tagle lideró una postura crítica dentro del oficialismo, y argumentó que subir impuestos en un periodo de contracción económica dañaría la clase media, a las pymes y retrasaría la reactivación del país.Al momento de votar, en julio de 2003, Frei solo apoyó el aumento del IVA y su abstención incidió en que cayera el aumento al Diesel.

Su postura fue sorpresiva, debido a que los senadores de la Concertación habían llevado a acuerdo para apoyar al gobierno, pese a las diferencias.