CAMPANA.— La agricultura argentina comienza a mostrar señales más alentadoras de cara a la campaña 2026/27. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), mejoraron las perspectivas para el trigo gracias a una combinación de factores económicos y climáticos, mientras que la soja continúa sorprendiendo con rindes superiores a los previstos y una producción que alcanzaría las 51,5 millones de toneladas.

El nuevo escenario permite proyectar una recuperación parcial del cereal luego de la histórica campaña pasada y consolida una cosecha de soja que terminaría ubicándose muy por encima de las estimaciones iniciales. El trigo recupera terreno y apunta a una cosecha de 20 millones de toneladas Uno de los principales cambios registrados durante el último mes fue la mejora en la intención de siembra de trigo.

La superficie proyectada pasó de 6,66 a 6,82 millones de hectáreas, lo que representa un incremento de 150.000 hectáreas respecto de la estimación realizada en mayo. El principal factor detrás de esta recuperación fue la caída del precio internacional de la urea, fertilizante fundamental para alcanzar altos niveles de productividad.

Mientras que semanas atrás el insumo se ubicaba cerca de los 1.000 dólares por tonelada, en la actualidad oscila entre 800 y 850 dólares. La reducción de costos mejora los márgenes de los productores y aumenta las posibilidades de aplicar niveles adecuados de fertilización, un aspecto clave para sostener los rendimientos.

A ello se suma un contexto internacional favorable. Las dificultades climáticas que afectan a importantes países productores como Estados Unidos, Francia y Australia generan expectativas de mejores precios para el cereal argentino.

Con este nuevo escenario, la BCR estima que el país podría sembrar la cuarta mayor superficie triguera de los últimos 17 años. Si las condiciones climáticas acompañan y se alcanzan rindes promedio nacionales de 30,5 quintales por hectárea, la producción podría ubicarse en torno a los 20 millones de toneladas.

Aunque el volumen seguiría por debajo del récord alcanzado en la campaña 2025/26, cuando se produjeron 29,5 millones de toneladas, el ajuste representa una mejora significativa respecto de las previsiones realizadas hace apenas un mes. Las lluvias llegaron en el momento justo Otro elemento que fortaleció las expectativas para el trigo fue el cambio de escenario climático registrado durante junio.

Luego de un abril muy lluvioso y un mayo inusualmente seco que permitió acelerar la cosecha gruesa y avanzar rápidamente con la implantación del cereal, comenzaron a surgir preocupaciones por la falta de humedad superficial necesaria para completar la siembra. No obstante, las precipitaciones registradas en los primeros días de junio modificaron el panorama.

Las lluvias alcanzaron buena parte de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa, con acumulados de entre 10 y 45 milímetros, valores particularmente importantes para una época del año caracterizada por escasas precipitaciones. Gracias a estas condiciones, la siembra de trigo alcanzó un avance del 34%, uno de los registros más elevados de los últimos años para esta fecha.

Santa Fe pierde superficie, pero el norte gana protagonismo A pesar de la mejora general, algunas provincias continúan mostrando una reducción en el área destinada al cereal. Santa Fe encabeza la lista con una caída estimada de 210.000 hectáreas respecto de la campaña anterior, pasando de 1,51 a 1,3 millones de hectáreas.

La disminución rondaría el 14%, especialmente en el sur provincial, donde el alivio en el costo de los fertilizantes llegó cuando muchos productores ya habían tomado decisiones de siembra. Buenos Aires también registraría una reducción de 190.000 hectáreas, mientras que Entre Ríos resignaría alrededor de 130.000 hectáreas.

En Córdoba la caída sería más moderada, cercana al 8%, aunque existen diferencias importantes según la región. En contrapartida, el norte argentino aparece como una de las grandes apuestas de la campaña.

Santiago del Estero y Chaco sumarían conjuntamente unas 320.000 hectáreas de trigo. La decisión responde, en gran medida, a las dificultades que enfrenta el maíz en esas zonas debido a problemas sanitarios como la chicharrita y el cogollero, asimismo de los elevados costos logísticos y de fertilización.

La soja sigue sorprendiendo y alcanza 51,5 millones de toneladas Mientras la atención comienza a centrarse en la nueva campaña fina, la cosecha de soja sigue arrojando resultados superiores a los esperados. Con el 96% de los lotes ya recolectados, la Bolsa de Comercio de Rosario elevó nuevamente la estimación de producción, que pasó de 50 a 51,5 millones de toneladas en apenas un mes.

El ajuste implica que la cosecha terminaría siendo un 9,5% superior a las proyecciones realizadas al inicio de la campaña. Las mayores correcciones se registraron en Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero, donde los rendimientos superaron ampliamente las expectativas.

En Entre Ríos, asimismo de