"No hay clima mundialista": una afirmación que cada vez se escucha más

VICTORIA.— Cada cuatro años, el mundo se convierte en una gran pelota de fútbol. A la mayoría de las personas –o eso parece– lo único que les importa es la Copa del Mundo : quienes son los convocados de cada selección, cual es el grupo de la muerte, que regla nueva va a inventar la FIFA o cual es la camiseta más llamativa son tan sólo algunas de las preguntas que suele hacerse la gente.
En Argentina el Mundial siempre se vive de una forma muy particular. Hace unos días, luego de la muerte de Carlos “Indio” Solari leí un comentario que me hizo sonreír: “Entiendo el impacto por el fallecimiento del Indio, pero por favor, qué teatreros que somos los argentinos”, haciendo referencia a un video de una mujer que cayó de rodillas llorando en el velorio público del ídolo del rock.
Y sí. Es verdad.
Los argentinos somos muy teatreros y lejos de ser algo malo, es parte de nuestra identidad. Nos importa mucho todo y nos importa muy poco todo.
No hay punto medio. Morimos por eso o lo dejamos pasar como si fuera nada.
Cuando se acerca el Mundial –para el “futbolero”-- suele borrarse todo lo que pasa alrededor: no importa la política, economía, inflación, precios, etcétera. Sólo importan los horarios de los partidos y cómo se va a tener que organizar para mirar Uzbekistán-RD Congo un viernes a las 7 de la tarde.
Asimismo, arranca la época en la que todos nos convertimos en directores técnicos o eruditos del deporte y sabemos por donde hay que atacar a Argelia o como juega el 8 de Jordania y porque la clave para ganar es frenarlo. Pero también se mete en las charlas el concepto de “clima mundialista”. -”Che, vos sabes que no siento el clima mundialista de Qatar” -”Yo me acuerdo que en octubre del 2022 estaba la ciudad cubierta de banderas” -”Creo que este año no va a estar tan bueno el Mundial, están todos medio callados” Y así hay millones de afirmaciones u opiniones que sólo se dicen o plantean acá, en Argentina.
Pero entonces, ¿qué es el clima mundialista? ¿Con qué fundamento se puede afirmar que no hay clima mundialista?
El clima mundialista depende de lo que busca cada persona de la selección y, más allá de que parezca contradictorio, es casi imposible que se repita el sentimiento de Qatar. La gente estaba convencida de que el Mundial 2022 era de Argentina; la selección llegaba con un invicto histórico, un sistema de juego que parecía indefendible y el murmullo de que posiblemente iba a ser la última vez que Lionel Messi jugara una Copa del Mundo.
El golpe contra Arabia Saudita fue solo eso, un golpe . Así como salieron de la cancha derrotados, los jugadores declararon que confiaban en el plan y el 10 expresó algo que no se borra nunca más del recuerdo: “A la gente, le pido que confíe en este grupo que no los va a dejar tirados” .
Porque el argentino ya estaba acostumbrado a sentirse defraudado . Lo que pasó entre 2014 y 2019 destruyó la percepción sobre la selección de muchos.
Los jugadores pasaron de ser ídolos a chistes. Mascherano, a quien el pueblo le juraba lealtad como capitán, se convirtió en un meme; Gonzalo “Pipita” Higuaín en un 9 con menos gol que un arquero; Biglia en un fantasma del mediocampo y así con casi todos los participantes de esas olvidables Copa América y Mundiales.
Y esta vez, previo a Qatar, la selección de Scaloni había logrado algo que parecía utópico: unir a todo un país para que confíe en 25 jugadores que querían sacar campeón del mundo a su líder, Lionel Messi. Por eso, muchos meses antes del primer partido en Doha y a más de 13 mil kilómetros de allí, Argentina ya respiraba el Mundial.
Toda una sociedad estaba lista para ver a Messi tener su “final feliz” luego de tantos años con la albiceleste… Entonces, repito, ¿qué es el clima mundialista? El clima mundialista no son las banderas que cuelgan de los balcones, de los postes de luz o las canciones de la selección sonando en todos lados.
El clima mundialista no depende del rendimiento de una selección o de los jugadores que van a jugar en ella. El clima mundialista es estar listo para recibir golpes como el partido de Arabia Saudita o los goles de Mbappé en la final y saber que no termina ahí, que esos son nuevos comienzos.
El clima mundialista es la convicción que tiene cada hincha en que esos 26 jugadores van a representar al país de la mejor forma en el torneo más importante de todos. El clima mundialista es el deseo de repetir las hazañas de 1978, 1986 y 2022.
El clima mundialista es esperar y soñar que haya nuevos héroes. No es algo material, no es algo sintético.
El clima mundialista, al final de todo, es un sentimiento que tiene cada uno y que puede contagiar a los demás. El clima mundialista, en Argentina, es ser teatrero con el Mundial y estar orgulloso de eso.
Es gritar un gol de Escocia contra Marruecos o festejar una roja del 5 de Suecia porque sí. Si esperaste cuatro años para esto, ¿por qué no disfrutarlo al máximo?
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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