Con el arranque del Mundial en México, el soundtrack oficial para la fiesta del balompié se ha discutido hasta el cansancio por años. Para unos cuantos, los mismos que se mantienen fieles a las tendencias, Dai Dai (2026) de Shakira es lo que por ley hay que escuchar.

Otros, fieles al primer mundial que realmente disfrutaron en 2010, argumentan que es Waka Waka (2010); perteneciente a la exesposa de Gerard Piqué. Pero existe un grupo más reducido que sigue discutiendo si realmente La la la(2014) —también de Shakira—, es la canción obligada de los mundiales.

Queda claro que la colombiana es la reina indiscutible de las canciones futboleras —y de las que hablan de ser ciega o sordomuda—, pero, mucho antes de que Mebarck Ripoll junto con FIFA empataran una dupla musical exitosa, Ricky Martin y su picardía puertorriqueña terminaron de pavimentar el camino que estrellas de la balada cómo: Enrique Iglesias, Paulina Rubio y hasta Marc Anthony terminaron por conquistar el mercado internacional.Mucho antes de los algoritmos y de que el streaming globalizara el español, se confió en el astro boricua para una canción que hoy es un clásico del pop latino. La coronación de Zidane en el Stade de France de Saint-Denis durante el verano 1998 tuvo como soundtrack de arranque La copa de la vida, canción de Ricky Martin que asimismo de ser considerada como el único himno de los mundiales, fue un parteaguas en la cultura pop latina que no pasó desapercibido y dejó la vara alta sobre cómo debía sonar la fiesta del fútbol para el resto de la historia.

¿Antes de Ricky qué se escuchaba? Mucho antes de la entrega de Martin ya existían canciones en español destinadas únicamente para el Mundial —hablando de las avaladas por FIFA—, ninguna tuvo ese impacto como la de Francia 98, ya que, previo ese mundial, la canciones eran un poco más locales y se sentían un poco acartonadas (las escuchamos antes de escribir).

Por ejemplo, en el caso del Mundial México 70, la canción Futbol Mexico 70 (1970) de Los hermanos Zavala se siente como un largo comercial. Claro que cumple con los ritmos autorizados por el expresidente Gustavo Díaz Ordaz y esos toques nacionales que requería el evento.

Asimismo, para ser el primer primer mundial a color y el que cambió cómo se veían los mundiales, pues está bien y es algo que se puede ver en tono nostálgico si eres fan de ese sentimiento… Un México que ya no existe, pero que celebra la pasión del balompié. Otro ejemplo muy nacional y que no es una canción oficial, pero que vive en el ADN colectivo es México (1981) de Timbiriche.

En palabras del fallecido periodista musical Jaime Almeida, indicó para el extinto canal musica VH1, que, para el Mundial de México 86, la banda de donde emana Erick Rubín, Thalía y Paulina Rubio entregaron esta canción como propuesta: “Cuando se celebró el Campeonato Mundial de Futbol, muchos artistas tuvieron su propuesta musical y uno de ellos fue el grupo Timbiriche (...) Se convirtió en un himno que todo el mundo cantó y quiso comprar”, indicó para el programa especial ‘Las 100 Mas Grandiosas Canciones De Los 80's En Español’. Asimismo, el tema que sí es oficial, El mundo unido por un balón (1986) de Juan Carlos Abara, repite la fórmula del primer mundial mexicano.

Quedándose en lo local y con un nulo impacto en las ediciones posteriores, para FIFA fue urgente cambiar la estrategia y atraer más personas desde el mundo melómano. Tu instinto natural, vencer a tu rival (...) Tienes que pelear por una estrellaHay dos canciones en la historia musical de Ricky Martin que lo catapultaron como una de las voces latinas de mayor trascendencia internacional: La copa de la vida y Livin’ la vida loca.

Pocos lo saben y muchos se confunden, pero la segunda fue resultado del impacto inmediato que tuvo la primera.Tres años antes de ese Mundial, Martin ya venía de un éxito internacional como María (1995), mismo que lo puso en gusto del público y lo catapultó como una estrella en ascenso. Así que, sacando el balón del área chica, según la edición anglo de la revista Billboard; fue FIFA la que llamó a Ricky Martin para darle vida a una canción oficial del evento, llamada que fue confirmada por el boricua en su autobiografía Me (2010). “Debo admitir que el reto me puso un poco nervioso, pero el enorme potencial de crecimiento para mi carrera era tal que decidí aceptar (...) Fue una oportunidad única para presentar los encantos de la música latina al resto del mundo”, indicó en el libro.

Al finalizar la llamada, Martin se reunió con los compositores Ian Blake Desmond Child y Robi Rosa para trabajar en una letra que resaltara la justa futbolística, pero a la ecuación se agregó el español Luis Gómez-Escolar para traducir la letra y hacer los arreglos necesarios para que este tema tuviera dos versiones autorizadas por Sony, disquera que lanzó un programa que resaltaba la sinergia que existe entre el fútbol y la música. Producida por Desmond Child, el mismo que le dio vida a Crazy (Aerosmith) y a la mítica I Was Made for Lovin' You (Kiss), la canción cayó en buenas manos, mismas que le añadieron ritmos más tropicales , justo en un momento donde la música latina soñaba con el impacto que tiene en 2026.

En una entrevista con el medio digital español Primera Hora, Ángelo Medina, exmanger artístico de Ricky Martin en los 90tas , reconoció que La copa de la vida, no solo como la canción que cambió el rumbo de la carrera del artista, sino para la música en español a nivel mundial.“Esa canción cambió el rumbo de la música en español en general. De ahí vinieron Enrique Iglesias, Marc Anthony, Shakira...”, resaltó para el medio español.

Asimismo, contó al medio español, que al menos con María fue la canción con la que Ricky logró entrar al mercado musical en Europa y comentó que los ejecutivos de Sony le propusieron participar en el concurso de selección de FIFA y indicó que todo salió en dos días de trabajo: “Me dieron 48 horas y Draco se metió con Desmond Child al estudio, de una forma mágica logró la canción (...) Nos dijeron que había sido seleccionada entre 200 canciones y fue la canción que le abrió el camino en muchos sitios en Europa y Asia. María había abierto la puerta, pero La copa de la vida fue la que lo catapultó a otro nivel”.

Tú y yo, allez, allez, allez (...) Go, go, go, allez, allez, allezUno de los detalles que quizá se le olvidó contar al exmanager es que el video musical es parte de la hexalogía que Martin y el director estadunidense Wayne Isham entregaron a finales de los noventa, misma que convirtió al puertorriqueño en el epítome de la masculinidad y el símbolo sexual obligado en Latam.Wayne ha estado detrás de la cultura pop y muchos de los videos que seguro alguna vez viste los dirigió él. Siendo uno de los realizadores favoritos de Luis Miguel, el estadounidense ya arrastraba una trayectoria impecable antes de cruzarse con Martin, siendo el arquitecto de clips icónicos como:You Are Not Alone de Michael Jackson.Bye Bye Bye de *NSYNC (Sí, la canción que baila Deadpool).Pour Some Sugar on Me de Def Leppard.Never Say Goodbye de Bon Jovi.Todo mi amor de Paulina Rubio.La dupla ya había trabajado previamente en el video musical de Vuelve (1998), el cual se grabó en la mítica residencia Ennis House, ubicada en Los Ángeles, California.

Así que, para el video de La copa de la vida, decidieron rodar en Puerto Rico meses antes del arranque de la Copa del Mundo. Un video más que perfectoLa fiesta que montó Wayne en el set es única.

Martin gira en planos medios, las cámaras juegan en cenital y se utiliza un lente angular que abarca todo el aspecto de la imagen para darnos a entender que el boricua estaba en medio de un concierto masivo donde la picardía puertorriqueña es ley. Asimismo, si eso no bastaba, el look total black con el que Ricky sale a cantar se ha convertido en una de las combinaciones más clásicas de su carrera.Del vestuario, wow, podemos decir que enmarca las tendencias de una época que hoy se niega a morir: ojos con sutiles sombras metálicas, camisas de colores vibrantes y tops ajustados que lo coronaron como el rey estético indiscutible de la década de los noventa.Si hablamos de la edición, aquí se rescatan sus mejores pasos de baile, se enfocan los brazos del boricua y se deja claro que estábamos frente al nuevo ídolo latino.

El clip cuenta asimismo con una banda detrás vestida de gris que enmarca de forma perfecta cada movimiento del puertorriqueño.Esta canción no se quedó ahí de forma decorativa, ya que en el último partido de ese mundial —un Francia vs. Brasil—, Ricky cantó el tema en una ceremonia televisada previo a la coronación de la selección francesa como campeona del mundo.El video, que en la actualidad cuenta con más de 75 millones de vistas, enmarca la nostalgia noventera, pero también entra en un duelo interminable entre Shakira y Martin, donde la mayoría de los usuarios en internet le dan el gane absoluto a Ricky con comentarios que resaltan la letra de la canción y ese sentimiento de unión que realmente justifica un torneo mundial.Pero si pensamos que esto se limitó a una canción meramente de fútbol, no tendría sentido nada de lo escrito.

Martin tuvo un segundo aire en los Grammys de 1999 donde, literalmente, todo explotó. La vida es competición (...) Hay que soñar ser campeónLa canción logró discos de oro y de platino en toda Europa y llegó al puesto #45 en el Billboard Hot 100 en su primer año.

En Estados Unidos, alcanzó el número 2 en la lista Hot Latin Songs y sacó de las listas musicales a cantantes de la talla de Celine Dion y a grupos icónicos como Mecano. Asimismo, marcó la pauta para que el español tomara el control de la industria musical, mostrando cómo se debían hacer las cosas.El impacto del tema fue tan grande que no solo los latinos buscaron cantar en inglés; los estadounidenses también quisieron cantar en español.

El ejemplo perfecto es Christina Aguilera. Aunque sus shows actuales ya viven una agonía eterna y dejan mucho que desear en la relación costo-espectáculo, previo a los encabezados morbosos de la prensa, Aguilera tuvo sus grandes hits en español.

Todo esto fue gracias a los Grammys de 1999, donde Ricky cantó en vivo la canción que lo catapultó a la estratosfera internacional. En 1999, Martin debutó en el prestigioso escenario de los Grammy anglosajones interpretando una vez más La copa de la vida.

Fue una presentación única, no solo por la vibrante y llamativa producción, sino porque representó la entrada oficial de la música en español al evento más importante de la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación de EU.Aquella noche, Ricky Martin se anotó un gol increíble al ganar el Grammy a la Mejor Grabación Pop Latina por Vuelve, producción que incluyó en su repertorio la joya compositiva de Draco Rosa y Desmond Child.Lo que representó para Ricky una de las mejores noches de su carrera, su exmanager la recuerda como la entrada al petite comité de la fama global. Según cuenta Medina, Tommy Mottola apadrinó a Martin dentro de las ligas mayores de la industria.

Lo mismo sucedió con Madonna, quien no pudo contenerse ante la energía que desbordó el boricua en el escenario y, en cuanto lo vio luego de bastidores.“Esa noche del Grammy salíamos para el Festival de San Remo (Italia), pero se nos acercó Tommy Mottola y le expresó: Welcome to the big leagues”. El programa Las 100 Más Grandiosas Canciones de los 90 en Español del extinto canal VH1, recopiló opiniones de cantantes y eruditos de la música que coronan a Ricky Martin como el líder absoluto del “boom latino”.

La cantante mexicana Fey indicó en su momento que el intérprete “marcó historia… Con la presentación le calló la boca a todo mundo y demostró lo que es ser latino”. El especial televisivo resaltó asimismo que el álbum Vuelve terminó vendiendo más de 6 millones de copias a nivel global.Seguido de ese Big Bang que Martin encabezó, los éxitos no pararon.

La ahora hexalogía Martin-Isham consolidó una imagen cargada de sensualidad, masculinidad y un enfoque total en el astro que estaba dominando los charts. De su unión creativa nacieron los videos más icónicos de la era:Un Ricky más romántico: Vuelve (1998)El que dio vida a esta nota: La copa de la vida (1998)El más elegante y bailable: La bomba (1998)Un clásico de todos los tiempos: Livin' la vida loca (1999)Mi imperio romano: Shake Your Bon-Bon (1999)Y mi favorito, donde Martin se ve espectacular: She Bangs (2000) ​Consigue con honor la copa del amorHan pasado 28 años desde que el mercado latino permeó las listas de éxitos musicales en todo el mundo.

Dejó de ser regional para convertirse en la meca de nuevos éxitos. Ricky Martin no la tuvo nada fácil cuando su vida privada llegó a la prensa rosa, pero es innegable la cantidad de talento que la estrella puertorriqueña posee.

De salir en telenovelas de Televisa, a mi fantasía imaginaria donde los dos caminamos por Nueva York en Livin' La Vida Loca y de ahí al Super Bowl de 2026; el cantante abrió camino a discos anglo de Paulina Rubio, estuvo antes que Bad Bunny y es uno de los latinos más prominentes de la cultura pop. Su impacto no se reduce no se reduce a un corte de pelo, sino que, le abrió paso a la diva colombiana para cantar la canción que le cambió la vida por completo, pero eso es para otra nota.

Ricky Martin no solo entregó una canción de fútbol; nos regaló el uniforme visual y sonoro de una era dorada que se niega a morir. Pasarán los torneos y cambiarán las plataformas, pero el verdadero campeonato mundial de la música pop se quedó congelado en el verano de 1998.

Una absoluta locura que demostró lo que verdaderamente es ser latino.