SALTA.— La crisis que días atrás dejó sin servicio nocturno a miles de usuarios del transporte urbano y metropolitano en Salta encuentra ahora un correlato nacional. La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) difundió una carta abierta en la que advirtió que el sistema de transporte público del interior del país atraviesa una de las situaciones más críticas de su historia y que, sin medidas de fondo, podría enfrentar una reducción masiva de servicios, desaparición de líneas y pérdida de fuentes laborales."Durante años, FATAP ha advertido sobre la necesidad de construir políticas públicas que aseguren la sustentabilidad del transporte público de pasajeros.

No obstante, la ausencia de respuestas estructurales ha llevado al sistema a una situación límite" indicaron desde la Federación.El pronunciamiento de la entidad empresaria llega apenas semanas después de que el sistema de transporte del Valle de Lerma quedara al borde de la paralización por problemas financieros. En aquella oportunidad, las empresas locales suspendieron el servicio nocturno y reclamaron una revisión integral del esquema de financiamiento y administración del sistema.La fuerte reacción social obligó al Gobierno provincial a intervenir mediante intimaciones y acuerdos para restablecer las frecuencias nocturnas.

No obstante, la normalización del servicio no despejó las dudas sobre la sustentabilidad del sistema, que periódicamente vuelve a quedar al límite por deudas acumuladas, costos crecientes y déficits operativos.En ese contexto, el documento difundido por FATAP adquiere una relevancia particular para Salta. La federación sostiene que la crisis no responde a una coyuntura pasajera, sino a un proceso de deterioro sostenido que se viene profundizando desde hace años.Entre los factores señalados figuran los incumplimientos en el pago de compensaciones destinadas a sostener la operación de los servicios, el aumento constante de los costos, la caída en la cantidad de pasajeros transportados, la expansión de beneficios y gratuidades sin financiamiento específico, el avance del transporte irregular y la persistente desigualdad en la distribución de recursos entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior del país.La entidad también cuestionó que, ante la ausencia de soluciones estructurales, la tarifa se haya convertido en muchos casos en la única herramienta para sostener el funcionamiento del sistema, trasladando a los usuarios costos que las economías familiares tienen cada vez más dificultades para afrontar."La situación actual no puede ser atribuida exclusivamente a una empresa, a una provincia o a un municipio.

Es el resultado de años de falta de planificación, de decisiones parciales y de la ausencia de una estrategia nacional de movilidad para el interior argentino" señala el comunicado.La advertencia de FATAP coincide con los planteos que vienen realizando desde hace tiempo empresarios y especialistas del transporte en Salta, quienes sostienen que los problemas del sistema no se resolverán únicamente mediante acuerdos transitorios o asistencias puntuales, sino a través de una reforma integral que garantice previsibilidad financiera, calidad de servicio y sostenibilidad a largo plazo.Mientras el servicio nocturno volvió a funcionar en el área metropolitana de Salta, el diagnóstico expuesto por la federación nacional deja abierta una incógnita que también preocupa en Salta: cuánto tiempo podrán sostenerse los actuales esquemas sin una revisión de fondo de un sistema que, periódicamente, vuelve a mostrar señales de agotamiento.Uno de los elementos que se admite como problemático en el transporte local, es la sobredimensión de las gratuidades, algo que fue calificado por la Sociedad del Estado que administra el transporte en Salta como "brutal". A mediados del año 2014 el exgobernador Juan Manuel Urtubey anunció el boleto gratuito para jubilados y estudiantes de los tres niveles educativos.

Más allá del alcance social de este anuncio, nunca se aclaró el financiamiento de tal medida.Un recuerdo sobre la gratuidadEn mayo de 2014 el entonces gobernador Juan Manuel Urtueby anunció que unos 50.000 jubilados y 240.000 estudiantes primarios, secundarios, terciarios y universitarios dejarían de pagar el boleto de transporte. Nunca se aclaró el financiamiento de tal medida y la misma se hizo efectiva en medio de grandes anuncios, a tono con las prácticas populistas de la época.

Pero el boleto gratis se otorgó en momentos de otro gran escándalo nacional con los hermanos Cirigliano, con quienes Urtubey ya había negociado la compra de los colectivos de Saeta.