Segunda vuelta: JEE ya analizan las actas observadas y cerca de 40 pasarán a recuento de votosCuál es la cantidad de votos que separa a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, según resultados oficiales de la ONPEEl candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, evita ahora responder de manera enfática si reconocerá los resultados electorales en caso de que estos no le sean favorables, modificando así el discurso que remarcó hasta el 7 de junio, cuando aseguraba que respetaría la voluntad popular expresada en las urnas.Lee también | Actas observadas y recuento de votos: el ABC de estos mecanismos y su impacto en la segunda vueltaHace menos de una semana, el postulante de izquierda señalaba que “estaba en condiciones de aceptar los resultados” e incluso exhortaba a su contendiente, Keiko Fujimori, a no tener “mensajes dubitativos”.Sánchez y su equipo invocan el respeto a la “institucionalidad democrática de los resultados electorales”; no obstante, evitan precisar si ese compromiso se mantendrá en caso de que los resultados no les sean favorables.Consulado por la prensa sobre el conteo de votos, el líder de Juntos por el Perú respondió: “Todavía hay un tramo importante. Vamos con esperanza.

La institucionalidad democrática de los resultados electorales hay que respetarlos más allá de los deseos o no. En ese sentido, nosotros llamamos a esa actuación correcta”“Si no les gusta nuestra voluntad de apoyo popular del Perú profundo, pues tienen que aceptarlo porque la democracia es así.

Nosotros tenemos ese tesón”, expresó. En todo momento, Sánchez evitó ser enfático y, en contraste, llamó a tener un ojo crítico y vigilante en los organismos electorales.

Asimismo, aseveró que mantiene las esperanzas de ganar el balotaje y convertirse en el nuevo jefe de Estado. “Nos afianzamos con bastante esperanza en la victoria de nuestro pueblo”, indicó. En otro momento, indicó que las movilizaciones convocadas por ciudadanos en el interior del país son “autoconvocatorias” y que, en ese sentido, la gente tiene “derecho” a defender su voto de manera pacífica. “Es un derecho constitucional la defensa de la victoria nacional y del voto [...] En ese sentido, en democracia, en conducta pacífica, el debido proceso, la democracia hay que defenderse.

Entonces, en ese sentido, yo creo que eso es correcto”, expresó. El candidato habló también sobre supuestos actores que buscan “torcer el resultado democrático” y arremetió contra la empresa encuestadora IPSOS y los medios de comunicación.“Hay un sector de la prensa que me pone a mí en el objetivo nuevamente atacando las 24 horas del día. pregunta, ¿es una casualidad?”, remarcó.

Horas antes, expresó un discurso similar en sus redes sociales: “Solo el Pueblo salva al Pueblo, con esperanza y democracia defenderemos la victoria popular. Las maniobras y voluntades por torcer la democracia encontrarán un Frente Democrático y contundente contra el autoritarismo.

¡Viva la victoria ciudadana y Popular!” Solo el Pueblo salva al Pueblo, con esperanza y democracia defenderemos la victoria popular. Las maniobras y voluntades por torcer la democracia encontrarán un Frente Democrático y contundente contra el autoritarismo.

¡Viva la victoria ciudadana y Popular!— Roberto Sánchez Palomino (@RobertoSanchP) June 10, 2026 Una posición parecida tuvo el abogado de Juntos por el Perú, Roy Mendoza. En diálogo con “Siempre a las 8”, el podcast de Milagros Leiva en El Comercio, aseveró que respetarán los resultados finales “siempre y cuando emanen de las urnas, de la voluntad del pueblo”.

En otro momento, indicó: “No podríamos decir en absoluto que no podría haber trampa […] no digo que va a haber, lo que digo es que el proceso electoral no ha concluido”Expresiones similares fueron formuladas por integrantes de su equipo técnico, Manuel Rodríguez Cuadros y Ernesto Zunini, quienes el último martes, durante una conferencia de prensa, aseguraron que la agrupación política y su líder respetarán los resultados oficiales. No obstante, también hicieron un llamado a “defender el voto popular”, basándose en los resultados de los conteos rápidos de Ipsos y Datum.“Confiamos en lo que técnicamente muestra solidez, así como en los antecedentes históricos que tenemos por parte de Ipsos y Datum.

El conteo rápido, basado en estadística, no es una hipótesis, sino una disciplina estadística; es lo más sólido que tenemos hoy en día. Y ambos estudios han dado como ganador al candidato Roberto Sánchez de JP”, aseveró Zunini.Luego añadió: “Hacemos la exhortación al pueblo peruano a confiar en la solidez de estos estudios, en la institucionalidad democrática, a defender el voto popular”.

No obstante, la invocación concluyó —una vez más— con una promesa de respeto a los resultados oficiales. “Vamos a respetar el resultado del proceso electoral”, indicó. Segundos después, agregó: “Estamos aguardando el fin de la contabilización”.Lee también | Las rutas de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en segunda vuelta: diez gráficos interactivos sobre las regiones y distritos que recorrieronEn diálogo con El Comercio, los analistas políticos Jeffrey Radzinsky y Enrique Castillo cuestionaron el cambio en el discurso de Roberto Sánchez.

Para Radzinsky, hay tonos de mensaje y “frases muy diferenciadas” entre los discursos de Sánchez posteriores al balotaje. “Por un lado está la precipitada celebración del domingo por la noche luego de que las encuestadoras lo ponían arriba en sus conteos rápidos, a pesar del margen de error. Al día siguiente una moderación señalando que había que esperar en los conteos.

Y luego una tercera etapa con otro tono”, expresó. Bajo su mirada, este cambio sucedió porque, en un primer momento, Sánchez “sentía que estaba cerca del triunfo y ahora parece o se siente cerca de la derrota”. “Ese es el marco en el cual se están moviendo los mensajes”, remarcó.El analista advirtió asimismo sobre los riesgos de cuestionar el desenlace electoral sin evidencias. “El peligro es volver a lo que ya hemos vivido en otras oportunidades: los gritos de fraude sin sustento, sin evidencia, y las movilizaciones sociales que eventualmente pueden derivar en violencia.

Y que se normalice no respetar los resultados electorales. Ahí la paradoja es el debilitamiento de la confianza en el sistema electoral.

Eso que hace una época era una fortaleza, ahora es una debilidad en el Perú”, aseveró.El analista advirtió asimismo sobre los riesgos de cuestionar el desenlace electoral sin evidencias. “El peligro es volver a lo que ya hemos vivido en otras oportunidades: los gritos de fraude sin sustento, sin evidencia, y las movilizaciones sociales que eventualmente pueden derivar en violencia. Y que se normalice no respetar los resultados electorales.

Ahí la paradoja es el debilitamiento de la confianza en el sistema electoral. Eso que hace una época era una fortaleza, ahora es una debilidad en el Perú”, aseveró.

Por su parte, Enrique Castillo consideró que resulta “bastante poco responsable” modificar una postura que inicialmente planteaba el respeto irrestricto a los resultados oficiales. “Se había hablado desde un comienzo de que todos respetarían el resultado oficial. Si el resultado de la ONPE va en un sentido o en otro, es el resultado oficial y la proclamación del JNE.

Sobre ese resultado tendremos que aceptarlo todos los peruanos, incluido él”, indicó.En esa línea, cuestionó que el cambio de tono responda a la posibilidad de un desenlace adverso. “Pretender cambiar en este momento de posición simplemente porque sospecha que no le va a favorecer no es responsable y no es propio de un líder que tiene electores. Asimismo, no es beneficioso para la estabilidad del país ni para la tranquilidad en las regiones.

De ninguna manera es beneficioso para el fortalecimiento de la democracia”, indicó.Castillo remarcó, asimismo, que las proyecciones privadas no pueden equipararse al cómputo oficial. “Una cosa son las proyecciones privadas, eso tiene poco valor. El valor oficial es el de la ONPE y él tiene que aceptar el resultado oficial y final hasta que se cuente el último voto.

Su discurso debería ser el original; tiene que volver a ese. Pretender tener otro discurso no es responsable y no tiene ningún sentido”, concluyó.