POSADAS.— El gobierno de Estados Unidos defendió la decisión de impedirle el ingreso al país al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, designado para el Mundial 2026 y sustuvo que existió “una razón de peso” vinculada al proceso de verificación de antecedentes.El director del equipo de trabajo de la Casa Blanca para la Copa del Mundo, Andrew Giuliani, afirmó durante un evento en el Atlantic Council que no podía revelar detalles específicos del caso, aunque respaldó la medida adoptada por las autoridades migratorias estadounidenses.Artan, quien fue elegido como árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol, estaba en condiciones de convertirse en el primer juez somalí en dirigir un partido en la historia de los Mundiales, pero fue rechazado luego de aterrizar el 6 de junio en el Aeropuerto Internacional de Miami.Cuando los periodistas del diario The Athletic llamaron a la Casa Blanca para preguntar qué había pasado, una alta autoridad del gobierno de Estados Unidos les explicó la situación. Expresó que la policía de frontera revisó los papeles y encontró antecedentes muy graves y relaciones con sospechosos de terrorismo.

Por esa razón, las leyes de inmigración de ese país prohíben directamente que lo dejen entrar.La medida, sumamente inusual, de Estados Unidos de negar a un árbitro designado por la FIFA el permiso para entrar en un país anfitrión de la Copa del Mundo provocó indignación en todo el mundo y planteó preguntas entre algunos fanáticos sobre la capacidad del país para albergar la competición.Las autoridades de Somalia, en cambio, sostuvieron que Artan contaba con un visado estadounidense en regla, por lo que su exclusión generó malestar y frustró una presencia histórica para el arbitraje africano en la máxima competencia del fútbol.El caso quedó atravesado por la política migratoria de la administración Trump, que mantiene restricciones de ingreso para ciudadanos de varios países, entre ellos Somalia, Afganistán, Libia, Yemen e Irán, bajo argumentos de seguridad nacional.