Cada cuatro años, el Mundial de Fútbol se convierte en la excusa perfecta para renovar alguno de los componentes del sistema de entretenimiento hogareño. Pantalla más grande, suscripción a contenidos y, por qué no, audio a la altura.

Porque, muchas veces, los parlantes integrados del televisor brindan una experiencia que, seamos honestos, puede dejar bastante que desear.Una barra de sonido con subwoofer es, en ese contexto, una inversión a considerar: no requiere instalación compleja, ocupa poco espacio y el salto de calidad respecto a los parlantes del TV es inmediato y notable. La Thonet & Vander Stern apunta exactamente a ese mercado.Diseño y materiales: discreta y bien terminadaLa Stern tiene el perfil que uno espera de una barra de sonido destinada a ubicarse debajo del televisor: larga, delgada y con un diseño que no llama demasiado la atención.

Mide 90 x 6,3 x 10 cm, por lo que tranquilamente se puede utilizar con pantallas de 40 pulgadas en adelante. La combinación de estructura de ABS con malla metálica frontal le da un aspecto sobrio.En su parte frontal, la barra tiene un display básico, pero efectivo, que muestra la conexión de entrada utilizada, los cambios de volumen y la ecualización.

Esto se complementa con controles básicos táctiles de correcta respuesta.Los materiales se sienten de buena calidad, tanto en la barra de sonido como en el subwoofer.El subwoofer, por su parte, tiene forma de prisma rectangular (270 x 270 x 330 mm), está construido en madera –lo que favorece la resonancia– y tiene un acabado negro mate que lo hace fácil de disimular en cualquier rincón del living. En él, el driver de 8 pulgadas apunta hacia abajo y hay un puerto de salida de aire (bass réflex) en la parte posterior.El sistema se alimenta con una fuente externa de 15V y 3 amperes provista en la caja, lo que, cuentita básica mediante, equivale a una potencia eléctrica máxima de 45 Watts.Conectividad: todas las entradas que realmente se necesitanLa variedad disponible de puertos de entrada es impecable, dado que abarca cualquier situación de uso posible para esta clase de dispositivo.En concreto, la Thonet & Vander Stern ofrece:• HDMI ARC (la opción más cómoda para conectarla a un smart TV moderno con un único cable)• Óptica digital (Toslink)• Coaxial digital• Mini jack 3,5 mm auxiliar• Bluetooth 5.3 (alcance de hasta 10 metros)El Bluetooth agrega versatilidad no solo para conectar a un televisor, sino para vincular un smartphone y disfrutar de la música de manera práctica y rápida.

Sólo se podría echar en falta que no disponga de algún códec inalámbrico HD (LDAC, por ejemplo), sino que solo es compatible el SBC convencional (como también ocurre con muchos parlantes BT del mercado, hay que admitirlo). No obstante, la hemos usado de esa manera con resultados satisfactorios.La ventaja del subwooferEl subwoofer es pasivo y se conecta a la barra de sonido mediante un cable con ficha de tipo RCA.

Al ser pasivo, no integra controles propios, sino que todo se controla desde la propia barra de sonido.La longitud del cable del subwoofer es de 4 metros, muy generosa para ubicarlo en el sitio de la sala que uno prefiera. Si bien lo estándar es tener el subwoofer a un lado del mueble del TV, a veces reposicionarlo puede dar resultados diferentes y mejores, según la acústica del espacio.

Esto aplica a cualquier subwoofer, no solo al de la barra Stern.Calidad de sonido: claro y potenteStern cuenta con cuatro drivers de 2,5 pulgadas en la barra (dos a la izquierda y dos a la derecha) y un parlante de 8 pulgadas en el subwoofer, con una respuesta de frecuencia declarada que va de 20 Hz a 20 kHz, es decir que cubre el rango completo de la audición humana.El sonido es claro, prístino, con un destaque natural de las frecuencias medias y medias-altas, gracias a los pequeños –pero efectivos– drivers integrados en la barra.El subwoofer redondea el resultado y expande los sonidos de una manera efectiva hacia abajo. Es notable el “punch” de los graves en la música y el “rugido” en las películas o series (y, por qué no, videojuegos), lo que agrega una dimensión interesante –el famoso “cine en casa”– que pocos televisores puedan ofrecer valiéndose solo de parlantes integrados.Si dejamos el pochoclo de lado y nos ponemos más analíticos –porque para eso estamos– notamos que el subwoofer impacta fuerte en los graves profundos percusivos, pero no tanto en los medios-graves, que, en comparación, se sienten ligeramente con menos cuerpo.La escena sonora es muy buena, dado que el sonido se percibe como mucho más amplio y envolvente que la propia barra.

Esto es clave para enriquecer la experiencia en películas y series, y también aporta al disfrute musical. Aquí vemos otro punto, aparte de la potencia de bajos que mencionamos antes, en el que una barra de sonido puede sobrepasar a los parlantes integrados de un TV convencional.El volumen que proporciona es más que suficiente para un living mediano y, como señalamos más arriba, el subwoofer brinda la pegada suficiente para que los sonidos no solo se escuchen, sino que se sientan.