"Hay que volver a explicar lo importante que es la universidad pública"

POSADAS.— Con entusiasmo y una convicción difícil de disimular, Belén Medina (29) repasó las actividades para la cuarta Marcha Federal Universitaria a la que iba a asistir junto a compañeras y compañeros. La movilización de ayer fue distinta a las anteriores y, según describió, tuvo detrás una necesidad concreta: volver a explicar el impacto positivo de que existan universidades públicas en nuestro país y se invierta en ellas.Lectora apasionada, es la primera generación de universitarios en su familia.
Sabe que el impacto “es de múltiples escalas, desde lo individual a partir de una movilidad social que ocurre apenas uno ingresa, pero también en lo social, desde el aporte a tu territorio, al sector productivo e, incluso, a los gobiernos locales”, resumió.Para Belén, técnica en Gestión Universitaria, estudiante de Antropología Social e investigadora de la Universidad Nacional de Misiones, la educación pública no solo forma científicos: también forma a maestros y maestras, profesionales, empresarios y perfiles capaces de transformar la vida en comunidad.Interesada en la política social, Medina asimismo coordina la Red Argentina de Juventudes, un espacio federal que reúne desde estudiantes hasta miembros de organizaciones sociales. Allí se construyen agendas vinculadas a educación, producción, ambiente, género y participación política, con las juventudes como protagonistas “para pensar nuestro presente, pero sobre todo pensar el desarrollo que queremos para nuestro futuro”, contó en esta entrega de Charlas con El Territorio.¿Cómo llegaste a las ciencias sociales?Si bien soy primera generación universitaria, en mi casa siempre hubo biblioteca y mi mamá siempre nos impulsaba a la lectura diversa y ecléctica.
Quizá no era la biblioteca de un gran intelectual, pero siempre nos impulsaba a la lectura y a partir de ahí un poco mi cercanía fue con ‘Los diarios de Emilio Renzi’, que planteaban que dentro de las casas de la universidad uno llegaba y había mucha gente hablando sobre muchos autores, muchos libros. Entonces, yo como que tenía todo ese sueño de que así iba a ser, y efectivamente uno cuando llega a la Facultad hay mucha gente hablando de muchas cosas, no solo de libros, sino también de política, de cultura, de arte… Un poco se cumplió esta idea que leí en esos libros.¿Con qué te encontraste cuando llegaste al mundo universitario?Creo que como toda persona que viene de la clase trabajadora, por ahí más allá de todas las oportunidades, las becas, los compañeros que siempre están acompañándote, los docentes y demás, el mayor desafío fue lograr un poco acomodarse a las prácticas de lectura y escritura propias de esa esfera académica, no teniendo uno todos los capitales culturales o el acceso a un montón de herramientas, de entendimiento, de textos elevadamente complejos, pero que claramente año a año uno va aprendiendo, y desarrollando otras habilidades.¿Te significó un cambio muy drástico empezar a estudiar una carrera universitaria?Cuando ingreso, la verdad que me costó acostumbrarme porque uno de los desafíos que tienen las universidades públicas quizás es esto de poder tener los horarios más acomodados.Fue esto de acostumbrarme a tener jornadas intensas de estudio.
Y sí, después cuando empecé a ser estudiante-trabajadora, ya en el segundo cuatrimestre de mi primer año, fue un desafío el poder llegar con los trabajos prácticos y demás cuestiones.Hablaste de cambios de rutina, ¿qué le dirías a aquel estudiante que está saliendo del secundario y que todavía no sabe si formarse en la universidad pública o no?Mi consejo sería que se acerque, que conozca a la comunidad, que va a encontrar allí a personas increíbles que van a estar para acompañar y que quizás no te conocen, pero ya hicieron eso por muchas otras personas. Y hay un mundo entero por conocer y quizás uno empieza una carrera, puede cambiar por otra, pero la universidad es infinita, y su comunidad también.La Universidad Nacional de Misiones tiene seis unidades académicas y una escuela terciaria.
Entonces, hay una multiplicidad de posibilidades de estudio para aquellos que quieren carreras más amplias y extensas, como puede ser la licenciatura, o también para aquellos que quieren carreras más cortas y con rápida salida laboral.Sólo es cuestión de acercarse, conocer. Y siempre afuera de las facultades va a haber algún estudiante, docente o ingresante, alguien que va a explicar un poco más en detalle de qué va la oferta académica y todos los derechos conquistados que también tienen quienes están en la universidad.
Desde becas en diferentes formas, no solo el comedor: también tenemos el boleto educativo, tenemos guarderías, albergues. Hay una inmensidad de derechos que hacen que, para personas que quizás provengan de la clase trabajadora y que ya ingresan a la universidad pública como trabajadores, puedan avanzar y sentirse acompañados en el proceso.Y a la familia que esté acompañando ese proceso, ¿qué se le puede decir?Lo más importante es que, para derribar todo mito, prejuicio o tabú, hay que hacerlo desde la experiencia.
Y la experiencia es, quizás no ir con el hijo directamente de la mano, pero sí acercarse a la universidad y a partir de eso uno ya va a ir deconstruyendo su mirada en torno a lo que se dice por sobre de lo que sucede realmente en ese espacio. E inclusive quizás también, quién te dice, encuentre su propio espacio ahí.Sabemos que la universidad pública tiene diferentes roles y funciones para la sociedad.
Y uno de ellos es la extensión universitaria, a través de la cual también se hacen un montón de propuestas como cursos, talleres y demás para jóvenes y adultos que quizás buscan otro tipo de formación u otro tipo de espacio para seguir construyendo comunidad y conocimiento.Como estudiante, ¿qué te pasa con esta especie de “pelea” que quiere dar el gobierno nacional contra el sistema de la educación pública?Hay una sensación común, si se quiere, de todos los estudiantes, docentes, graduados y trabajadores no docentes de la universidad, que es esa situación de incomprensión. de por qué está pasando esto que nunca pasó de tal manera.De tener que volver a explicar lo importante que es que exista una universidad pública en Argentina. De hecho, ese reconocimiento si no es dado por el propio gobierno nacional es una cosa muy azarosa, puesto que a nivel internacional Argentina lidera los rankings en excelencia académica.
Entonces, a veces lo que nos pasa a los que habitamos la universidad es esto de que no se entienda lo importante que es que exista la universidad pública.Y a la vez también hay cierta sensación de resistencia por cuidar aquello que sabemos que genera tanto impacto positivo en nuestra sociedad, y esto está comprobado científicamente a partir de una multiplicidad de estudios que no sólo vienen de las ciencias sociales y humanas, sino inclusive de indicadores concretos que tienen que ver con los diferentes desarrollos científicos y tecnológicos que se han producido. Los aportes que se han hecho en un contexto tan problemático como fue la pandemia, el desarrollo de vacunas y una infinidad de cosas más.También hay una discusión por parte de algunos miembros de la universidad, ¿a ese sector de qué manera se los puede invitar a que conozcan esto que mencionás, de todo lo que funciona y que se debe defender?Justamente reforzando la explicación del impacto que tiene la universidad pública en múltiples escalas, desde su vida individual a partir de una movilidad social que va a ocurrir, y que de hecho ya está ocurriendo con el simple ingreso de esa persona a la universidad, puesto que al momento de ingresar uno ya entra en una red de relaciones que hace que quizás ya empiece a cambiar no solo tu forma de pensar, sino tu vida misma a partir de esos vínculos que uno va generando.Y también ir subiendo en la escala social, pensar cómo transforma necesariamente a la comunidad y al territorio en el cual está inserta esa universidad, cómo apoya a diferentes sectores, no solo al científico sino también al sector productivo, inclusive a los gobiernos locales.La universidad es un todo complejo que se articula constantemente con múltiples sectores, e inclusive a nivel internacional.¿Qué es la Red Argentina de Juventudes y cómo empezó?Es un espacio multisectorial y pluripartidario que surge en el 2024 a partir de una visión concreta de que los jóvenes son el presente y son, a la vez, a los que les queda pensar cómo quieren su futuro y cómo quieren ese desarrollo.Es una red que busca fortalecer la representación y la incidencia de los jóvenes en los espacios de toma de decisión a nivel local, regional y federal, y también a partir de la creación de narrativas positivas y transformadoras, que los ponga en el eje de las agendas.En ese sentido, un pilar fundamental de la red es el trabajo mediante la formación y el potenciar las habilidades (individuales y colectivas) a partir de diferentes espacios de encuentro.
Los espacios de encuentros son virtuales, pero también la presencialidad es algo que venimos construyendo para ir consolidándola.¿Qué problemáticas se ven en común en los jóvenes del país? ¿Qué los inquieta?En el 2025 tuvimos la oportunidad de hacer el primer encuentro presencial, donde trabajamos no sólo diagnosticando sobre ejes temáticos, que ahí trabajamos ambiente, derecho, género, planificación, territorio y hábitat, tecnología, salud, bienestar emocional, sino comenzar a armar la agenda de incidencia de las juventudes.Los proyectos tratan diferentes temáticas, desde cuestiones educativas, presupuestos participativos o inclusive cuestiones más de recursos hídricos, cuestiones ambientales.
Otros vinculados a los sectores productivos, al género y diversidades.Una de las discusiones que salió el año pasado es qué hacemos para “flexibilizar” las formas clásicas de entender la educación en tanto sistema formal que demanda presencialidad. Hay una discusión fuerte respecto de los tiempos y de cómo se reconocen en esos tiempos las juventudes, que muchas veces están atravesados por el pluriempleo.¿Se puede adelantar un poco de qué trata ese proyecto que podría tener una discusión a nivel nacional?La Red está compuesta por cinco regiones, cada una de esas regiones presenta tres proyectos.
Solamente puedo decirte que el proyecto que está en tratativas de trabajarse para que sea un proyecto de ley a nivel nacional viene del NEA. Estoy orgullosa de mi región.¿En esta red puede participar cualquier adolescente o joven adulto que le interese?En nuestra web y en redes sociales siempre se publican las convocatorias a las diversas actividades que hacemos, que son abiertas y gratuitas.Lo que sí, en lo que refiere a participar del gran encuentro nacional, para acceder a esa beca completa uno tiene que ir cumpliendo todos los requisitos en el marco del proceso de formación, que este año también va a tener sus novedades.PerfilAna Belén MedinaEstudiante e investigadoraBelén Medina (29) es técnica en Gestión Universitaria y estudiante de Antropología Social en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones.En la actualidad es coordinadora general de la Red Argentina de Juventudes.
Información de El Territorio (Misiones). Edición y redacción: Noticias Today.
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