Al menos 14 personas han fallecido y centenares han resultado heridas luego de el sismo de magnitud 7,8 y las fuertes réplicas registradas este lunes en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, que desató una alerta de tsunami tanto en el archipiélago como en la costa sureste de Japón, y causó daños en varias edificaciones, según datos gubernamentales. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés), se produjeron al menos cuatro réplicas de entre 5,8 y 6,4 de magnitud en Mindanao, donde se han desplegado cuerpos de rescate para atender a heridos mientras las autoridades comprueban informes preliminares sobre el número de personas afectadas.En las imágenes se pueden ver las escenas de caos y angustia que han vivido los habitantes del archipiélago.

Ha salido a la luz un vídeo de niños en una escuela gritando de miedo y tirándose al suelo mientras la superficie tiembla y una parte de su escuela se derrumba encima de ellos. No ha sido la única.

Otro pabellón de un colegio ha sido captado derrumbándose mientras los alumnos, de corta edad, huían del lugar. Y no solo han sido centros educativos.

También edificios residenciales, establecimientos y fachadas de edificios, como las de un centro comercial, se han derrumbado para la desesperación de los vecinos.El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, indicó en un comunicado que los equipos de emergencia "están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas". El Gobierno japonés, por su parte, emitió también una alerta por tsunami, con olas de hasta un metro en zonas de la costa sureste y este del país.

Las autoridades de la localidad de Kochi, en el sureste de Japón, pidieron asimismo la evacuación de las zonas costeras de la ciudad, según recoge la cadena de televisión pública japonesa NHK.Los vídeos captados por cámaras de seguridad muestran también los momentos en los que varias casas residenciales se tambaleaban y sus vecinos vivían momentos de gran desconcierto.También los transeúntes que estaban en calles comerciales y estos comercios se movieron, lo que provocó ríos de gente huyendo y la preocupación de los vendedores.Los vídeos muestran a su vez cómo la gente empezó a salir despavorida de tiendas y viviendas cuando empezó el sismo y cómo este provocó el tambaleo de postes de luz. También a personas agachadas y reunidas en mitad de las calles ante el miedo a que se derrumbaran los edificios.