A pocos días del mundial, el fútbol ha vivido un episodio sobrecogedor. Durante un partido previo entre Dinamarca y Ucrania, el jugador Christian Eriksen se desplomó sobre el terreno del juego.

Corría el minuto 65 del encuentro cuando el danés llevó su mano al pecho para seguidamente sufrir un desmayo que dejó a todo el estadio en silencio. La imagen recordó a la que ya se vivió con Eriksen en la Eurocopa de 2021, cuando sufrió una parada cardíaca.

De ese momento hasta el sufrido ahora ha cambiado una cosa y es el DAI que tiene implantado en su corazón.¿Qué es un DAI?Cuando en 2021 Eriksen se desplomó sobre el terreno de juego fue por una parada cardíaca de la que afortunadamente pudo salvarse. Este episodio llevó a los médicos a implantarle un Desfibrilador automático implantable (DAI).

Precisamente, ha sido este dispositivo el que ha podido salvar la vida al jugador danés, que luego de quedarse un breve tiempo inconsciente salió del campo de fútbol por su propio pie.Este DAI aplica de forma breve y brusca una descarga eléctrica de alto voltaje que permite detener y revertir las arritmias cardíacas rápidas. Cuando el corazón late de forma desorganizada y aumenta su velocidad, no es capaz de bombear de forma normal sangre al cuerpo, lo que llega a provocar la parada cardíaca en solo cuestión de minutos.

Este dispositivo ayuda a detectar de primeras esas arritmias desorganizadas previendo así una consecuencia mayor y capaz de salvar la vida.¿Cómo se implanta un DAI y a qué personas?La llegada de los DAI es un avance médico de gran importancia, aunque todavía tiene algunas limitaciones. Su implantación está recomendada en personas con parada cardíaca, pérdida de conciencia y fibrilación ventricular, o también para aquellos con antecedentes de infarto de miocardio o miocardiopatía dilatada.El Desfibrilador automático implantable nació en los años ochenta con la función de no solo diagnosticar arritmias rápidas sino para aplicar también desde el interior del cuerpo una energía suficiente para desfibrilar el corazón, tal y como explican desde la Fundación Española del Corazón (FEC).

Su implantación, asimismo, es poco invasiva, pues ya no es preciso abrir el tórax. "El electrodo se coloca a través de las venas y el generador se implanta superficialmente (bajo la piel), por debajo de la clavícula (parecido a la colocación de un marcapasos)", añaden desde la FEC.Entre las limitaciones anteriormente anunciadas se encuentra el dolor que puede ocasionar el choque eléctrico, pero también y en mayor nivel de importancia un problema que puede llegar a registrarse al equivocar una arritmia benigna con las arritmias graves, por lo que puede emitir descargas eléctricas innecesarias.

"Por lo tanto, solo se recomienda su implantación en pacientes con elevado riesgo de padecer arritmias malignas", aseguran desde la FEC.