"De la nada a la gloria me voy": ¡Hasta siempre "Indio" y gracias!

RÍO GALLEGOS.— Volvieron los abrazos interminables. Esos que te renuevan.
Hasta aquí fueron para celebrar las canciones que luego se convirtieron en grandes himnos. Esta vez el abrazo contuvo un condimento extra: la muerte del “Indio“.
Duele. Los mismos de siempre volvimos a encontrarnos.
No ya en marchas interminables para una nueva “misa”, esta vez el peregrinaje fue para despedir al hombre que fue mito en vida. Se fue amado por millones de argentinos de distintas generaciones.
En esta Argentina actual, encontrarnos todos bajo un mismo pensar y sentir es mucho. Como alguna vez expresó el mismo “Indio” en una entrevista: “A esta altura cargamos la culpa de no haber podido construir una sociedad para todos”.
No obstante, su muerte nos volvió a encontrar frente a frente. Como la del Diego.
Duele. Como expresó “Skay“ Beilinson, guitarrista de Los Redondos, seguirá siendo la “luz que viajará entre nosotros” para despertarnos a una mejor vida.
Fue y será un faro que iluminó fenómenos sociales y contraculturales que rara vez pueden ser explicados desde un laboratorio comunicacional. Entradas del último recital de Los Redonditos de Ricota y la saga de los shows del “Indio” Solari.
De la mano del “Indio“, “Skay“ y la “Negra” Poli, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se convirtió en una banda de culto por muchos motivos, pero creo que el que prevaleció fue el de comprender tu dolor y tenderte una mano para mejorar. Un acto solidario y de amor desconocido en cualquier otra corriente popular.
Generaron un sentir que fue más allá de lo artístico, dando paso al misterio casi religioso. El aspecto político Los Redondos fueron grandes lectores de la realidad argentina en sus casi cinco décadas de vigencia en la escena.
Se mostraron implacables contra la corrupción, contra lo mafia policial, contra aquellos que atropellan los Derechos Humanos y se plantaron contra el sistema que excluye a millones de argentinos que no logran encontrar su inserción y aún pelean contra las injusticias que se cometen desde los grandes centros de poder. Ahí están aún hoy con sus melodías de alivio para esa gran masa de “desangelados”, los que no logran beneficiarse con un sistema imperfecto e injusto.
Su obra se centró en una lectura política precisa, basada siempre en el bien común. La rebeldía política desplegada en sus canciones y entrevistas fue tomada como una guía por los millones de seguidores. “Soñando hacer la revolución con una canción de amor”, expresó en los últimos años el “Indio“, en su etapa solista.
El legado cultural del “Indio” que dejó a sus seguidores. Asimismo, también Los Redondos fueron una expresión colectiva como pocas veces se pudo observar en cualquier movimiento cultural.
Tempranamente se transformaron en una banda de culto. No era la moda del momento.
Se trataba de seguir a los grandes cultores del rock donde tocaran para deleitarse con sonidos únicos, acompañados de una poesía sui generis que gritó potentemente amargas verdades e interpeló a sus seguidores y a los otros. “Redondos, no lo pienses más. Andate a tocar a la Luna, la Luna la vamos a copar”, cantaba la tribuna para demostrar su fidelidad a un experimento de rock como pocos.
También fueron celebrados por sus seguidores por ser consecuentes con sus relatos y sus acciones. Siempre hubo una negativa a adaptarse al orden establecido, buscando construir formas de vida alternativas y desafiando el discurso hegemónico mediante el arte.
Pasaron a la historia por jamás transar con las grandes compañías discográficas; su culto del underground fue el gran pilar de la obra artística. El rechazo a las imposiciones de los grandes centros financieros de la industria cultural les valió un reconocimiento como a ninguna otra expresión cultural.
Esta postura ideológica aún hoy es sostenida desde lo discursivo. Escuchar los razonamientos del “Indio“ Solari en una lectura de la sociedad o la trastienda política de Argentina servía para descifrar muchas realidades que hoy muestra el país.
Asimismo, la mitología de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota creció por el silencio. Supieron elegir el momento oportuno para dar sus mensajes, supieron hablar cuando tenían algo verdadero para decir.
El silencio tiene acción y Los Redondos, con la voz del “Indio” y las cuerdas de “Skay”, supieron demostrarlo. El movimiento humanista Hoy surge la certeza de que Los Redondos no sólo fueron un grito crítico contra los parámetros injustos establecidos de la sociedad y sus regímenes imperfectos.
Se caracterizaron por ser, asimismo, un movimiento humanista dentro del rock. Fue una poderosa corriente ideológica y contracultural que se experimentó en diferentes regiones del mundo, pero hicieron un culto de la reivindicación de la libertad, la paz, los Derechos Humanos y la crítica social, centrando sus letras y estética en el valor del ser humano esperanzado con un mejor destino.
Este concepto ideológico generó que la poesía del “Indio” Solari escribiera grandes himnos centrados en el dolor ajeno. Siempre se trató de un mensaje de amor que comprendía el sufrimiento de los demás.
¿Qué fueron las misas? Un punto de encuentro con el par, con ese mismo que está atravesado por los mismos dolores.
Justo en ese punto se producía gran parte de la magia que no se logra explicar. Claramente no hay nada que explicar, sólo se trata de observar el fenómeno.
En una entrevista en la que se observa a un joven Solari, indicó: “Tempranamente nos tomamos en serio la vida”. Hoy se fue un poeta, un tipo cabrón que no entró en los parámetros establecidos.
Estuvo al margen y allí nos llevó a millones a conocer nuevos destinos. Gracias, “Indio”.
Hasta siempre.
Información de La Opinión Austral (Santa Cruz). Edición y redacción: Noticias Today.
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