El Mundial 2026 todavía no comienza, pero parte de los fanáticos del balompié ya tiene a su favorito, y no hablamos de los jugadores más populares del mundo. Se trata de Tim Payne, futbolista de la selección de Nueva Zelanda que pasó del anonimato a convertirse en un fenómeno global gracias a una campaña viral en redes sociales.

Entre los miles de seguidores que se han sumado al movimiento destaca Javier Ibarreche, creador de contenido y crítico de cine mexicano, quien recientemente compartió un video en TikTok para mostrar su apoyo al defensor neozelandés. La publicación de Ibarreche provocó reacciones entre sus seguidores, quienes también comenzaron a interesarse por la historia del futbolista que ha logrado ganar millones de seguidores en cuestión de días sin necesidad de protagonizar una jugada espectacular o un momento histórico dentro de la cancha.

Timothy John Payne, mejor conocido como Tim Payne, es un defensa de 32 años que forma parte de la selección de Nueva Zelanda y milita con el número 6 en el Wellington Phoenix de la A-League australiana. Hasta finales de mayo, el futbolista contaba con poco más de 4 mil seguidores en Instagram.

No obstante, su nombre inició a aparecer en miles de publicaciones después de que el influencer argentino Valen Scarsini, conocido en redes como "El Scarso", iniciara una campaña para convertir al jugador menos popular del Mundial 2026 en una estrella de internet. La iniciativa encontró rápidamente eco entre aficionados de distintos países, quienes comenzaron a seguir de manera masiva la cuenta de Payne y a compartir contenido relacionado con él.

A diferencia de otros futbolistas que alcanzan notoriedad por sus actuaciones deportivas, la popularidad de Tim Payne nació a partir de un experimento social. Valen Scarsini investigó cuáles eran los jugadores con menor presencia digital entre las selecciones clasificadas al Mundial y encontró que Payne apenas tenía unos miles de seguidores.

Entonces lanzó un reto a su comunidad: convertirlo en una celebridad antes del inicio del torneo. La propuesta se viralizó en TikTok, Instagram y X.

En pocos días, el defensor neozelandés multiplicó su audiencia, la cual hasta el 7 de junio supera los 5.4 millones de seguidores en Instagram. Asimismo, inició a recibir mensajes de apoyo de aficionados de todo el mundo.

La campaña incluso generó el lema "No Payne, No Gain", una frase que se convirtió en tendencia y ayudó a impulsar todavía más su crecimiento en redes sociales. La historia del futbolista neozelandés también llamó la atención de Javier Ibarreche, uno de los creadores de contenido más populares de México.

A través de TikTok, el influencer compartió un video en el que muestra su respaldo a Payne y se une a la comunidad de usuarios que han decidido seguir al jugador durante esta inesperada aventura digital. En su video, el creador de contenido explicó que el futbolista tenía apenas 4 mil seguidores unas horas antes.

Al momento de grabar el clip, Payne ya acumulaba más de 106 mil. También destacó que una fotografía que originalmente tenía alrededor de 200 'me gusta' alcanzó casi 50 mil interacciones luego de la viralización de la campaña.

La reacción de Ibarreche refleja cómo el fenómeno ha trascendido el ámbito deportivo para convertirse en una conversación cultural dentro de internet. Miles de usuarios que normalmente no siguen el futbol internacional han comenzado a conocer la historia de Payne gracias a videos y publicaciones virales sobre la iniciativa de Valen Scarsini.

Parte del éxito de Tim Payne radica en que muchos usuarios lo perciben como un "underdog", es decir, alguien que no figuraba entre los favoritos para alcanzar la fama y que terminó convirtiéndose en una sensación mundial gracias al apoyo de internet. Esta narrativa ha generado una conexión emocional entre el jugador y millones de aficionados que ven en su historia una muestra del poder de las redes sociales.

Por ello, no resulta extraño que personalidades como Javier Ibarreche se hayan sumado a la tendencia. Lo que inició como una simple campaña digital terminó transformándose en uno de los fenómenos más curiosos y comentados rumbo al Mundial de 2026.

Tim Payne todavía no disputa un minuto en la Copa del Mundo, pero ya consiguió algo que pocos futbolistas logran: captar la atención de millones de personas alrededor del planeta. Su caso demuestra que, en la era digital, una historia auténtica puede tener tanto impacto como cualquier hazaña deportiva.