Marruecos encendió los focos rojos en su campamento de preparación de cara a la Copa del Mundo 2026. Lo que debía ser un ensayo de alta exigencia táctica terminó en un dolor de cabeza hospitalario.

La escuadra africana igualó 1-1 ante su similar de Noruega, pero el marcador quedó totalmente de lado luego de confirmarse la gravedad de las bajas físicas en el plantel. El golpe más duro para el esquema marroquí sucedió durante el primer tiempo.

Noussair Mazraoui, defensor estrella del Manchester United, tuvo que abandonar el terreno de juego de manera prematura luego de sufrir un pinchazo físico. Los primeros reportes del cuerpo médico sugieren un problema muscular severo que pone en duda su participación en la justa veraniega.

La mala fortuna no se detuvo ahí para los dirigidos por Mohamed Ouahbi. El extremo del Real Betis, Abde Ezzalzouli, encendió las alarmas definitivas luego de sufrir un fuerte impacto en la rodilla luego de una jugada fortuita con un compañero de equipo.

La preocupación se extiende asimismo a elementos como Anass Salah-Eddine, sumándose a una lista de golpeados que mantiene en vilo al cuerpo técnico africano. En lo estrictamente futbolístico, Marruecos dio chispazos del gran nivel que los caracteriza.

Brahim Díaz, joya del Real Madrid, adelantó a los suyos apenas al minuto 8 con una soberbia definición. No obstante, la ventaja no se pudo mantener y la estrella del Arsenal, Martin Ødegaard, selló el empate definitivo para los nórdicos al 75'.

Con el debut mundialista a la vuelta de la esquina —donde Marruecos se medirá en un duelo de alto voltaje ante Brasil el próximo 13 de junio en el MetLife Stadium— el cuerpo técnico cruzará los dedos esperando los exámenes médicos finales de sus referentes de las ligas europeas.