LA BANDA.— Lo que hasta hace unas horas era uno de los recitales más esperados del año terminó convirtiéndose en una noche histórica para el rock argentino. Luego de la muerte del Indio Solari, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado decidieron mantener el show previsto en el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia y transformarlo en el primer gran homenaje multitudinario a su líder y creador.

La banda había reconocido horas antes que estaba “en shock” y que el concierto ya no sería el que habían imaginado. No obstante, eligió juntarse con su público y, asimismo, transmitir el recital en vivo para que miles de seguidores pudieran acompañar el momento desde cualquier lugar.

Esa decisión permitió que no sólo las cerca de 7.000 personas presentes en Comodoro fueran parte de la despedida. A lo largo y a lo ancho de la Argentina, y también desde distintos lugares del mundo, fanáticos se conectaron para compartir una noche atravesada por la emoción.

Desde mucho antes de que sonaran las primeras canciones, el Predio Ferial ya era un homenaje. En las pantallas gigantes comenzaron a aparecer imágenes del Indio mientras el público levantaba banderas y una sola consigna se imponía por encima de todo. —”Olé, olé, olé, Indio, Indio”.

Las imágenes del Indio, encendieron a los miles de fanáticos que asistieron a rendirle homenaje. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL.

El grito se repitió una y otra vez, cada vez más fuerte, hasta convertirse en una sola voz. Miles de personas corearon su nombre al unísono mientras los integrantes de Los Fundamentalistas, aparecían en el escenario visiblemente conmovidos, intentaban contener las lágrimas frente a un escenario que había cambiado para siempre su significado.

La emoción luego de la partida de un gran músico. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL El concierto inició con “Pedía siempre temas en la radio”, una elección que pareció resumir el espíritu de la noche: las canciones seguían vivas y el vínculo entre el Indio y su gente permanecía intacto.

Luego llegaron “Yo Caníbal” y “Todos a los botes”, en un recorrido que fue mezclando la fuerza del repertorio con una emoción que atravesaba a músicos y público por igual. El primer tema de la noche fue “Pedía siempre temas en la radio”.

FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL Pero uno de los momentos más profundos de la noche llegó cuando comenzaron a sonar los acordes de “Un ángel para tu soledad”. No fue una canción más.

Con ese tema, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota había cerrado su último recital, el 4 de agosto de 2001. También formó parte del histórico show de La Plata en 2005, cuando el Indio inició su carrera solista presentando Bingo Fuel.

Después de toda esa historia compartida, escuchar “Un ángel para tu soledad” en Comodoro adquirió un sentido completamente nuevo. Sin el Indio físicamente presente, la letra y la melodía parecieron transformarse en una despedida colectiva.

Para miles de fanáticos, el músico ya se había convertido en eso: un ángel para la soledad de toda una generación. Miles de fanáticos decidieron recordar al Indio en un homenaje histórico en el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia.

FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL. Lo que iba a ser una nueva fecha de la gira terminó siendo mucho más que un recital.

Estaba en los abrazos entre desconocidos, en las banderas desplegadas, en las voces quebradas, en las lágrimas de los músicos y en la necesidad compartida de encontrarse para atravesar el dolor. Un fanático exhibe sus tatuajes dedicados al Indio Solari durante el recital en Comodoro.

FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL. Comodoro Rivadavia, que esperaba desde hacía meses uno de los espectáculos más importantes de la Patagonia, quedó finalmente en la historia como el escenario del primer gran homenaje al Indio Solari, una despedida multitudinaria que unió a miles de personas alrededor de su música y de un legado que seguirá sonando mucho más allá de su ausencia.