Los curas gauchos, desde José Brochero hasta el padre Canavery

Los argentinos hemos tenido el privilegio de contar con un Papa argentino, el Papa Francisco. También con el Santo Cura Brochero, quien fuera el cura gaucho por antonomasia.“Un frente muy vigoroso”: un informe anticipa el impacto de una próxima tormentaSan José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de Marzo de 1840 en Villa Santa Rosa (Provincia de Córdoba).
A los 16 años entró al Seminario Mayor de Córdoba Nuestra Señora de Loreto . Fue ordenado sacerdote y en la Universidad de Córdoba cursó estudios de filosofía y teología.
Se instaló en el valle de Traslasierra en 1869 y desde ahí desplegó su intenso ministerio pastoral con sus ropas de gaucho a lomo de mulas y caballos. Construyó una casa de ejercicios, acueductos, caminos, escuela y capillas.
Murió enfermo de lepra y ciego en Villa del Tránsito en 1914, a los 74 años. En su causa de beatificación, el Vaticano certificó la autenticidad de dos milagros ocurridos por su intercesión y el domingo 16 de octubre de 2016, durante una misa en la Plaza San Pedro, Brochero fue canonizado por el Papa Francisco.Brochero y Francisco no fueron los únicos clérigos famosos o destacados.
En la historia argentina hay varios curas que de alguna forma u otra han visto sus vidas ligadas a la historia de la patria.Uno de ellos, y no tan conocido, es el padre Tomás Onésimo Canavery.Canavery nace en Buenos Aires en 1839. Estudia como alumno regular en el convento de San Francisco en Buenos Aires.
En 1852, a los 13 años, como tantos otros jóvenes idealistas, se alistó como alférez en el ejército rosista y combate en la batalla de Caseros tomando parte de la defensa del Palomar de Caseros. Con la caída de Rosas, se reincorpora a la vida civil y siguiendo su vocación de sacerdocio, en 1857 fue admitido en el convento.
Fallece su padre y luego de un intervalo donde se ocupa de su familia, continúa sus estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar, donde es nombrado sacerdote en 1864. Ese mismo año, el joven cura Canavery, de 25 años, se ofrece como voluntario en los ejércitos nacionales en la incipiente guerra del Paraguay (su segunda experiencia bélica), siendo el primer sacerdote que ofrecía sus servicios.
Se lo nombró sargento mayor y marchó a la campaña junto a otros curas, siendo el único que la llevó a cabo de principio a fin. Fue el primer capellán militar formal del Ejército Argentino moderno.DerrotasEn la guerra del Paraguay estuvo en los más reñidos combates (Estero Bellaco, Tuyutí, Curupayti, Humaitá) dando consuelo a heridos y bendición a los muertos.
De esas experiencias, lo une una gran amistad con Bartolomé Mitre, comandante supremo de las fuerzas argentinas. En la cruenta batalla de “Lomas Valentinas”, el 27 de diciembre de 1868, se destacó en el frente asistiendo tanto a argentinos como paraguayos; vestía un poncho blanco chamuscado por el fuego y frecuentemente trabajó codo a codo con los médicos militares.
Sin inmutarse, confesó a moribundos bajo una lluvia de balas y metralla. Al final de la batalla, los paraguayos son derrotados y dejan 1500 muertos y otros tantos heridos.
El general Gelly y Obes viendo su valentía asciende al sargento mayor Canavery a Teniente Coronel y Vicario general del Ejército Argentino.En 1870, al finalizar la guerra, Canavery vuelve a Buenos Aires y ejerce como Capellán de la penitenciaría nacional. Más tarde es vicario de la ciudad bonaerense de Ramallo donde desarrolla una gran labor pastoral.
Se reincorpora al ejército en 1887, donde termina pasando a retiro luego de más de 40 años de servicio. En las celebraciones patrióticas siempre lucía sobre la sotana cinco medallas militares al mérito, los cordones de su grado y el escudo de Curupaytí, no por esto dejando de ser una persona modesta y gallarda de mirada dulce y serena, lo que se dice: un gran sacerdote.Parte de toda esta historia está muy bien contada en el libro Pioneros, soldados y poetas de la Argentina, de Miguel Ángel de Marco.Canavery falleció en 1913.
Está enterrado en el Panteón de los Guerreros del Paraguay del cementerio de la Recoleta. En la ciudad de Ramallo existe la escuela número cinco de educación primaria, “Capellán Coronel Tomas Onésimo Canavery”.
Una calle del barrio de Nuñez, de la Ciudad de Buenos Aires lleva su nombre de forma más sencilla, “Padre Canavery”.Siempre me llamó la atención que Brochero (1839-1914) y Canavery (1840-1913) fueran contemporáneos: nacieron y fallecieron con un año de diferencia. Ambos han tenido vidas destacadas en el mismo período de tiempo, pero en ámbitos muy distintos, donde Dios los mandó a cada uno.
Sin ánimo de compararlos, considero que este es un buen momento y lugar para recordar y homenajear al no tan conocido, gallardo y valiente sacerdote Tomás Onésimo Canavery.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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