Briatore, contento con Colapinto, pero... "El problema que tenemos es el coche. El piloto es el último detalle"
MÓNACO.– Había alguien en el equipo Alpine que no se hacía ilusiones y que podía anticipar lo que iba a suceder y la creatividad que se necesitaría para mejorar la situación de sus pilotos este sábado: Flavio Briatore. Antes de la primera sesión de entrenamientos del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, el italiano había hablado con sus pilotos.A las 11.30 atracó una lancha en el muelle de Alpine.
Desembarcaron Flavio, Pierre Gasly y Franco Colapinto. Llegaban de cumplir con patrocinadores en el Yacht Club de Montecarlo, al otro lado del puerto.
Se habían reunido para planificar la primera sesión del día. Los tres tenían todos los datos técnicos necesarios y un plan: cuidar durante la tanda inicial del viernes.La embarcación que los había transportado de regreso a la zona del paddock había dejado su estela en las estrechas calles de agua limpia y cristalina, los únicos espacios que dejaban libres más de 300 yates de todo tamaño y pelaje que colmaban el puerto.
Un sistema de bombas con filtros, estratégicamente ubicadas, mantiene perfectamente limpia el agua, de manera que hasta es posible escudriñar el fondo.La brisa, más fresca ayer que anteayer, llegaba con algo más de energía desde el mar. Fuera del puerto, durante la tarde-noche del jueves habían anclado no menos de 50 yates.
Los delfines que suelen deambular por la zona ya ni se acercaban ante la invasora presencia humana. Demasiado ruido.
No era momento como para juegos.Una primera sesión, la FP1, encarada con prudencia, y una segunda, la FP2 de la tarde, que tuvo más incidencias, dejaron clasificado 15º al final del día a Colapinto. El argentino quedó a 261/1000 de su compañero Gasly, que fue 10º, en el primer día del GP de Mónaco, la 6ª fecha de la temporada.De momento, señalados para la lucha por la pole position quedan Lewis Hamilton (Ferrari), el más veloz del día; Charles Leclerc (Ferrari), que lo escoltó a 111/1000, y Max Verstappen (Red Bull), tercero a 379/1000.
El moreno inglés pudo irse a dormir contento a su casa de Montecarlo, por haber superado a su vecino Leclerc. Si este sábado repitiere, muy difícil será que alguien le quite la victoria el domingo.Ambos Alpine mostraron una tendencia a bloquear los frenos y a deslizar el eje delantero que, en los vericuetos de la ciudad de la familia Grimaldi, es un pecado mortal.
Sufren los chasis de Enstone a punto tal que, faltando la tercera sesión de ensayos y la prueba de clasificación, se ha ampliado notablemente su diferencia hasta el más rápido respecto a la qualy del Gran Premio de Canadá. Aquí, en los 3337 metros con 18 curvas, Pierre quedó a 1s471/1000 de Hamilton, y Colapinto, a 1s732/1000.
En Montreal, el sábado Franco se había situado a 1s119/1000 del más rápido, George Russell (Mercedes). Teniendo en cuenta lo corto que es el subibaja de Mónaco, ubicarse casi un segundo y medio por detrás es como para preocuparse.No solo por la diferencia, sino también porque, asimismo, tres rivales directos de la escuadra francesa, los Audi de Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto y el Haas de Oliver Bearman, se anticiparon al Alpine de Gasly.
Y los Williams de Carlos Sainz y Alex Albon y el Racing Bulls de Arvid Lindblad le ganaron a Colapinto en los relojes. Todos ellos parecían haber quedado definitivamente atrás después de la carrera de Canadá.En uno de sus últimos intentos del día, Franco se pasó en la frenada a la curva de Sainte Dévote, la primera del trazado luego de la meta.
Con los neumáticos delanteros totalmente bloqueados, atinó a soltar el freno y recuperó suficiente dirección como para girar, aunque pegó contra el muro exterior. ¿Abrazo?
Sí, muy fuerte. Revisado el coche en los boxes, el A526 pudo volver a la pista.
El argentino se salvó por un pelo de algo mucho peor y se mostraba de buen humor y esperanzado para la sesión decisiva de este sábado.Juan Fossaroli, de ESPN, le expresó: “Le diste un besito [al muro]...”. El piloto le contestó: “¡Qué besito!
¡Lo abracé, b...! Por suerte no se rompió nada; al menos aprendí a pegarle a la pared".
Y ya en plan serio, comunicó: “La pista, bien; el auto nos costó mucho más que en otras carreras. En general no se lo siente consistente...
Estoy bloqueando mucho, y en un circuito callejero como éste eso quita confianza para frenar fuerte y meter velocidad en las curvas. No fue un gran día, pero ojalá el laburo de la noche sirva para mejorar mañana”.Luego de esa FP1 en la que Franco concluyó 15º y Gasly lo hizo 10º, ya se tenía un cierto panorama del estado de los A526.
En esa sesión, un accidente de Isack Hadjar (Red Bull) había propiciado una bandera roja.Teniendo esa información, Briatore ocupó el sillón central en la sala de conferencias a las 15.30. ¿Quién iba a discutírselo?
A su derecha, Dan Towriss, CEO del equipo Cadillac, y a su izquierda, un viejo conocido suyo, el expiloto de Fórmula 1 Pedro de la Rosa, que representaba a Aston Martin. Fue Flavio el que concitó la mayor parte de las preguntas:–Cuéntenos sobre Franco Colapinto.
Ha mejorado mucho desde Miami. ¿A qué lo atribuye?–Le pusimos una batería nueva [sonrió].
Es agradable ver a un chico como él. Estuvo sometido a mucha presión.
En su momento estaba terminando la temporada pero sin concentrarse realmente en la conducción, sino en los costos. Ahora se ha asentado y a todo el equipo le cae bien.
Estamos muy contentos con su rendimiento. Y todavía no sabemos hasta dónde puede llegar en este coche.
Con todos estos jóvenes pilotos, es difícil entender cuál es el límite, hasta dónde puede crecer alguien como Franco. Estamos completamente enfocados en entender dónde estamos.–Dado que el rendimiento del equipo ha mejorado mucho, ¿tienen más interés por parte de otros pilotos de la Fórmula 1?
¿Está satisfecho con su alineación actual?–No sé. Hemos mejorado, pero no estoy contento con dónde estamos en este momento, porque podríamos haberlo hecho mucho mejor.
La mejora que nos falta está más en el coche. Ése es el problema que tenemos, el coche.
Tuvimos el problema técnico y necesitamos mejoras. El coche es lo más importante ahora.
El piloto marca la diferencia solo si es alguien como Max [Verstappen], que lo exprime al máximo. Si hay un déficit de siete, ocho décimas o un segundo, ningún piloto puede compensar eso.
Así que trabajemos en el coche, trabajemos en los componentes, hagámoslo mucho mejor, y luego hablemos del piloto. El piloto es el último detalle.
Tenemos a McLaren con el mismo motor que nosotros, tenemos a Mercedes con el mismo motor, y tenemos un déficit importante respecto a ellos, así que estamos mejorando pero no en el ritmo que quiero. Ése es el problema que tenemos.Franco se tomó con calma el primer entrenamiento y pisó el acelerador a fondo en el segundo.
Ya había conseguido el que iba a ser su mejor tiempo cuando bloqueó los frenos antes de Saint Dévote. Se salvó, y el incidente podría haber sido mucho peor.
La telemetría mostraba que Gasly le había hecho la diferencia en el segundo sector, en las curvas más lentas, principalmente en el tramo que abarca hasta la frenada de la chicana del puerto, justamente donde más se tiene que usar a fondo los frenos.El diagnóstico ya está. Ahora queda comprobar si las soluciones arrojarán el resultado que Colapinto y los suyos desean.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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