Cornelia Funke es una escritora de mundo que pese a haber vendido más de 30 millones de libros no se ha encerrado en ninguna torre de marfil. La autora, de 67 años, visita España para presentar su cuarta entrega de Tinta, Venganza de Tinta, 18 años después de la última.

Este lapso de tiempo la ha obligado a reelerse a sí misma y descubrir cosas como que "el mundo es igual de oscuro ahora que antes, pero en la actualidad lo vemos con más claridad".Funke, una elegante señora que no camufla su edad ni va maquillada para esconder sus arrugas, ha desayunado con la prensa madrileña en la sede de su editorial española, Siruela, entre ellos con 20minutos, antes de ir a encontrarse con sus fans en la Feria del Libro de Madrid. Descubrir quién es esta mujer es averiguar también cuál es su proceso creativo, cómo le llegan las historias, que- dice- no busca, y de qué estan hechos sus personajes.

Antes de dedicarse a ser contadora de historias, como le gusta a ella que la describan, era ilustradora. De hecho, los dibujos que acompañan las peripecias de su nueva comunidad son de ella.Más de veinte años, desde que escribió por este orden Corazón, Sangre y Muerte de Tinta, le confieren autoridad para seguir confiando en su legión de seguidores, muchos de los cuales han encontrado en sus páginas la pócima contra el desconsuelo, la enfermedad y la angustia, como ha contado una conmovida Funke.

Por ellos, por su insistencia, ha vuelto a ese planeta fantástico donde mandan los libros, ha explicado.Su nueva novela, Venganza de Tinta, aborda de nuevo la magia, el poder de la lectura y de la imaginación, con el componente de la amistad reforzado, porque para la autora "esa palabra, amiga, es la más hermosa que hay. En lugares sombríos, solo la amistad es capaz de rescatarnos".

Para ello, personajes como Dedo Polvoriento, el Príncipe Negro, Jehan, Lilia, Orfeo tendrán que decidir cómo utilizan la fantasía, si para curar o para destruir."Yo no encuentro las historias que contar -dice en respuesta a por qué ha tardado tanto en retomar sus populares libros-. Las historias vienen a mí.

Venganza de Tinta me llegó cuando estaba rodeada de ilustradores y de escritores en mi casa italiana. Me pregunté qué es más potente si la palabra o la imagen.

La respuesta es que lo más potente es la música. Como dice mi hijo, que es músico, siempre está allí".Cornelia Funke no habla español, ello a pesar de que su mejor amiga es cubana y que reside en La Toscana (Italia) desde 2018 y sugiere que ambos idiomas, el nuestro y el italiano, se parecen.

Funke, viuda y madre de dos hijos que saldrán en la conversación, vivió mucho tiempo previamente en California.No podemos culpar al mundo de haber creado la IA"Muchas malas ideas que hay en EEUU hoy proceden de Europa. Al ir a Italia a vivir pensé 'vuelvo a la cueva del león'.

Y así fue. Pero claro, entre Georgia Meloni (primera ministra) y Trump, parece que Meloni no es tan mala como Trump".Funke aborda en su charla la presencia de la Inteligencia Artificial como un mal menor al que hay que esperar y atender.

"Los escritores somos de carne y hueso y tenemos dolor y alegría particulares. No podemos culpar al mundo de haber creado la IA"."También hay enfermedades y bestias de los que no somos los responsables.

Nuestra especie nos ha enseñado que siempre que podemos hacer algo lo terminamos haciendo. ¿Una bomba?, lo hacemos.

¿Destruir el mundo?, lo hacemos. Somos una especie arrogante y creemos que estamos por encima de las demás especies.

No somos mejores que el resto, somos diferentes. Por ahora, la IA no es peor que nosotros.

Puede terminar teniendo más moral de la que tenemos nosotros".Funke tiene un lado solidario poco conocido llamado Proyecto Artist in Residence: en la Toscana ha habilitado un programa de 8 becas con el que ayuda en sus dos fincas a artistas multidisciplinares (escritores, ilustradores, músicos y ambientalistas) a desarrollar su talento.A veces me vienen a la cabeza cinco historias a la vez y tengo que elegir. No siempre elijo la más llamativa, prefiero la sutilDe cómo avivar ese proceso creativo sabe mucho.

"Para mí, es un proceso superarrollador. A veces me vienen cinco historias a la vez.

Tengo que elegir, pero no siempre elijo la más llamativa, sino la más sutil. Ahora estoy con cuatro libros simultáneamente; cada libro para mí es un laberinto.

Algunos son pequeños, otros enormes y todos tratan de engañarme, me meten dentro de los arbustos del propio laberinto", ha descrito. Esos libros no serán una continuación de Tinta, sino de otra serie muy popular de Funke, Reckless.Al hablar de sus cifras de ventas, es inevitable que salga la comparación, hecha por críticos y periodistas, con otra grandísima de la literatura juvenil, J.K.

Rowling, madre del arhipopular Harry Potter. Pero a ella, ese símil no le hace ninguna gracia, más bien, lo contrario."Me molesta por las cosas que dice ella hoy.

Cómo puede decirlas. Y sus opiniones sobre las personas transgénero, estoy en shock, es una traición a los lectores.

Por favor, no me comparen con ella, me cuesta entender cómo puede rechazar así a los lectores. Y lo dice alguien cuya hija fue una gran lectora suya".Los tres libros anteriores de Funke de Tinta han sido editados por Debolsillo (Penguin Random House) para poner al alcance de todas las economías su saga completa, de muchos estudiantes y también de un público adulto.