En el gran plan inversor de Aena hasta el 2031 hay dos caminos y uno de ellos puede resultar incómodo para la empresa. Su propuesta de dedicar 9.991 millones de euros a los aeropuertos españoles subiendo un 3,8% anual las tasas se ha topado con una senda alternativa, la de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ve posible abordar el esfuerzo bajando las tarifas un 0,59% anual.

No están en juego los proyectos, incluido el arranque de la ampliación de El Prat, pero sí el escenario de ingresos y costes, que podría obligar a Aena a apretarse el cinturón mientras cruza los dedos para que se cumplan las optimistas previsiones de demanda de la CNMC. Frente a las dos senderos propuestos, será el Gobierno quien trace la vía definitiva.Seguir leyendo...