Sevilla ha vuelto a brillar esta mañana en un día del Corpus multitudinario, marcado por el buen tiempo y los estrenos ornamentales que han adornado el recorrido por el casco histórico. Una ciudad engalanada para celebrar su fiesta más antigua y que, en palabras del alcalde, José Luis Sanz, "ha vuelto a relucir como cada jueves de Corpus".

Luego de una víspera en la que los sevillanos llenaron el centro para contemplar los altares y escaparates dispuestos a lo largo del itinerario, aprovechando la festividad de la jornada, miles de personas se han echado este jueves a la calle para acompañar al Santísimo Sacramento en una jornada de tradición, fe y solemnidad. Pasado el mediodía, en torno a la 13.00 de la tarde, ha finalizado la procesión del Corpus Christi con la entrada de la Custodia de Arfe en la Catedral por la Puerta de Palos.

Lo ha hecho luego de algo más de cuatro horas de recorrido, que ha comenzado en torno a las 8.15 horas de la mañana en la Puerta de San Miguel, desde donde ha salido el cortejo encabezado por el guión de la Sacramental del Sagrario, acompañado por una nutrida representación de hermandades, autoridades institucionales, eclesiásticas, civiles y militares de la ciudad. Mientras tanto en el interior del templo catedralicio se celebraba la solemne Eucaristía.

Luego de su finalización tenía lugar dos de los momentos más esperados, el tradicional baile de los Seises y la salida de la Custodia, que se incorporaba a una procesión que, para entonces, ya avanzaba por las calles de este entorno monumental. Una de las novedades más destacadas de este año ha sido el cambio del itinerario, que ha discurrido por la estrechez de Placentines, en lugar de por Argote de Molina y Alemanes como ha hecho en años anteriores.

También se ha estrenado la renovación completa de los gallardetes que exornan el recorrido, con 96 nuevas banderolas en tejido rojo serigrafiado a doble cara con símbolos religiosos y referencias al patrimonio de la Catedral. A los que hay que sumar los múltiples escaparates y balcones adornados y los altares instalados a lo largo del recorrido, que han contribuido a realzar el paso de Jesús Sacramentado.Por las calles han desfilado los pasos de Santa Ángela de la Cruz, las santas Justa y Rufina, San Isidoro, San Leandro, San Fernando, la Inmaculada, el Niño Jesús, la Custodia 'chica', con la reliquia de la Santa Espina y finalmente, la citada Custodia de Arfe.

Una joya de la orfebrería española que, ante la atenta mirada del nutrido público, ha sido portada por costaleros, tradición recuperada el año pasado luego de un siglo procesionando sobre ruedas. Otro de los momentos que más expectación ha vuelto a generar es cuando los nueve pasos han atravesado las portadas de la Plaza de San Francisco, acompañados por primera vez por el acompañamiento musical de la mano de Ministriles Hispalensis.

Unas imponentes estructuras efímeras protagonizadas este año por las hermandad de Montserrat y la corporación de gloria del Amparo. La tecnología también ha tenido un papel relevante en esta edición.

Los ciudadanos han podido seguir cada momento del recorrido gracias al sistema de geolocalización instalado en los pasos de la procesión y consultable en tiempo real en la app municipal Sevilla. Asimismo, a fin de facilitar la hidratación de los asistentes, el Ayuntamiento ha habilitado un punto de agua potable.

Concluida la procesión eucarística, el día ha continuado con el traslado de regreso a su sede canónica de la imagen del Señor de la Sagrada Cena que ha protagonizado el altar instalado a las puertas del Palacio Arzobispal. Luego de él, hará lo propio la imagen de Santa Teresa instalada en un altar en la calle Francos que volverá a la iglesia del Santo Ángel.

Por la tarde, será el turno de la Hiniesta Gloriosa, patrona de la corporación municipal, que abandonará el altar instalado en la plaza de San Francisco para volver a la iglesia de Santa Marina a partir de las 20.00 horas.