Sí. Creo que Feijóo debería presentar en estos días esa moción de censura que llaman instrumental.

Aunque sea para perderla y para evidenciar la impostura de quienes están dando por enterrada esta legislatura que nació muerta y pidiendo unas elecciones de boquilla, pero volverán a cerrar filas junto a Sánchez si dicha moción se escenifica en el Congreso de Diputados.No. No todas las mociones de censura se presentan para ganarlas y no todas las que se pierden resultan autolesivas o inútiles.

Aunque ya sea una manida y recurrente referencia, no está de más recordar la de Felipe González en mayo de 1980 contra Adolfo Suárez. La perdió, pero dos años después ganaba las generales.

Aquella moción de tono agrio, bravo, beligerante, sirvió para escenificar el desgaste político y la debilidad moral de la UCD así como para transmitir a la sociedad que el PSOE era un partido sólido, maduro y preparado para asumir la tarea de gobierno. González no obtuvo los votos de la Cámara Baja, pero ganó, no obstante, los de los españoles.Feijóo hace cuentas, ve que no le salen y sigue empecinado en ganarse a Junts y al PNV, con quienes le gustaría reeditar el espíritu del Majestic.

El problema es que han pasado tres décadas desde aquellos polvos aznaristas que trajeron estos lodos sanchistas. El problema, sí, es que ha llovido demasiado desde entonces.

Con el procés, que culminó el 1-O de 2017, Junts rompió esa baraja y, con la moción de censura contra Rajoy del 1-J de 2018, la rompió el PNV. Feijóo hoy se encuentra con un Puigdemont que no puede volver de Waterloo y un Pradales que no se quiere ir de Ajuria Enea, cuando ese podría ser el precio del apoyo jeltzale a la moción instrumental: la voladura del pacto de gobierno penuvista-socialista en el País Vasco y el adelanto de unas inciertas elecciones autonómicas.Aitor Esteban clama por el final de la legislatura sanchista, pero a la vez quiere rebañar bien el plato de dicha legislatura viendo "agua en la piscina de un Nuevo Estatuto" y se indigna por un meme que hicieron los socialistas vascos en el que el se le veía tirándose de cabeza sobre una alberca.

El verdadero meme para el presidente del PNV sería el de quien nada y guarda la ropa. Y el de Feijóo el de quien le cuida la toalla.

Feijóo se sienta a esperar a que pase el verano y a que el calor enfríe una oportunidad como la de hoy que quizá no vuelva a repetirse. Feijóo no entiende que la instrumentalidad de esa moción de censura va más lejos del cálculo contable.