A la salida del tanatorio San Alberto de Pamplona, decenas de agentes de la Policía Foral de Navarra, vestidos con el tradicional uniforme rojo, se abrazan desconsolados a familiares y amigos de los cinco agentes fallecidos este miércoles en el peor accidente de tráfico desde que hay registros en Gipuzkoa. Hasta allí se ha desplazado también la presidenta de Navarra, María Chivite, al acabar el pleno, que ha arrancado con un minuto de silencio.

La presidenta ha trasladado “las condolencias de todo el Gobierno y de toda la ciudadanía navarra” y ha querido dejar claro que la Policía Foral “es la institución más querida, algo que se demuestra en estos momentos, porque ha sido abrumador las muestras de pésame, de condolencias y de cariño que no solo la ciudadanía navarra, sino desde todos los puntos de España, hemos recibido y he querido transmitirlo así a las familias”.Seguir leyendo