Entre los distintos factores principales de pobreza, la vivienda se ha erigido como una de las principales causas de exclusión y pobreza. En 2025, el 43,6% de las personas que viven de alquiler a precio de mercado está en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 19,5% de quienes viven en propiedad.

Y la pobreza considerada "severa" casi se triplica en los inquilinos: afecta al 15,1%, frente al 5,4% entre los propietarios.Así lo señala la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-ES) en su XVI Informe del Estado de la Pobreza presentado este martes en Madrid, que ilustra que las familias de inquilinos destinan de media más de la mitad de sus ingresos a la vivienda y que la tasa de pobreza entre quienes alquilan a precio de mercado alcanza el 32,6%, más del doble que entre quienes tienen vivienda en propiedad (el 14,5%). "La vivienda sigue siendo un elemento de generación de pobreza, hace unos años nos centrábamos en el empleo", ha indicado Carlos Susias, presidente de EAPN, durante la presentación del informe.

"Hay muchas familias que no están bajo el umbral de la pobreza pero el coste de la vivienda les hace vivir en ese riesgo; la clase media se empobrece y cada vez tiene más dificultades para hacer frente a los costes", asegura citando datos del informe que desvela que dos de cada cinco personas en España se retrasan en el pago de sus facturas de la luz. Y una de cada cuatro no puede calentar su vivienda en invierno.Hay muchas familias que no están bajo el umbral de la pobreza pero el coste de la vivienda les hace vivir en ese riesgo; la clase media está sufriendo empobrecimientoEl dato general del informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social subraya que España sigue siendo el país de la UE con mayor tasa de pobreza infantil.

Uno de cada tres niños, niñas y adolescentes, el 33,8%, está en riesgo de pobreza o exclusión social, cerca de 2,7 millones. La tasa de pobreza infantil alcanza el 28,4% y la pobreza severa afecta al 12,5% frente al 8% del conjunto de la población.Alejandro Sanz, principal investigador del informe, señala que cerca de cuatro millones de personas sobreviven en España con ingresos inferiores a los 680 euros al mes.

No obstante, rompe una lanza a favor del Estado de Bienestar: sin jubilaciones ni prestaciones sociales, la cifra de personas en pobreza se dispararía y entrarían en este porcentaje 11 millones de personas. Dentro de este dato, el informe destaca que 8,1 millones de personas no sufren de pobreza por las pensiones de jubilación.Este informe llega a la conclusión de que en 2025, el indicador del riesgo de exclusión alcanzó al 25,7% de la población, apenas una décima menos que el año anterior.

Es decir, 12,6 millones de personas en España continúan viviendo en una situación de vulnerabilidad económica o social, lo que sitúa al país en el quinto lugar por la cola de la UE.La brecha entre datos macroeconómicos y realidad socialSegún Carlos Susías, el optimismo de los grandes indicadores macroeconómicos del país choca con la realidad de los hogares españoles. Y es que, según los datos presentados, las políticas actuales de protección social, aunque logran contener el golpe, están perdiendo fuerza.

La tasa del riesgo de pobreza apenas ha mejorado una décima en el último año. A este ritmo, ha afirmado Susías en la presentación del informe, España tardaría 257 años en eliminar la pobreza, una cifra que esconde a su vez también una brecha de género.

Este ritmo de recuperación prevé que los hombres tardarían 245 años, frente a los 268 años que tardarían las mujeres. Durante su ponencia, Susías destaca la paradoja de que "mejoran casi todos los indicadores macroeconómicos, pero la pobreza solo se reduce una décima, y esto ocurre después de un paquete histórico de medidas sociales".

La pobreza ahora mismo es un problema multifactorial y ya no solo afecta a los colectivos más vulnerables.Si bien es cierto que la pobreza tan solo ha disminuido una décima, esta sí se hace menos intensa. Alejandro Sanz advierte de que la contención de estos indicadores se sostiene únicamente gracias a las buenas cifras macroeconómicas del momento.

No obstante, "aunque crezcamos, somos el quinto país de Europa con la tasa AROPE, el principal indicador de la Unión Europea para medir el riesgo de pobreza o exclusión social, más elevada".Lejos de los objetivos de la Agenda 2030Sanz destaca asimismo que existe una enorme brecha entre la tasa de pobreza actual y las cifras a las que España debería aspirar según los objetivos de la Agenda 2030, y concluye que el país está "muy lejos de llegar a 2030 con los deberes hechos". España tiene 3,2 millones más de personas en riesgo de exclusión y pobreza de las que debería cumplir sus compromisos con esta agenda."Estas medidas las propone la ONU, pero el gobierno de España, presidido en aquel entonces por Mariano Rajoy, firmó el compromiso en nombre de España y después lo heredó Pedro Sánchez y también lo firmó la Unión Europea, y tenemos que hacer caso a lo que firmamos", recuerda Carlos Susias para remarcar la importancia de seguir con este compromiso y hacer "políticas a la altura de lo que nos comprometemos".

"Ursula von der Leyen dice que para 2050 tenemos que haber erradicado la pobreza en Europa, pues tenemos que ir corriendo, porque con las políticas que están haciendo en Europa no veo yo que vayamos a llegar", sostiene.Una crisis transversal con rostro de mujer y acento españolDurante 15 años, una de cada cuatro personas en España ha estado en riesgo de pobreza o exclusión. La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social no ha bajado del 25% en más de una década.

Si se pone la mirada en cada uno de los indicadores de este informe individualmente, las mujeres en todos ellos están peor que los hombres. Por eso Susías destaca la necesidad de que es muy importante atacar el problema con una "mirada de género".

Por su parte, Ruth Carabantes, otra de las investigadoras de este informe, valora positivamente las medidas sociales del actual ejecutivo, pero matiza que se trata de "soluciones coyunturales" para "un problema estructural". Por ello, reclama que la erradicación de la pobreza se convierta en una cuestión de Estado multisectorial y prolongada en el tiempo.

La experta señala asimismo tres pilares fundamentales en los que basar esta lucha: garantía de ingresos, vivienda y empleo. "Es necesario subir salarios y controlar el precio de bienes primarios y necesitamos vivienda más accesible, más pública y más social.

También que se ponga en marcha la ley de acceso a la vivienda, y necesitamos proteger a las personas vulnerables frente a desahucios", asegura Carabantes.EAPN-ES advierte, asimismo, de los riesgos de no consolidar medidas heredadas del escudo social, como la protección frente a desahucios, las garantías frente a la pobreza energética, los descuentos del bono social eléctrico o la contención de los precios del alquiler. También alerta de la cobertura insuficiente de las ayudas a familias y vivienda y de la reducción, en algunos territorios, de las rentas mínimas autonómicas luego de la implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV).

Por ello, pide una garantía de rentas para todo el ciclo vital, mejoras en el IMV y su coordinación con las rentas autonómicas, y una protección universal a la infancia.