Meliá Hotels International, a través de su filial portuguesa Ilha Bela, se suma a Iberostar y deja de operar sus hoteles en Cuba luego de el ultimátum de Estados Unidos. La cadena concluye de manera inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de sus marcas hoteleras en la isla, decisión que afecta a un total de 15 establecimientos.

La decisión se ha conocido después de que Washington diese a las empresas extranjeras hasta el 5 de junio para dejar de operar en el país en relación con Gaeasa, conglomerado militar estatal.La hotelera que dirige Gabriel Escarrer explica en un comunicado que la decisión fue avanzada el pasado 26 de mayo a la propiedad de estos hoteles y ha sido tomada "desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial". El grupo balear respalda su movimiento en "una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Meliá", todas las cuales "han impactado de forma significativa en la operativa, legalidad y seguridad en la prestación de los referidos servicios para estos hoteles".El impacto de esta decisión, aseguran desde Meliá, es "limitado en tanto la gran mayoría de los hoteles antes indicados se encuentran en la actualidad cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo la República de Cuba".

No obstante, la compañía garantiza estar activando y llevando a cabo "planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles" así como los "oportunos protocolos" para informar de manera transparente a proveedores y clientes.Noticia en ampliación...