El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este lunes el programa económico y financiero 2026/2027 y adelantó que el Gobierno tiene como objetivo central que Argentina sea Investment Grade. La meta, según explicó, se enmarca en una estrategia de mediano y largo plazo.Caputo abrió su exposición con un dato sobre la situación de la deuda.

Los refinanciamientos de 2026 están sobrecumplidos en unos u$s 3700 millones de dólares. El funcionario aclaró asimismo que los vencimientos de 2027 serán, en los hechos, menos exigentes que los de este año.

Esto se debe, en parte, a ese sobrecumplimiento previo. "Bastará con refinanciar la deuda en legislación local para cubrir esos compromisos", afirmó.Con ese panorama despejado, Caputo remarcó que no habrá inconvenientes con los pagos de deuda en el corto plazo y pasó a describir el objetivo que tiene el equipo económico: que, para fin del segundo mandato de Javier Milei, Argentina ya sea Investment Grade.El ministro fue cuidadoso al definir los alcances de esa meta. “Este es un objetivo nuestro, no es una promesa, obviamente, porque no depende de nosotros”, aclaró, aunque remarcó su confianza en poder cumplirlo.Caputo contó que el equipo económico ya mantuvo conversaciones con las tres calificadoras de riesgo más relevantes del mundo.

Dos de esas agencias consideraron que la meta es lograble, aunque difícil, según relató el ministro.Esas calificadoras, asimismo, compartieron con el Gobierno las métricas concretas que debería cumplir el país para acceder a esa categoría. “Algunas de esas condiciones, afirmó Caputo, ya se están cumpliendo en la actualidad".El ministro se mostró optimista respecto de los plazos. Consideró que hacia 2031 el país estará cumpliendo con todas esas métricas exigidas por las agencias internacionales.

La decisión final, aclaró, quedará en manos de esas calificadoras.Caputo: “Sello de país confiable”Caputo también se detuvo en explicar por qué esta meta importa para la vida cotidiana de los argentinos. Remarcó que alcanzar el Investment Grade implicaría mayor estabilidad cambiaria y más confianza internacional en la Argentina.

Eso, a su vez, se traduciría en mayores inversiones, empleo y productividad, explicó.El funcionario lo describió como una suerte de certificación de confiabilidad. Lo definió como “una especie de sello de país confiable y creíble”, y aseveró que hacia allí apunta la gestión.Caputo insistió en que el proceso será gradual.

Argentina irá mejorando de manera paulatina en los próximos años, indicó, en línea con el resto de los objetivos del programa financiero.