La OCDE enmienda la política educativa en Cataluña: faltan profesores mejor formados y una evaluación «coherente»

«Milagros a Lourdes», expresó el presidente de la Generalitat, Salvador Illa , en enero de 2025 cuando escenificó, junto al director de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Andreas Schleicher , y la consejera de educación catalana, Esther Niubó, la arrancada del acuerdo con el organismo internacional para reflotar la educación catalana luego de la debacle del último informe PISA y otros análisis internacionales. Un año y medio después, la OCDE pone negro sobre blanco en el diagnóstico más completo realizado hasta la fecha sobre el sistema educativo catalán.
Luego de el desplome registrado por Cataluña en el último informe de la institución europea y en otras evaluaciones internacionales ( PIRLS, TIMMS ), el organismo ha iniciado una colaboración plurianual con la Generalitat destinada a revertir un deterioro que ya no considera coyuntural, sino estructural. El primer paso ha sido el informe 'Improving Learning Outcomes in Catalonia, Spain' ('Mejora de los resultados del aprendizaje en Cataluña, España'), presentado hoy por el jefe de la División de Asesoramiento sobre Políticas Públicas e Implementación, Dirección de Educación y Competencias de la OCDE, Paulo Santiago , y la responsable de proyecto y analista de políticas de la misma División, Diana Toledo, y que conluye que Cataluña dispone de importantes fortalezas institucionales, pero advierte de que arrastra deficiencias acumuladas en ámbitos esenciales como la formación del profesorado, la dirección de los centros, la evaluación del sistema, la gestión de los recursos y la aplicación efectiva de las políticas de inclusión.Noticia relacionada No No Técnicos de la OCDE visitan escuelas catalanes dentro del acuerdo para reflotar la educación Esther ArmoraLa intervención de la OCDE se produce después de que los resultados de PISA encendieran todas las alarmas.
Cataluña obtuvo sus peores registros desde que inició a participar en la evaluación internacional, situándose por debajo de la media española en competencias básicas como Matemáticas, Comprensión Lectora y Ciencias , un hecho sin precedentes que abrió un intenso debate político y educativo.Las causas de ese retroceso siguen siendo objeto de controversia. Una parte del mundo académico, así como diversas asociaciones de docentes, expertos en educación y formaciones políticas, sostiene que el modelo de inmersión lingüística —que establece el catalán como lengua vehicular de la enseñanza— puede haber contribuido a dificultar el aprendizaje de una parte del alumnado cuya lengua materna es el castellano o un idioma distinto del catalán.
Otros especialistas atribuyen el deterioro al incremento de la complejidad social de las aulas, a la pérdida de la cultura del esfuerzo, a determinadas metodologías pedagógicas, a las desigualdades socioeconómicas o a una insuficiente cultura de la evaluación. La OCDE evita entrar en esa controversia y sostiene que el descenso de los resultados «difícilmente puede atribuirse a un único factor» y apuesta por un análisis multidimensional.
No obstante, sí reconoce que las diferencias en el dominio de la lengua de aprendizaje representan un desafío adicional para garantizar la igualdad de oportunidades en un sistema cada vez más diverso. «La variación en el dominio de la lengua por parte de los estudiantes se añade a los retos de implementación asociados a una población cada vez más diversa, lo que requiere de estrategias de apoyo apropiadas para garantizar un acceso equitativo al aprendizaje entre escuelas y territorio», apunta la OCDE en su informe.El informe reconoce que las diferencias en el dominio de la lengua de aprendizaje representan un desafío adicional para garantizar la igualdad de oportunidades El organismo internacional considera que Cataluña ha construido durante las últimas décadas un marco legal sólido y ha realizado esfuerzos importantes para impulsar una educación inclusiva. No obstante, advierte de que la distancia entre las políticas diseñadas y su aplicación efectiva en las aulas continúa siendo considerable.
Supera la teoría pero falla al llevarla a la práctica. Las diferencias entre territorios, la desigual disponibilidad de recursos, la persistencia de la segregación escolar y las dificultades para atender una población estudiantil cada vez más heterogénea aparecen como algunos de los principales obstáculos detectados.Así, la OCDE apunta a los cambios en la composición del alumnado, la desventaja socioeconómica, y el aumento de la diversidad como fuente principal del problema y recomienda cambiar la carrera docente, mejorar el salario del profesorado para asumir nuevos retos, reformar las direcciones de los centros y cambiar el sistema de evaluación para que las propuestas reviertan en mejoras en las aulas.En materia de inclusión, la OCDE considera prioritario reforzar los apoyos especializados, mejorar la identificación temprana de las necesidades educativas, incrementar la atención psicológica y emocional y distribuir los recursos en función de la complejidad real de cada centro.
También recomienda intensificar las medidas destinadas a combatir la segregación escolar y mejorar la coordinación entre administraciones, escuelas y familias.La reforma pasa por cambiar la carrera docenteUno de los mensajes más contundentes del informe afecta al papel de los docentes. La OCDE reconoce el compromiso del profesorado catalán, pero considera que el sistema necesita modernizar profundamente la profesión docente.
Entre las principales recomendaciones figura la definición de estándares profesionales comunes, una reforma de la carrera docente que incentive la excelencia, una formación inicial más exigente y adaptada a la realidad de las aulas y un programa permanente de actualización profesional.Especial importancia concede el informe al fortalecimiento de la dirección escolar . La organización propone otorgar mayor capacidad a los directores para configurar equipos estables y seleccionar perfiles adecuados a las necesidades específicas de cada centro, especialmente en aquellos con mayor complejidad social.
Del mismo modo, reclama reducir la carga burocrática que soportan profesores y equipos directivos para que puedan dedicar más tiempo a las tareas pedagógicas y al seguimiento del aprendizaje.Más evaluación y menos burocraciaOtro de los pilares de la reforma consiste en construir una verdadera cultura de la evaluación. La OCDE considera que Cataluña dispone de abundantes datos sobre el funcionamiento de su sistema educativo, pero lamenta que esa información apenas se utilice para mejorar las políticas públicas o la práctica docente.Por ello propone consolidar la nueva Agencia de Evaluación y Prospectiva Educativa como un organismo independiente capaz de analizar el rendimiento del sistema, elaborar diagnósticos rigurosos y proporcionar evidencias objetivas que orienten la toma de decisiones.El objetivo consiste en superar una cultura administrativa basada en el cumplimiento formal para sustituirla por otra centrada en la mejora continua, donde la evaluación sirva para detectar problemas, corregir deficiencias y extender las prácticas educativas más eficaces.La OCDE también reclama una gestión más eficiente de los recursos públicos destinados a educaciónLa OCDE también reclama una gestión más eficiente de los recursos públicos destinados a educación.
Aunque reconoce el incremento de la inversión aprobado por la Generalitat durante los últimos años, considera imprescindible vincular esa financiación a criterios objetivos relacionados con la complejidad de los centros y las necesidades reales del alumnado. Uno de los objetivos a conseguir, según el informe es resolver la desigualdad socioeconómica para Asimismo, recomienda mejorar la coordinación entre los distintos niveles de la administración, reforzar la planificación estratégica y utilizar de forma sistemática la evidencia empírica antes de diseñar nuevas políticas educativas.El informe concluye con seis grandes prioridades que marcarán la siguiente fase de colaboración entre Cataluña y la OCDE: reforzar el liderazgo de los equipos directivos; reformar la carrera docente; construir un sistema de evaluación coherente; extender una cultura basada en la evidencia; mejorar los criterios para identificar las necesidades de cada centro y comprobar que las políticas de inclusión llegan realmente a las aulas.
La organización lanza, en definitiva, un mensaje de prudencia. No existen soluciones rápidas para revertir un deterioro que se ha gestado durante años.
Recuperar el nivel perdido exigirá continuidad política, estabilidad institucional y una aplicación rigurosa de las reformas.Inversión de 1,5 millones de eurosEl pacto, que implicará a la Generalitat un coste de 1,5 millones de euros, contempla, asimismo de este primer informe, la elaboración de «un informe final que sintetizará los resultados del proyecto, contribuyendo al intercambio de conocimientos a nivel nacional e internacional sobre las lecciones aprendidas para la implementación de la reforma educativa». La Generalitat anunció en septiembre de 2024 que pedirían ayuda a Europa para superar la debacle de la últimas pruebas PISA (los alumnos obtuvieron las peores marcas en el ranking internacional que mide las competencias más básicas), y de otros análisis educativos como PIRLS (Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora), o TIMMS (Trends in International Mathematics and Science Study, en inglés), que constataron el mal nivel de los alumnos de esta comunidad en diferentes ámbitos competenciales.
Ahora, luego de ese primer diagnóstico del organismo internacional queda por ver si las recomendaciones internacionales consiguen traducirse en cambios efectivos capaces de devolver a Cataluña los niveles de excelencia educativa que durante décadas fueron una de sus principales señas de identidad.
Información de ABC (España). Edición y redacción: Noticias Today.
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