Cuando decíamos 'football', 'referee' y 'half time': cómo el fútbol cambió nuestro idioma para siempre
Julio Granda: “Una cosa es saber mover las piezas, y otra, entender el ajedrez”Supercholo: la colección histórica del superhéroe peruano | DESCARGA AQUÍEn el principio era el foot-ball. Y el verbo del deporte se basaba, necesariamente, en términos ingleses, pues no había otra forma de nombrar lo que, para los ojos peruanos de fines del siglo XIX, era una excentricidad llegada de ultramar.
El país inventor del futuro Deporte Rey no solo exportó el reglamento y las pelotas de cuero, sino que impuso una nomenclatura que hoy nos parece arcaica, pero que en aquel entonces otorgaba un aura de modernidad a quienes la practicaban. Así, hablábamos de ‘match’ para referirnos al juego, de ‘goal-keeper’ para identificar al arquero o de ‘penalty’ para denunciar una falta en el área.
El ‘referee’ era la máxima autoridad, y al regateo se le conocía como ‘dribbling’ y “To score a goal” llegó antes que “marcar un gol”.MIRA: El primer accidente sobre dos ruedas en Lima y otros caóticos relatos del primer ‘boom’ ciclista en el PerúEl 12 de febrero de 1889 se imprime, por primera vez, el término foot-ball en una edición de “El Comercio”. Aparece a propósito de una nota titulada “El desarrollo físico de los niños”, traducido de una noticia del parisino “Fígaro”, que planteaba introducir deportes como la equitación y ese novedoso juego de pelota en las escuelas francesas, copiando el sistema inglés. “El carruaje presidencial se detuvo en la pradera donde se había organizado una brillante partida de ‘foot ball’ entre los alumnos.
Sadi Carnot (entonces presidente de la Tercera República de Francia) se interesó en las rápidas peripecias de la lucha empeñada entre una cincuentena de jóvenes que, divididos en dos bandos, rojo y blanco por los vestidos, trataban de hacer pasar una sólida bola, cíen veces lanzada y otras tantas rechazada por un punto marcado con dos banderolas”, cuenta la nota.La narración eleganteDécadas antes de que la radio democratizara la emoción y el acalorado relato popular tomara los hogares, el foot-ball se jugaba sobre el papel. La prensa era el único espacio donde se podía imaginar la contienda.
El 5 de julio de 1922, el Circolo Sportivo Italiano albergó un ‘match’ que en prosa modernista, rico en imágenes y florituras aparece en nuestras páginas: “Con una excepcional concurrencia, entre la que vimos muchas bellísimas damas, y conforme a los anuncios publicados oportunamente, ayer se llevó a cabo en el hermoso Stadium del Circolo Sportivo Italiano el partido de foot-ball...”, comenzaba la crónica. La descripción de las jugadas eran un baile de adjetivos: “Iniciado el play por los del ‘Tenaud’, los aviadores se dirigen en busca de la valla italiana; pero la interposición de los defensores detuvo concentrándolos en el medio.
De ahí el juego se replegó a la ciudadadilla de Álvarez que hubo de emplearse rechazando balones dirigidos contra su arco, en elegante juego. El juego tiene diversas fases, en una de ellas, trascurrieron algunos minutos una acometida contra el arco aviador los defensores desconciertan en los momentos críticos facilitando al interior derecho la apertura del score que lo hizo con facilidad con tiro corto que atravesó el arco”.Así prosigue el juego animoso: “Massurda brega con ardor, distribuyendo bien el juego.
Los delanteros del Circolo se esfuerzan por conseguir ventajas. Benavides y otros jugadores del “Tenaud” por igualarlas.
Benavides tiene ocasión para producir tanto. De resultado hay un corner por parte del “Sporting” cuyo puntapié de castigo sirve Sudmen con justeza, provocando un entrevero que pone en peligro el arco de Banguinetti desviando la bola y alejándola después Leva, al medio.
Poco después, el quinteto Italiano juega atacando al arco del Tenaud obligando a Carranza a los defensores e impulsa el ataque. Bejarano detuvo energía al forward; pero la pelota va al goal”.
Diez minutos después termina el ‘half time’ con el ‘score’ de 1 a 0 a favor del Wilson por 1 tanto. Y cuenta la añeja crónica: “Hurtado, luego de un pase a Muñoz, remata fuertemente a la valla de Alcalde y, en buena dirección, sale la bola; otra vez Carrillo en sus jugadas demuestra su juego.
Basurte choca con los defensores perdiendo el balón e iniciando ataque Carrillo se abalanza contra el goal chalaco y hace eses (sic) para cerrar desviando la bola. Se ejecuta varias veces intentos para el frente, el Tenaud pero no consiguen aumentar las ventajas y finalmente cuando los forwards del Tenaud presionan, fallan el hacer goal tirando falsamente fuera.
Minutos después terminó la partida”. Por entonces, el periodismo no buscaba informar sobre un resultado frío, sino transmitir la estética del esfuerzo.Hablemos de fútbolLa transición de foot-ball a “fútbol” no sucedió por decreto, sino por desgaste.
Se trató de un proceso gradual consolidado a lo largo de las primeras tres décadas del siglo XX. En efecto, hasta 1910 se utilizó indistintamente el término anglo, apelando rara vez al término castizo “balompié”, que aparece en las páginas de El Comercio recién en 1908.
De hecho, aquella nota justamente daba cuenta de los esfuerzos de un grupo de escritores españoles por imponer la traducción literal en América. El diario entonces defendió el término en inglés, aduciendo que los especialistas de la península habían iniciado tarde la reforma: “Llegaron cuando la palabra ‘Foot-ball’ por varios lustros forma parte del vocabulario general.
Su pronunciación se ha vulgarizado y hoy a nadie choca escucharlo en labios de quien no conozca otra palabra inglesa”, advierte. Finalmente, la Real Academia Española aceptó la adaptación fonética y se acuñó el término “fútbol”, una ortografía castellana que mantenía la pronunciación original.
Incluyó el término oficialmente en la decimoquinta edición de su diccionario, en 1925, y para fines de la década, su uso ya resultaba común en el habla cotidiana y la prensa deportiva. En “El Comercio”, la primera aparición del término ‘Futbol’ aparece en mayo de 1922, en una nota sobre el desarrollo de la educación física en las escuelas nacionales. “Ha pasado mucho tiempo desde los días pintorescos en que en Lima jugaban el fútbol unos cuantos gringos simpáticos y uno que otro criollo ‘inglesado’.
Hoy no hay muchacho, cualquiera que sea su condición social, que no sepa patear una bola”, dice el artículo.No obstante, el término “Foot-ball” se mantuvo sólido incluso en el Mundial de Uruguay inaugurado el 13 de junio de 1930. Por entonces, los reportes enviados privilegian temas como el clima, la belleza de la ciudad de Montevideo, la pompa de los desfiles y la interpretación de los himnos, postergando los nombres de los futbolistas o la descripción de los partidos.
El 15 de junio, en el choque entre Perú y Rumanía, el título en nuestra portada es elocuente: “Rumania, jugando bruscamente, vence a los peruanos por 3 goles a 1. Los rumanos defienden su valla arrojando piedras a sus contendores”.Perú, un equipo en formación, se enfrentó a la realidad del profesionalismo mundial.
Las crónicas de entonces comenzaron a mutar: de la descripción romántica del campo se pasó a la crítica del arbitraje y a la retórica militar. Cuando el 19 de julio el equipo peruano cayó ante Uruguay, la narrativa cambió hacia una épica de la derrota.
Luis Carlini, nuestro enviado especial, retrataba el ambiente del Estadio Centenario con visible profundidad sociológica: “El equipo uruguayo salió a la cancha con el auspicio de la multitud. Digamos enseguida que esa misma multitud quedó desilusionada y en más de una oportunidad demostró su disgusto con ruidosos y prolongados silbidos.
Presionaron continuamente y en las ocho décimas partes del partido estuvieron frente al arco de los peruanos. Les faltó a ellos un poco de seguridad en el remate y le sobró a los peruanos el ánimo, la integridad, la voluntad de no ser vencidos por el poderoso adversario.
Del balance de estas acciones, prolongadas por momentos en una emoción incontenible, salió el único gol. Un pobre resultado para la potencia del equipo uruguayo, magnífico para los peruanos que revelaron algo más que en Lima progresos técnicos y capacidad combativa”.
Se advierten atisbos de crítica deportiva: el análisis táctico y pulso del espectador.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.