El término revancha se creó, en este Mundial 2026, para Dávinson Sánchez. Si alguien sabe lo que es levantarse del suelo es el fustigado zaguero del Tottenham, el señalado en las Eliminatorias en Selección Colombia, el que acabó saliendo como pudo de la Premier League y su máquina de triturar confianza para refugiarse en Galatasaray de Turquía, donde se juntaron los pedazos y el rompecabezas volvió a armarse.

Pudo ser en sus aquellos años en que fue finalista de la Champions League durante sus años en Londres. Tal vez tuviera una pizca más de la anticipación que a los 23 años era su sello característica cuando batallaba en el Mundial de Rusia.

Puede que fuera la juventud la razón por la que desembolsaron más de 40 millones de euros al Ajax. Pero ni en ese rutilante pasado podía presumir de lo que tiene ahora, a punto de cumplir 30 años: la experiencia.

Aquellos que llegaron a predecir el fin de su carrera cuando lo vieron morder el polvo tendrán poco que decir hoy, que lo ven en la cima de su rendimiento y en el punto máximo de confianza, un jefe absoluto de una defensa en la Selección Colombia que clasificó con autoridad a los octavos de final con solo un gol encajado en 4 partidos y una fortaleza que sostiene todo el resto de la máquina. “Queremos evitarlo a toda costa. Son un equipo muy bueno.

Incluso Sánchez atrás está de maravilla. Es una locura ver a esos jugadores que conoces y luego los pones en el equipo de Colombia”, decía Micha Richards hablando con Gary Lineker en el podcast ‘The rest is football’.

Y sí. Nadie quiere coincidir con un defensor imperial a quien no sorprenderán ya con lo impredecible de un Mundial.

Todo lo sabe. Todo lo controla.

Casi todo lo puede. ¿Cuál es su balance de lo que ha hecho hasta ahora la Selección Colombia?

Contento. El equipo hace un gran trabajo; por momentos al rival hay que darle mérito.

Todas las selecciones han tenido su manera de hacer daño. Nosotros, con tranquilidad, sabíamos que iba a ser como contra Congo, un partido de transiciones defensivas y luego encontrar el juego.

¿Cómo hacen funcionar tan coordinadamente la zona de marca? Todo parte de la necesidad de una gran cantidad de pases que ellos, por iniciativa, por capacidad, iban a querer saltar.

El trabajo de nuestros interiores es fundamental para nosotros. Aquí el que sufre organiza, el que tiene la iniciativa va y cambia piezas.

Ha pasado en contra y a favor. Hay que seguir con esa intensidad; las sensación es que es que hay que estar a la altura.

¿Cómo se sostiene el cero en propia puerta? Es trabajo en equipo y se ve reflejado en que no solo la línea de 4 en un 4-2-o un 4-3 sea protagonista, nuestros atacantes robaron un montón de pelotas e hicieron nuestro trabajo más fácil.

En ataque nos pusimos en posición: Lucu, yo o cualquiera de la línea de cuatro. Es un colectivo y creo que cada quien tiene un rol importantísimo y da lo mejor desde su posición.

No es casualidad que los rivales intenten y nuestro portero tenga pocas acciones. Pero la garantía es el trabajo en área propia...

En torneos cortos siempre se ha dicho: quien tenga la mejor defensa tiene más chance de seguir avanzando. ¿Cuánto ha pesado la gran carga de esfuerzo hasta aquí?

Hay que quedarse con la manera como se asumió la responsabilidad. Estamos clasificados Pero viene un partido muy importante, va a marcar mucho cómo vamos a seguir.

La competencia ene este Mundial ha sido súper cerrada. ¿Cómo apoyan desde su posición la salida en ataque?

Hay que tener la capacidad de reiniciar el juego y atacar lo más pronto posible. En sus transiciones, que eran el fuerte, pudimos controlar en defensa para anticipar y tener calma para que la posesión fuera a los interiores, poder fijar con Lucho o James en lugares donde ellos son importantes, de modo que no tuvieran que venir tanto por la pelota.

¿De qué manera imagina que Colombia siga creciendo en este Mundial? Hay que igualar en lo físico.

Estos rivales complican cuando se pierden pelotas innecesarias y con el talento de Colombia al atacar, las situaciones no son casualidad. Creamos un montón y se estuvo resistiendo (contra Congo y Ghana), pero quien hace más por el juego se lleva los puntos.

Jenny Gámez Editora de Deportes Vancouver (Canadá) @JennyGamezA