La eliminación de la Selección Mexicana en los octavos de final del Mundial 2026 dejó un vestidor golpeado, pero no derrotado. Así lo expresó Erik Lira, quien afirmó que el grupo construyó algo mucho más grande que un resultado y confió en que el trabajo realizado durante los últimos meses será el punto de partida para una generación que aspira a romper los límites históricos del futbol mexicano.

El mediocampista reconoció que la derrota será difícil de asimilar, aunque prefirió quedarse con el orgullo que le dejó representar al país en una Copa del Mundo. “Me llena de orgullo ser mexicano, me llena de orgullo portar esta playera y pertenecer a esta selección, a esta familia”, expresó al finalizar el encuentro, antes de asegurar que el equipo cayó “con mucho honor” frente a una de las selecciones más poderosas del torneo. Más allá del resultado, Lira insistió en que el grupo sembró algo que puede rendir frutos en los próximos años.

Erik Lira consideró que el proceso vivido durante la concentración mundialista fortaleció al grupo dentro y fuera de la cancha. Explicó que, después de casi dos meses de convivencia, el plantel dejó de verse únicamente como compañeros de equipo para convertirse en una verdadera familia.

Ese ambiente, afirmó, le hace pensar que el futbol mexicano va por el camino correcto, aun cuando el sueño mundialista terminó antes de lo que esperaban. Lira también mostró plena confianza en que el proyecto tendrá continuidad con Rafa Márquez, quien ha formado parte del cuerpo técnico durante este proceso y perfila como el principal candidato para encabezar a la Selección Mexicana rumbo al siguiente ciclo mundialista.

El mediocampista reconoció que la diferencia frente a una potencia como Inglaterra terminó marcándose en pequeños detalles. A su juicio, el conjunto mexicano compitió de tú a tú durante gran parte del encuentro, pero unos minutos de desconcentración fueron suficientes para que un rival repleto de figuras aprovechara su calidad. “Sabíamos que era una selección con jugadores de jerarquía mundial.

Cinco minutos de desconcentración nos costaron los goles y en este nivel eso termina siendo definitivo”, explicó. Incluso dio a conocer que varios futbolistas ingleses reconocieron el desgaste que les provocó el partido, una señal de que México estuvo mucho más cerca de competir con la élite de lo que refleja el marcador final.

Para Lira, el reto ahora será mantener esa evolución y conseguir que más futbolistas mexicanos den el salto a las principales ligas del mundo, convencido de que ese será uno de los pasos necesarios para reducir la distancia con las grandes potencias. Mientras el Mundial 2026 quedó atrás para el Tricolor, el mediocampista prefirió mirar hacia adelante.

El torneo terminó, pero afirmó que el proyecto apenas comienza, con la convicción de que la experiencia vivida servirá como cimiento para que la próxima generación vuelva a intentarlo con una base todavía más sólida.