Gran repercusión generó en el mundo económico la entrevista que dio a Pulso el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Por dos temas en particular: uno, el ajuste en el crédito al empleo que bajaría desde US$ 1.400 millones a US$ 600 millones y, dos, por el optimismo en cómo ve el desempeño de la actividad para el segundo semestre y también 2027. “Pensaba que el próximo año íbamos a tener un crecimiento entre 2,5% y 3%, y creo que va a estar arriba de 3%”, expresó el jefe de la billetera fiscal en la conversación con Pulso Domingo.

Su análisis tuvo como telón de fondo las negativas cifras que ha mostrado el país tanto por el lado del empleo como el crecimiento. El Banco Central expresó que la actividad de mayo medida con el Imacec se contrajo 0,9%, completando así cinco meses seguidos con números rojos.

La nueva caída encendió las alarmas respecto a que Chile quedaba ad portas de una recesión técnica, pero el ministro la desestimó de la siguiente manera: “Les tengo una buena noticia. Disponemos de información que nos muestra que junio marcó un punto de inflexión”.

En ese contexto, los expertos tuvieron varios matices sobre el optimismo del ministro. La mayoría efectivamente coincide en que el segundo semestre será mucho mejor que el primero, así como también la visión para 2027.

Detrás de estas mejores perspectivas está la menor base de comparación respecto al impacto de la minería (especialmente por la caída de la producción de El Teniente), las perspectivas de un robusto precio del cobre y la caída de los combustibles y en alguna medida también (como cree Quiroz) el efecto de la aprobación de la megarreforma. “No hay ninguna duda de que el dato de Imacec de junio va a ser positivo, probablemente en torno a un 2,5%. Con lo que en el trimestre la cifra total andaría en torno a cero”, comentó el economista socio de Forecast Consultores, Ángel Cabrera, quien también advirtió un “tema semántico” respecto de si, por unas décimas, efectivamente se produce una recesión técnica. “Lo importante es que, si la cifra de junio ya debiera mostrar un cambio de tendencia”, agregó el experto.

En esta cifra coincide plenamente, Cecilia Cifuentes. La economista e integrante de la Mesa de Reactivación Laboral advirtió que si el Imacec está por debajo del 2,5%, “podríamos caer en lo que se llama una recesión técnica”, aunque para la experta lo importante es entender que la economía sigue creciendo a un ritmo de 2%, “que es muy bajo”.

Sergio Lehmann tiene una visión similar en lo general, pero difiere en relación al dato puntual de junio, mostrándose más pesimista, y que la recuperación se verá en dos meses más. El economista jefe de Bci sigue viendo un Imacec “bastante débil”, probablemente en torno al 0%. “Prevemos que recién hacia julio-agosto uno sí podrá ver un punto de inflexión (Pero) estamos viendo, efectivamente, un mayor crecimiento de la economía”, remarcó.

Alejandro Fernández, socio de Gemines Consultores, expresó que, si dan o no los criterios para una recesión técnica “es algo irrelevante”, independiente de lo que pase en junio porque el primer semestre será “muy malo” de todos modos. “En lo que sí estoy de acuerdo es que el segundo semestre será mucho mejor que el primero, en parte por razones estadísticas”, expresó el experto, apuntando a que desaparece el efecto del accidente de El Teniente, hay dos días hábiles más y las bases de comparación son menos exigentes. El economista socio de Rojas y Asociados, Patricio Rojas, se alineó con la base de comparación y el efecto de El Teniente en la economía y, por lo tanto, coincide con Quiroz respecto a la posibilidad de que junio tenga un mejor comportamiento. “En la medida de que la minería no muestre una caída en torno al 10%, como lo ha hecho en los últimos meses, por supuesto que la posibilidad de que la economía crezca es positiva y bastante alta”, aseveró.

Pablo Müller, director del Magíster en Desarrollo Económico, Social y Políticas Públicas U. Autónoma, expresó que evitar la recesión técnica es una posibilidad, “pero todavía no una certeza” y que todo dependerá del desempeño de la minería. “Un buen mes no garantiza un segundo semestre robusto.

La economía sigue enfrentando un mercado laboral debilitado, baja inversión y una confianza empresarial que aún no despega, por lo que conviene mantener una expectativa cauta”, advirtió. El ministro Quiroz atribuyó buena parte de su optimismo al impacto de la megarreforma.

No obstante, no existe un consenso demasiado claro entre los expertos, especialmente para el corto y mediano plazo. Cecilia Cifuentes, por ejemplo, dice que se necesitan medidas adicionales. “Necesitamos ver políticas que puedan recuperar un crecimiento más alto.

Algo debería ayudar la aprobación del proyecto de reconstrucción, pero me parece que el Gobierno necesita seguir en esta línea de mandar proyectos de ley que sean pro crecimiento, reformas al mercado capital, reformas al mercado laboral”, remarcó. Patricio Rojas prevé un crecimiento en torno a 1,5% en el tercer trimestre y entre 2,5% y 3% en el último cuarto. “¿Es eso producto del proyecto de reconstrucción que está planteando el ministro?

Yo creo que no (…) Creo que ahí el ministro creo que está aplicando optimismo, porque lo que se va a ver es que el proyecto va a afectar fuertemente las expectativas una vez que se apruebe”, expresó el experto, quien no obstante estima que sí va generar un positivo impacto en 2027. En este punto, el experto sugirió a Quiroz traspasar lo más rápidamente posible a la gente la caída del precio de los combustibles, de manera “simétrica” a cómo fue cuando saltaron el 23 de marzo pasado cuando se intervino en el Mepco.

En donde hay mucho más consenso y apoyo es en el anuncio de Quiroz sobre el crédito al empleo. El ministro expresó que el costo bajará desde US$ 1.400 millones a US$ 600 millones, algo que para los expertos sirve para subsanar el riesgo fiscal de la megarreforma. “Es una medida cara”, expresó Patricio Rojas sobre la propuesta original, reconociendo no obstante que “es un movimiento importante” que hace el ministro de Hacienda en la materia que “ayuda” a que sea aprobada. “Yo creo que lo salva en buena medida”, aseveró por su lado Sergio Lehman, quien aquí sí se cuadra con el impacto del proyecta estrella del gobierno en una mirada más larga del crecimiento. “Va a permitir que la economía crezca entre 3% y 3,5% hacia el mediano a largo plazo y eso significa también mayores ingresos fiscales”, agregó.

Ángel Cabrera, por su lado, calificó este anuncio como “razonable y apropiado”, aunque a su juicio el proyecto de reconstrucción nacional “nunca ha generado realmente” un riesgo fiscal real serio. Para Alejandro Fernández, este giro de Quiroz mejora significativamente el escenario para este año, pero le parece difícil que el balance cíclicamente ajustado baje de 3,7% (proyectado en el informe de finanzas públicas) a 2,6% que es la meta del gobierno. “Se requieren muchos más ingresos y/o menos gastos para lograrlo y, para eso, lo que se propone en el proyecto de ley es insuficiente”, comentó.

Para Cecilia Cifuentes, el cambio de Hacienda en esta materia también es “razonable”, aunque comentó que la pregunta relevante es si hay formas más efectivas de gastar esos US$ 600 millones “con un efecto en el empleo aún mayor, y yo creo que es un tema a estudiar”.