El gran incendio forestal que desde hace varios días afecta a la zona de Vouzela, en el centro de Portugal, se encuentra este domingo “más estabilizado”, según comunicó la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC).El fuego, que ha quemado más de 13 mil hectáreas, sigue siendo el principal foco de preocupación en el país, en medio de condiciones climáticas extremas marcadas por altas temperaturas y riesgo elevado de nuevos incendios.“Las condiciones meteorológicas han mejorado un poco, y el perímetro del incendio está prácticamente sin llamas, por lo que se está extinguiendo”, indicó un responsable de la ANEPC.Las autoridades esperan que el incendio pueda estabilizarse hacia el final de la jornada, cuando se prevé un aumento de la humedad y un cambio en la dirección del viento.Durante este domingo, el operativo de emergencia mantiene desplegados 1.257 bomberos, 416 medios terrestres y 18 medios aéreos para controlar y extinguir los focos que permanecen activos.Estado de alerta por riesgo de incendiosEl Gobierno portugués decretó estado de alerta hasta este lunes ante el alto riesgo de incendios en todo Portugal continental.No obstante, el ministro del Interior, Luís Neves, adelantó que las autoridades evalúan extender la medida durante la próxima semana si se mantienen las condiciones de riesgo.El incendio de Vouzela se produce en medio de una nueva ola de calor que afecta a distintas zonas del suroeste de Europa, con temperaturas que podrían volver a acercarse a los 40°C en varios puntos.En Portugal, la emergencia ha movilizado asimismo apoyo internacional mediante el Mecanismo Europeo de Protección Civil, activado por el Gobierno para reforzar las tareas de combate del fuego con medios aéreos.Incendios golpean al suroeste de EuropaLa situación en Portugal forma parte de un escenario más amplio de incendios forestales en el suroeste europeo. En los últimos días, las llamas han arrasado más de 17 mil hectáreas entre Portugal, España y Francia.En España, un incendio forestal cerca de la Costa Brava, en Cataluña, ha quemado unas 2.200 hectáreas, gran parte de ellas dentro del espacio natural protegido de Les Gavarres.

En Francia, cerca de 600 bomberos trabajan para contener un incendio que ha afectado más de 1.000 hectáreas en Trevillach, al este de Perpiñán. Otro foco también movilizó a cientos de efectivos en el departamento de Drôme, en el sureste del país.Las emergencias ocurren luego de una intensa ola de calor que golpeó a Europa durante junio y que, según expertos, estuvo vinculada al cambio climático, con temperaturas extremas, sequías prolongadas y condiciones más favorables para la propagación del fuego.Las autoridades europeas han advertido que la temporada de incendios podría ser extensa. “El cambio climático ya está aquí, estamos viviendo sus consecuencias y solo estamos a principios de julio”, indicó el coronel Eric Belgioino, del cuerpo de bomberos francés.