ESPERANZA.— La tragedia en Venezuela por el doble terremoto el miércoles 24 de junio suma otro capítulo preocupante. Después de más de diez días las esperanzas de encontrar gente con vida se desvanecen; algunos equipos de rescate empiezan a dejar el país y ahora la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una advertencia sobre los posibles brotes de enfermedades en un territorio con baja vacunación.Clarín recorrió La Guaira este sábado desde temprano donde aún continúan el trabajo distintos equipos de rescate.

Minutos antes de las siete de la mañana el rescatista argentino Cristian Kuperbank integrante de Los Topos de México y un bombero de Santa Teresita con la perra Katia arrancaron un nuevo procedimiento de búsqueda de vida en Playa Grande. Pero cada vez son menos equipos.Compartían la búsqueda con un grupo de militares de Vietnam.

La dinámica de los últimos días fue similar: después de las seis de la mañana arrancaba el movimiento. Durante la noche las tareas solo continuaban en lugares donde hubo alguna “fe de vida” como le llaman.

Pero en general lo que se observa es a vecinos convertidos en voluntarios. A pico y pala y con sus manos sin guantes remueven escombros en búsqueda de sus familiares.

Según los sanitaristas la falta de protección empieza a ser un nuevo problema en Venezuela.Los equipos de rescate en búsqueda de vida están en retirada. El grupo argentino de la Policía Federal y Bomberos desarmó su campamento este sábado a la mañana.

Quedaron los militares argentinos.En el campamento de la ONU improvisado en el Estadio Fórum de baseball en La Guaira también cambia la configuración. Se empiezan a retirar los rescatistas y llegan sanitaristas.

Es la etapa que viene para Venezuela.El régimen no da por terminadas las búsquedas de manera oficial pero ahora divide esfuerzos en la revisión de estructuras para determinar qué viviendas están habitables y así empezar a descomprimir la crisis habitacional con los sobrevivientes.El peligro de enfermedadesPero en el plano sanitario preocupa de manera especial el déficit en el calendario de inmunización local. Según datos de Unicef de 2021 Venezuela tenía 120.306 niños con cero dosis y el 17% menores de un año.“La cobertura de vacunación en Venezuela especialmente contra el sarampión y otras enfermedades ya era baja por lo que el riesgo de que se produzcan casos de sarampión y otras enfermedades es elevado en estos momentos” remarcó el director para emergencias en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Ciro Ugarte.La situación se complejiza porque en la recorrida de este diario no solo se siente el olor a putrefacción de los cuerpos sino que con la remoción hay efluentes cloacales al aire libre.

Son pisados por los rescatistas por los vecinos los agentes de la Guardia Nacional Bolivariana y hasta por los voluntarios.“Lamentablemente el suministro es escaso por lo que resulta muy difícil evaluar la situación en todos los refugios y por eso es una prioridad evaluar la calidad del agua que se suministra a la población sobre todo en los grandes refugios” explicó el funcionarios del organismo internacional en una teleconferencia con periodistas en Ginebra.VacunacionesDesde la OMS apuntan a los “campamentos temporales” como le llaman a los más de 50 refugios para desplazados a lo largo de La Guaira y Caracas. También hay campamentos en parques de Caracas y gente que duerme en carpas en la avenida Simón Bolívar a cuadras del Palacio de Miraflores donde está la presidenta interina Delcy Rodríguez.

El organismo de Salud internacional advierte que en esos puntos “la transmisión de estas enfermedades puede ser muy alta".Según consignaron las agencias de prensa internacionales que participaron de la videoconferencia con Ugarte el especialista indicó que una acción a tomar podría ser vacunaciones selectivas contra enfermedades transmitidas por mosquitos u otros vectores en lugares como refugios donde hay hacinamiento pero también para las personas que permanecen en las zonas siniestradas.Médicos del equipo militar argentino en Venezuela pusieron el foco en el informe. Agregaron que podría haber enfermedades como cólera pero también conjuntivitis diarrea y otras afecciones por la entrada en contacto con fluidos de los cuerpos atrapados después de más de diez días bajo temperaturas superiores a los 30 grados con alta humedad.Por otro lado la OPS la entidad regional de la Organización Mundial de la Salud revisó la infraestructura sanitaria que quedó en pie en la zona de La Guaira.

Según confirmaron han podido evaluar ocho establecimientos médicos todos los cuales requieren apoyo con tres de ellos que han sufrido daños estructurales.Ugarte indicó que el Hospital José María Vargas uno de los grandes hospitales públicos de referencia en La Guaira debe ser apoyado de forma prioritaria porque su situación es crítica: “Hay 96 pacientes en una sala de ocho camas y su banco de sangre está a niveles extremadamente bajos”.Mientras que el Hospital Rafael Medina Jiménez ha reducido su número de camas de 108 a 35. A su vez otros 22 centros sanitarios también han informado de graves carencias.

Según la entidad los hospitales "continúan operando por encima de sus capacidades y los riesgos sanitarios crecerán con toda probabilidad en las próximas semanas”."Miles de personas lesionadas requieren atención continua los hospitales siguen bajo una enorme presión y el riesgo de brotes de enfermedades va en aumento" añadió la OPS en un comunicado.La atención no será fácil y los organismos pidieron fondos. En sintonía con esto la Organización Panamericana de la Salud lanzó esta semana una convocatoria internacional para recaudar 24 millones de dólares con el objetivo de financiar los primeros seis meses de operaciones de ayuda en Venezuela. “El llamado tiene como objetivo brindar apoyo a aproximadamente 700.000 personas que viven en los municipios más gravemente afectados por los terremotos” indicó el comunicado.“Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate la emergencia sanitaria está entrando en una nueva fase” aseveró el director de la OPS Jarbas Barbosa.