Consejos de cocina: ¿para qué sirve poner bicarbonato a la carne? - Gastronomía

El fenómeno detrás de esta técnica es la alcalinización: el bicarbonato de sodio (NaHCO₃) eleva el pH en la superficie de la carne. Ese cambio, pequeño pero decisivo, altera cómo se comportan las proteínas musculares y cómo se producen las reacciones de dorado durante la cocción.
En una carne cruda, muchas proteínas están plegadas y relativamente “tensas”. Cuando el pH sube, esas proteínas tienden a desplegarse y a repelerse entre sí.
En la práctica, esto puede traducirse en una textura más tierna, especialmente en tiras finas (salteados tipo wok) o en preparaciones populares como una carne “para saltear” o para rellenos, donde se busca suavidad rápida sin largas cocciones. El segundo efecto clave es el color y el sabor.
El dorado que asociamos con una buena plancha o una parrilla —la reacción de Maillard— avanza con mayor facilidad en medios menos ácidos. Por eso, con bicarbonato, la superficie puede tostar antes, generando más notas “carnosas” y una costra más marcada, incluso cuando la cocción es breve.
Una sartén caliente, una carne bien seca y un pH algo más alto favorecen un sellado rápido. La misma química tiene un límite: si se usa de más o se deja actuar demasiado tiempo, la carne puede adquirir una textura blanda o pastosa y un gusto alcalino (a “jabón” o metal).
Asimismo, el exceso de alcalinidad puede oscurecer la superficie de forma poco apetecible. Por eso, en gastronomía se lo trata como un ajuste técnico —no como condimento—, pensado para superficies y tiempos cortos, más que para “marinar” durante horas.
En síntesis, el bicarbonato en la carne sirve para modificar el pH: ayuda a tiernizar por cambios proteicos y puede potenciar el dorado al facilitar Maillard. La diferencia entre una mejora y un defecto está en la dosificación y el tiempo de contacto.
En la práctica, se usa en cantidades muy pequeñas y sobre cortes delgados. Una guía simple es espolvorear una pizca de bicarbonato sobre la carne ya cortada, mezclar bien para que apenas la recubra y dejar reposar entre 10 y 20 minutos como máximo antes de cocinar.
Luego se recomienda enjuagar ligeramente o secar con papel si se quiere suavizar el sabor residual, aunque en preparaciones rápidas como salteados esto no siempre es necesario. El punto clave es cocinar de inmediato después del reposo, en sartén bien caliente, para aprovechar el efecto sobre la textura y el dorado sin que la carne llegue a degradarse.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
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