La Lengua de Suegra es una de las plantas de interior más resistentes y fáciles de cuidar, pero en los últimos meses se popularizó un truco casero que consiste en rociar sus hojas con vinagre de alcohol o vinagre blanco. Quienes lo recomiendan aseguran que puede ayudar a combatir algunos problemas superficiales y mantener la planta en mejores condiciones.

No obstante, especialistas advierten que este método se debe aplicar con precaución. El vinagre de alcohol no funciona como un fertilizante, pero si como un remedio casero para tratar determinados problemas de la planta: El vinagre debe aplicarse siempre diluido en agua.

Una de las proporciones más recomendadas es mezclar una parte de vinagre por diez partes de agua y pulverizar una fina capa sobre las hojas con un rociador limpio. También se aconseja probar primero la mezcla en una sola hoja y esperar entre 24 y 48 horas para comprobar que no aparezcan manchas ni daños.

Esta aplicación debe ser ocasionalmente y se tiene que evitar que la mezcla llegue al sustrato o a las raíces. El principal riesgo del vinagre es su acidez, por lo que si se aplica de forma inadecuada podrá destruir tejidos vegetales y generar daños irrevertibles.

Entre las consecuencias más comunes: